Un buen aire acondicionado, la bebida que os guste, un sofá cómodo y el cómic que os apetezca leer en las manos. ¿A que el verano suena mucho mejor así? Ya estamos en agosto, ya queda menos de este calor, y sobre todo de tanto incendio, y como todo día 1 para nosotros es día de Los 4 de CPT. ¿Os habéis imaginado en ese escenario del que hemos hablado? Pues aquí lo que os damos es la recomendación de los cómics a leer, con los cuatro que más nos han gustado de entre todos los que se han reseñado por aquí a lo largo del mes de junio recién finalizado.
Y antes de entrar en la lista, como siempre, os recordamos que si pincháis en los títulos de cada uno de Los 4 de CPT iréis directos a la reseña completa que publicamos en su momentos de cada uno de estos cómics. Y si queréis buscar todas las entradas que ya hemos publicado en esta sección o conocer nuestras elecciones de meses anteriores, lo podéis hacer mediante Twitter con el hashtag #Los4DeCPT y por aquí en el blog, en nuestro buscador de categorías, el que tenéis justo al final de esta página y de la página principal, como “4 de CPT».
Dicho todo esto, aquí os dejamos Los 4 de CPT de junio:
Mi familia gorila, de Ichiro Iijima (Diábolo)Hay terror más allá de lo moderno y de lo occidental, y cómics, manga en realidad, como Mi familia gorila son una perfecta demostración de lo mucho que nos queda todavía por ver, por muchos años que hayan pasado desde la publicación original del material. Estamos hablando de un terror tan distinto que, solo por eso, ya merece la pena que lo leamos. Se trata de una antología muy turbia en muchos aspectos y muy sugerente en casi todos.
Outline. El último curso, de Michèle Fischels (Reservoir Books)No es la de Outline una historia que suene a nuevo, la hemos visto en distintos formatos en infinidad de ocasiones, pero sí es una que rezuma frescura… y sobre todo credibilidad. Los personajes que inventa (¿inventa?) Fischels son fantásticos y hacen que el corazón de la historia esté claramente en lo emocional, que se va abriendo camino, además, en un relato de muchos silencios que invitan al lector a imaginar lo que de verdad está pasando.
El viaje, de Paco Roca (Astiberri)La obra más personal de Paco Roca, dicen, pero no es una biografía. Lo que sí consigue ser, y ya solo por el tema tiene una valentía que es digna de elogio y que, desde luego, no es nada ajena a la trayectoria de Roca, es una disección formidable del divorcio, del proceso y, sobre todo, de las consecuencias. Las más mundanas, pero también y sobre todo de las más emocionales, en un escenario perdido de lo cotidiano para hablar, precisamente, de lo más cercano.
Lemóniz. ETA y el movimiento antinuclear, de Florentino Flórez y Guillermo Sanna (Norma)ETA, en muchos sentidos, sigue siendo un poco tabú. Bien por el hecho de que las nuevas generaciones no son conscientes de lo que fue, bien por el triste uso político que se hace del extinto terrorismo etarra, lo cierto es que falta información accesible y obras como Lemóniz nos permiten aprender mucho, sobre todo de los años duros, los años de plomo, los que no tenían a una figura con nombre y apellidos notables entre las víctimas. Gran trabajo, muy documentado.