Guion: Chelsey Furedi.
Dibujo: Chelsey Furedi.
Páginas: 336.
Precio: 19,90 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Marzo 2025.
Con Proyecto Zero, Chelsey Furedi nos manda al futuro, pero lo hace para contarnos una historia adolescente muy actual en muchos sentidos. Seguramente es esa mezcla la que haga atractiva la idea que nos cuenta, una que pone todo el énfasis en los chavales protagonistas, una suerte de actores de un programa de intercambio, pero con los viajes temporales en el fondo de todo. Si analizamos todo lo que Furedi nos cuenta, es bastante sencillo entender el mensaje y el propósito de la autora, crear referentes de diversidad en todos los sentidos posibles, hablar de los problemas cotidianos de un adolescente y centrarse en ellos, en sus dudas, en sus miedos, en sus ilusiones. El contexto de ciencia ficción es una ayuda para empujarles hacia terrenos inexplorados y un reclamo llamativo, pero su interés está en los personajes. Por eso, el malo que de fondo tiene poca importancia, si acaso de la mitad hacia adelante, y por eso el diseño de escenarios, ropas y estilos, al igual que el lenguaje, no se aleja demasiado de lo que podríamos ver hoy en día, por mucho que la historia esté ambientada dentro de cien años. Es importante tener esto claro, porque no hay Proyecto Zero una pretensión de cambiar el género o la de ofrecernos algo rompedor. Se trata, insistimos, de un buen drama adolescente con giros interesantes.
Con esta explicación de Proyecto Zero, de sus bases y sus apuestas, es fácil entender que la historia sea más pausada de lo que la ciencia ficción que se acerque a estos suele proponer. Acción como tal podemos ver en el acto final, pero en las primeras páginas prima ese intercambio del que hablábamos, en el que unos chavales son llevados al futuro como parte de un programa de estudios y de lo que se trata es de que ellos se conozcan y nosotros lo hagamos también por esa vía. Importan más las emociones personales que el descubrimiento de un mundo futuro. Ahí Furedi hace un esfuerzo notable para asentar personalidades y con eso consigue que al lector le importe lo que le está pasando a cada uno de los personajes. Proyecto Zero se acerca a escenarios bastante duros a medida que sus secretos se van desvelando, pero en el fondo no es una obra que quiera regodearse en los aspectos más turbios de su ciencia ficción, sino que busca utilizarlos de una manera más amable. Puede que eso nos haga pensar que la historia da algunas vueltas sobre sí misma al principio, sin que veamos avance y sin que parezca que Furedi tenga interés en sintetizar más lo que sucede, pero la paciencia tiene su recompensa posterior, cuando la historia va evolucionando y cobra sentido todo lo que hemos visto hasta ese punto.
Siendo el objetivo que cojamos cariño a los personajes adolescentes, en realidad a todos los que vemos dentro de la diversidad que presentan y en cierto modo representan, el estilo de la autora como dibujante es bastante adecuado. Volvemos a lo anterior, el foco está en los actores, la ciencia ficción es más bien secundario, y no vamos a encontrar en Proyecto Zero un mundo futuro cuyo diseño arquitectónico o de cualquier tipo nos vaya a desviar de lo esencial. Hay algunos momentos en los que se puede ver algo de género, sí, pero no es su base. Por eso a veces la historia casi parece una sitcom y está interpretada en lo visual también desde esos códigos, en lo emocional y en lo divertido, porque Furedi se da tiempo para todo antes de meterse de lleno en las cuestiones, digamos, más adultas de la trama. Proyecto Zero destaca en su empatía, en la que necesita del lector para comprender a los personajes, para sentirlos cercanos, para que sus dramas sean parte de la experiencia, pero sin abandonar un tono amable y divertido, cargado de simpatía y buenas intenciones, con un mensaje de diversidad e inclusión. La historia engancha, aunque por momentos es algo irregular y su apuesta por un villano en la sombra solo se destapa hacia el final. Con todo, buena historia adolescente, lo que hoy se llama para jóvenes lectores, con muchos temas sobre los que pensar.
Clarion Books publicó originalmente Project Nought en febrero de 2023.