CÓMIC PARA TODOS

‘Cómo salvar la industria del cómic (sin tener ni puta idea)’, de Javier Marquina y Rosa Codina

Editorial: ECC.

Guion: Javier Marquina.

Dibujo: Rosa Codina.

Páginas: 104.

Precio: 19,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Marzo 2023.

Cualquiera que frecuente salones, hable habitualmente con autores y editores o les siga en redes sociales, sabe que la llamada industria del cómic en España es algo precaria, por decirlo de una manera suave, y que si hay un eslabón débil en esa cadena ese es precisamente el que nos sustenta a los lectores: los autores, porque son los que menos beneficio obtienen de su trabajo en la industria. Cómo salvar la industria del cómic (sin tener ni puta idea) es un grito desesperado. Y lo es, ojo, desde el propio sistema del que hablan, lo que indica que hay mucha valentía no solo en su trabajo sino también en el hecho de que sea uno de los gigantes editoriales de este sector el que les haya dado este altavoz para expresar unas ideas… que son hoy más necesarias que nunca. ¿Y qué nos vamos a encontrar en el cómic? ¿Quejas? No, no es eso, ni mucho menos. El que nos proponen Javier Marquina y Rosa Codina es un viaje tan entretenido como argumentado par que entendemos cómo se gesta un cómic, cómo llega a publicarse y qué beneficio saca cada una de las partes, y lo hacen de una manera tan amena que resulta muy fácil de seguir, incluso sin haber sabido nada sobre este tema de manera previa. No salvará la industria, pero desde luego sí sienta unas bases notables sobre las que podemos hablar. Y no pierde tampoco cierto y necesario espíritu revolucionario.

Lo más positivo del guion de Marquina es que juega con la misma habilidad en los dos componentes de su título. Es un ensayo, bien llevado, sobre la misma industria del cómic, que aporta datos sobre su realidad e ideas para su supervivencia, además de ser, cómo no, un canto de amor al mismo cómic desde vertientes distintas, la más romántica, que es al final la que impulsa a los creadores en España de manera mayoritaria a seguir adelante, y la más empresarial, para explicar contextos como la misma idea de pregonar la muerte del sistema desde dentro. Pero vayamos a la parte final del título: “sin tener ni puta idea”. Bueno, algo sabrá quien está dentro de este mundillo, claro, pero es cierto que se adjudica un papel que no le corresponde. Es una idea, un análisis, una aportación. Y qué demonios, está muy bien argumentada no solo como tesis sino también como historia. Porque, claro, nadie compra un tebeo para ser aleccionado o reprendido, no, compramos tebeos para disfrutar con ellos. Y con este se disfruta. Estamos escuchando, aprendiendo y al mismo tiempo pasando un buen rato escuchando a un par de autores que tienen cosas importantes que decir, y a nosotros nos conviene escucharlas con atención si profesamos por el cómic el mismo amor que sienten ellos. Y es así. Por eso esta es una historia que merece muchos elogios.

Además, es bueno que consideremos el dibujo de Codina como parte integral de la obra. No sería justo que, siendo un trabajo de mensaje, pensáramos que solo es lo que dice Marquina, porque en este caso la ilustradora se cuela no solo como la responsable de la parte gráfica, notable ya de por sí por esa función, sino como conarradora de esta historia que nos cuentan en primera persona, mirando a la cámara y rompiendo la cuarta pared y poniéndose en escenarios de fantasía o de realidad con los que explicar mejor ese mensaje que tiene el tebeo. Y dicho esto, sí, es un cómic muy bien dibujado en su blanco y negro, desde el retrato de los dos protagonistas a la presentación de los datos más crudos y fríos, pasando por una estratagema brillante para envolver la dolorosa píldora de la documentación en un envoltorio simpático, agradable, lleno de fantasía y color, por mucho que prescinda de la paleta para el tebeo que finalmente se imprime. El mérito esencial de Codina es que nos tomemos en serio el fondo con una forma tan divertida. O al revés, que veamos elementos tan juguetones cuando el objetivo del tebeo es tener cierta profundidad. Sea como sea, merece la pena su lectura por muchos motivos, y el esencial, compartido, es lo mucho que queremos al cómic. Y al nuestro en particular.

como-salvar-la-industria-del-comic-1

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 406 suscriptores

Archivos

Categorías