Guion: Fred Fordham.
Dibujo: Fred Fordham.
Páginas: 288.
Precio: 30 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Junio 2026.
Es casi inevitable en el mundo que tenemos que una serie literaria de éxito no acabe trasladada a otros lenguajes y Terramar, el ciclo de novelas de Ursula K. Le Guin no se escapa a esa tendencia. Un mago de Terramar adapta el primero de los libros de esa serie y Fred Fordham es el encargado de hacerlo con una sobriedad que invita a disfrutar de la historia de una manera complementaria, a la vez distinta. Obviamente, es una adaptación fiel, la mejor demostración de que lo es está en el prólogo que escribe Theo Downes Le Guin, hijo de la autora, para explicar cómo y por qué entiende que la novela gráfica se ajusta a las sensaciones de la novela original. A la vez podemos decir que es un tebeo con la suficiente personalidad como para olvidarnos por un momento de la novela (o leer el cómic sin haberse asomado al libro del que parte) y entenderlo como algo con vida propia. Esa cualidad es lo mejor que se puede decir de una adaptación, algo opuesto a la necesidad de justificar una fotocopia en otro lenguaje, que muchas veces es lo que se ofrece para asegurarse la fidelidad del público que ya es conocedor del material de origen. Un mago de Terramar tiene capacidad de sorpresa, una ambientación muy lograda y un deseo de hablar de una manera distinta a como lo hace el libro original, a un público distinto, en un tiempo diferente, pero con la elegancia de lo vivido.
Porque al final de eso se trata, de que resuene Terramar, pero sin una obligación impuesta de tener que ser de una manera concreta. Fordham apuesta por lo evocador, por jugar con los silencios, con prescindir de mayores explicaciones que puedan dar un contexto demasiado complaciente para quienes no conozcan las novelas. Fordham deja que la historia vaya hablando por sí sola, con sobriedad, con elegancia en muchos momentos, con muchas ganas de que el viaje funcione en sí mismo. Y eso hace que tenga la personalidad necesaria. Ese atrevimiento, es verdad, también hace que entrar en el mundo de Terramar de esta forma sea una transición lenta y exigente, porque durante bastantes páginas estamos siguiendo a personajes que no conocemos, de los que no tenemos demasiada información y en un mundo que tiene unas reglas que Fordham no tiene demasiada prisa en desgranar. Cuando lo hace, asume un marco de fantasía que funciona muy bien, con una precisión notable, a pesar de que juega siempre a ocultar información, no solo factual sino también emocional, asumiendo un cierto halo de misterio que, a la larga, funciona de una manera más que aceptable. Un mago de Terramar, recordémoslo, es una puerta de entrada, un primer libro, y hay que asumirlo también de esa manera.
Es en lo visual, no obstante, donde se vuelca buena parte del esfuerzo de dotar de una identidad clara al libro. Lo que impacta es la forma en la que muestra el tiempo y el movimiento, cómo pausa la escena cuando lo necesita, apostando por una narración que tiene un dinamismo único para que entendamos la épica de las secuencias más grandilocuentes sin necesidad de caer en herramientas tópicas. El sonido escasea, las palabras son en buena medida narraciones que no tendrían que escucharse, y todo eso hace que haya una atmósfera muy especial que se construye, también y sobre todo cuando hay planos abiertos en los que los elementos de la naturaleza juegan un papel, combinados con la fantasía que tiene el relato. Un mago de Terramar, a pesar de su apuesta también por tonos muy apagados, tiene mucha espectacularidad en su acabado, sobre todo ideas muy personales y pruebas de que adaptar un libro a las viñetas tiene mucho más trabajo de planificación del que pueda pensar que se trata únicamente de llevar palabras a una página impresa e imaginar con simples dibujos esas escenas. Fordham va mucho más allá de eso y por eso la lectura de la obra trasciende todo lo que podamos tener en mente sobre Terramar. Y no lo olvidemos, insistimos, seguimos hablando de un primer episodio, introductorio si se quiere en muchas cosas.
Clarion Books publicó originalmente A Wizard of Earthsea: A Graphic Novel en marzo de 2025. El único contenido extra es un prólogo de Theo Downes-Le Guin.