Guion: Mallory Reaves.
Dibujo: Gabriella Chianello.
Páginas: 128.
Precio: 16,95 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Octubre 2026.
Una de las enormes ventajas que tiene Pesadilla antes de Navidad, la película ideada por Tim Burton, pero dirigida por Henry Selick (a quien demasiadas veces se olvida cuando se hable del filme), es que Halloween es una celebración anual y da pie, por eso mismo, a que se puedan crear nuevas historias sin límite, con la excusa del Hallowen de este año y sin necesidad de justificar un escenario temporal. Mirror Moon es exactamente eso, otro Halloween, otra idea alocada de Jack en la base, pero dando esta vez todo el protagonismo a Sally, ese remedo femenino del monstruo de Frankenstein que actuaba como interés romántico del rey calabaza y que aquí ve incrementado su papel para dar sentido al enredo. El de Mallory Reeves y Gabriella Chianiello es un tebeo amable y simpático, que quiere tener un estilo quizá más infantil y accesible que la propia película, más juguetón y menos aterrador, y un dibujo que suaviza el estilo visual de la franquicia, como si de las marionetas pasaran automáticamente a dibujos 2D al más puro estilo Disney, respetando eso sí el original y lo que el lector tenga en la cabeza de la adaptación a las viñetas de la propia Pesadilla antes de Navidad (aquí, su reseña) de la que se hizo cargo Jun Asuka. Lo bueno es que este cómic busca más frescura que cualquier otra cosa y, por eso mismo, es bastante agradable de leer.
Reeves sirve en ese sentido una suerte de secuela, aunque es bastante atemporal y no necesita tampoco una etiqueta que justifique su existencia. Mirror Moon habla de un Halloween cualquiera. Quizá lo único que haya que advertir es ese papel secundario de Jack para que nadie espere que sea el héroe que venga a salvar el día. Sally ocupa ese lugar, pero es algo que se gesta con mucha naturalidad, la propia historia le va dando ese papel casi desde el inicio. Sorprende un poco que Reeves haya optado por una narración en cartuchos de texto con la voz de la propia Sally, puede que en un intento de marcar distancias narrativas con la propia película y dejando atrás el estilo musical de la misma, tan difícil de trasladar a un cómic. La excusa que encuentra es simpática y encaja bien en la mitología de Pesadilla antes de Navidad, y eso es probablemente lo mejor que tiene esta historia, porque de golpe elimina cualquier prejuicio que pudiéramos tener sobre sus objetivos y nos permite disfrutar con su resultado. Y es, lo hemos apuntado, una historia más cálida que la de la película, en tanto que no hay un villano claro como lo había en aquella y lo que va haciendo que la historia avance es el nivel de confusión que provocan la magia, un espejo y la misma ingenuidad que llevó a Jack a pensar que los habitantes de Halloween podían hacerse cargo de la Navidad.
Al decir que es una historia más amable no solo hablamos del trabajo de Reeves, sino también del de Chianello. Pesadilla antes de Navidad tiene un look muy vinculado a su creador, Tim Burton, y a la vez a la de las marionetas que dieron vida en stop motion a la película. El reto de llevar esos diseños al cómic, de la misma manera que lo acometió Asuka, tiene su miga, y la ilustradora de Mirror Moon sale muy bien parada. No solo se mantiene fiel a la esencia de la historia original y de los personajes que conocemos, sino que le da frescura y un salto natural a un medio distinto. A partir de ahí, todo funciona con la normalidad de esta disfrutando de un escenario de confort, que al final es en el que nos movemos, no solo en el de Pesadilla antes de Navidad, sino en el de la ciudad de Halloween de la que nace todo. En este caso, no hay más excursiones que la del sueño que abre este relato, simpático, cercano y accesible, que se lee con cariño desde el convencimiento de las bondades de la película y también como una aproximación más apropiada para los más pequeños de la casa, para que vayan conociendo a unos personajes muy interesantes y se atrevan, cuando los miedos se lo permitan, a una historia más adulta, la del filme original. Y es que Mirron Moon sirve también para recordarnos que se puede tocar un universo desde puntos de vista respetuosos, pero variados.
El volumen incluye los cinco números de The Nightmare Before Christman: Mirror Moon publicados originalmente por TOKYOPOP entre julio de 2021 y abril de 2022. El contenido extra lo forman las cubiertas originales de Gabriella Chianello y un portafolio de bocetos y diseños.