Guion: Sai Ihara.
Dibujo: Hitotsu Yokoshima.
Páginas: 176.
Precio: 29,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Abril 2026.
En la literatura de ciencia ficción hay pocas obras más conocidas que La guerra de los mundos. La culpa, claro, la tiene en parte el cine y el reto de cada nueva adaptación que se hace radica en encontrar una forma novedosa de contar una y otra vez la misma historia. Y en el cómic pasa lo mismo. Lo rompedor de la versión que hacen Sai Ihara e Hitotsu Yokoshimo es, curiosamente, el regreso a los orígenes. Nos hemos acostumbrado a que las versiones busquen escenarios actuales y lo que realmente parece atrevido aquí es enviar la trama a comienzos del siglo XX, sin móviles, sin sofisticadas armas de guerra en manos de la humanidad, sin miedos a perder una tecnología que el hombre no tenía. Y lo cierto es que es agradable ver la historia desde ese punto de vista. Los temas centrales de La guerra de los mundos se mantienen,, su crítica al imperialismo persiste intacta y ese final tan apabullante como sencillo y que casi todo el mundo conocerá, pero que no trataremos precisamente para no arruinar la sorpresa a los afortunados que se estén acercando por primera vez a La guerra de los mundos, sigue funciona con una precisión envidiable. Poco se le puede reprochar al trabajo de Ihara y Yokoshimo para dar una nueva vida al inmortal clásico de H. G. Wells con dinamismo y muy buen ritmo.
En esta versión seguimos los pasos de un fotógrafo, cuyo trabajo está expuesto casi un mcguffin. La cámara y las fotografías que tiene en ella, son factores que marcan las decisiones del protagonista y que, en el fondo, dan igual, más allá de convertirse en el manga en un homenaje a la profesión del fotoperiodista, sobre todo del que trabaja en zonas de guerra. Gracias a eso, conseguimos una visión táctica de la invasión que relata La guerra de los mundos. Vemos con sus ojos, con su decidida narración en primera persona los efectos devastadores de cada uno de los movimientos de la fuerza invasora y asistimos a un carrusel de emociones que, en el último tercio, se vinculan además con la religión con bastante interés, planteando que la aparición de estas criaturas con sus poderosas máquinas de guerra es un potente argumento para cuestionarnos nuestra propia fe. Ihara no sigue literalmente la obra de Wells, no olvidemos que es una adaptación, pero sí recoge los episodios fundamentales de la invasión literaria original, y a partir de ahí va creando un viaje emocional de enorme crudeza. Puede que en nuestro tiempo estemos ya tan acostumbrados a este tipo de relatos que haya parte de la fuerza original de La guerra de los mundos se haya quedado por el camino, sin que esta obra tenga culpa de nada, pero sigue siendo aterradora.
Quizá, por eso, lo más llamativo es la forma en la que Yokoshimo nos mete en la historia, una suerte de contrapicado constante para empequñecernos desde el punto de vista del lector y de los protagonistas. La guerra de los mundos es, en esta versión manga, un recordatorio constante de lo pequeños que somos, de lo expuestos que estamos ante fuerzas más poderosas. Hay pocas formas de rendir mejor homenaje al tema central de la obra que con este enfoque. El retrato de los míticos trípodes, los vehículos con los que los marcianos asolan la faz de la Tierra, o de los gigantescos cilindros en los que llegan a la Tierra es clave. Nada fuera de lo esperado o que nos aleje de otras versiones ya conocidas de estas máquinas, pero con una eficacia tremenda. Lo que sí sorprende más, y para bien, es la forma en la que recrea la devastación de sus armas, que genera el efecto deseado y nos sume a los lectores en la misma sensación que tienen los protagonistas al ver cómo actúan. Nunca está de más una buena versión de una clásica obra literaria porque tiene el poder de invocar las nuevas generaciones de lectores para descubrir su magia. La guerra de los mundos no ha perdido vigencia, entretenimiento ni espectacularidad. El manga de Ihara y Yokoshimo lo demuestra y su versión integral es el reconocimiento a un muy buen trabajo.
El volumen incluye los tres volúmenes de Uchuu Sensou, publicados originalmente por Kadokawa entre 2019 y 2021. El contenido extra lo forman un portafolio de bocetos de Hitotsu Yokoshima y una entrevista a los autores.