Título original: Transformers One.
Director: Josh Cooley.
Reparto: Chris Hemsworth, Brian Tyree Henry, Keegan-Michael Key, Scarlett Johansson, Steve Buscemi, Laurence Fishburne, Jon Hamm, Vanessa Liguori, Jon Bailey, Jason Konopisos-Alvarez, Evan Michael Lee, James Remar, Isaac C. Singleton Jr.
Guion: Eric Pearson, Andrew Barrer, Gabriel Ferrari.
Música: Brian Tyler.
Duración: 104 minutos.
Distribuidora: Paramount.
Estreno: 14 de septiembre de 2024 (España), 20 de septiembre de 2024 (Estados Unidos).
Es bastante peculiar que una franquicia como la de Transformers tenga la necesidad de cambiar tantas cosas en cualquier nueva encarnación de sus mitos que nos llegue. Transformers One no es ninguna excepción, aunque sus esfuerzos sean mucho más elogiables que los de la aparatosa franquicia en acción real de Michael Bay (aquí, crítica de su primera entrega). Lo cierto es que One es una película irregular, porque nace como una comedia adolescente (sí, por lo visto sí es posible convertir a robots transformables en adolescentes), pero acaba llegando a territorios en los que se puede ver la esencia más pura de su universo. Si el principio parece que nos va a conducir a una película conducida por estudios de márketing y comedia sencillita, su última media hora es la mejor demostración en la pantalla de las razones por las que existe una guerra civil en el planeta Cybertron. Y si en la primera mitad del filme casi parece imposible reconocer a Optimus Prime en ese patoso y poco seguro de sí mismo Orion Pax y a Megatron en ese jovial D-16 o entender por qué Bay quiso que Bumblebee fuera mudo (hablaba en canciones) y aquí B-127 no se calla ni debajo del agua, en la segunda mitad se entiende todo. Llegamos de la manera más sencilla, sí, pero llegamos a un punto en el que, como suele ser habitual, la secuela promete ser todo lo que se esperaba de la cinta original.
Pero esta, One, termina convenciendo. Hay muchos elementos que no tienen desarrollo, incluso adolecen de cierto sentido, podríamos también citar entre los debes de la película que hay algunas escenas de acción que parecen imposibles de seguir, con el exagerado movimiento que hay en el CGI, pero el conjunto es eficaz. No necesita durar media vida, como las películas de Bay, y en cambio es capaz de manejar con soltura unos diseños mucho más complicados que los de los robots originales, los que se veían en la mítica serie de dibujos ochentera, pero a la vez mucho más sencillos y mejor explicados que los de las películas de acción real. Es una película, al margen de la comedia que hay al principio, que se ha tomado en serio, que busca ser una muy buena base para la mitología de los Transformers, que explica con sencillez la leyenda de los Prime y la Matriz del Liderazgo y que sirve como un primer capítulo más que solvente para lo que tendría que ser una serie más larga de películas… si Hasbro y Paramount se pusieran de acuerdo para hacerlo, algo que no está del todo claro. Sería una pena que no hubiera secuela, porque entonces esto no quedaría más que como un intento más de reiniciar la franquicia, y no es que Transformers tenga precisamente pocos comienzos.
De este sorprenden varias cosas. Por un lado, el reclamo que ha supuesto para actores de fama en Hollywood, en el reparto se han colado nombres como los de Chris Hemsworth, Scarlett Johanssonn, Steve Buscemi (impagable que sea la voz de Starscream… y que propicio una gloriosa explicación sobre el tono chillón que tenía el personaje en su primera versión animada, la de los 80), Laurence Fishburne o Jon Hamm. Por otro, la gravedad temática y de tono que adquiere en el clímax final. No es lo habitual en todas las encarnaciones de Transformers, y más desde que Bay puso sus manos en la franquicia, pero aquí hay drama auténtico, personajes desarrollados con sencillez, pero en la buena dirección y un escenario notable. Sí, todavía nos preguntamos para qué incluir a los Quintessons si no son más que un macguffin de manual (o anticipo de esa secuela que no sabemos si veremos) o qué necesidad había de que la presencia de los Prime en la película sea lo más inverosímil de todo, pero son detalles que al final se olvidan en detrimento del sincero entretenimiento que supone, sobre todo de mitad hacia adelante. Seguramente, One no es la mejor versión de los Transformers, pero sí es una mejora con respecto a las sobrecargadas películas de Bay y una demostración más de que la animación es un medio maravilloso para franquicias de este tipo.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.