Guion: Jordi Peidro.
Dibujo: Jordi Peidro.
Páginas: 224.
Precio: 21,90 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Mayo 2022.
Cada vez que nos llega una historia ambientada en la Guerra Civil, tenemos dos opciones: entrar en el ya algo superado debate de si es o necesaria (¿desde cuándo el lector está legitimado para decirle a un autor si tiene o necesidad de soltar lo que lleva dentro?) o evaluar si es o no un relato que aporte algo. Y desde aquí siempre vamos a ser partidarios de lo segundo. Evidentemente, historias de la Guerra Civil hay muchas. Solo faltaría, es parte de nuestra Historia. Por eso, leyendo Aquella guerra que sufrimos nos posicionamos claramente del lado de Jordi Peidro, que recoge vivencias reales para mostrarnos lo que para él ahora y para sus personajes entonces supuso la realidad de la Guerra Civil. Olvidemos los libros de texto y los ensayos profundos sobre el tema, se trata de un viaje personal. Lo que hay en estas páginas son vivencias reales y verosímiles, explicaciones auténticas y sinceras de lo que es la guerra desde diferentes puntos de vista. Desde las trincheras, sí, pero también en todo lo que de una u otra manera resuena cuando estallan las bombas y silban las balas. Y hace que el trabajo de Peidro sea especial, porque se nota que se ha volcado emocionalmente en la construcción de una historia que, siendo en apariencia pequeña y personal, es en realidad el vivo retrato de lo que le sucedió a un país, a nuestro país.
Lo que hace Peidro tiene ideología, sería absurdo negarlo. Pero va mucho más allá de denostar un alzamiento militar y su posterior dictadura, como si eso, en realidad, tuviera que seguir siendo necesario (y lo es). Aquella guerra que sufrimos es un título maravilloso para lo que después leemos. Parece una obviedad, cómo va a existir una guerra que no se sufra, pero es lo que cuenta, y lo estructura de maravilla. Dividido en años, entre 1935 y 1939, vamos asistiendo a una escalada tensa y dramática, somos espectadores no tanto de un hecho concreto sino de un proceso, uno que no tiene nada que ver con la forma en la que hoy vamos descubriendo las noticias, con la inmediatez que nos dan las nuevas tecnologías. Esa inmersión en la época es uno de los elementos más conseguidos de Aquella guerra que sufrimos, y se ve en los rumores del golpe de Estado, en la trascendencia que tiene la decisión de una enfermera extranjera de venir a España a ayudar y de quedarse en lo peor del conflicto, o incluso cuando toca recomponer la nueva situación política y familia sin saber si quien ha ido al frente ha sobrevivido. Y es que estamos ante una obra de sensaciones por encima de todo, humana y emocional. Política, desde luego, qué puede no serlo en esta vida, pero enfocada en sus actores principales de manera predilecta.
Siempre resulta delicioso que una historia de esta naturaleza sepa desenvolverse por el tema que trata sin necesidad de un realismo en el dibujo que hable con más claridad en realidad de la que pueda expresar incluso con las palabras, porque habla de que estamos ante un muy buen narrador. Los dibujos de Peidro acompañan muy bien cada momento de esta guerra que retrata, lo que implica emocionalmente cada secuencia, y también las distintas formas de narrar, los diálogos, los silencios, las cartas. La inmersión es profunda en lo que nos quiere contar el autor y visualmente no necesita una crudeza más evidente para convencer y juega de hecho a veces con las sombras o con el fuera de plano para que no veamos más de lo necesario. Aquella guerra que sufrimos es uno de esos tebeos que nace de una inquietud personal, de historias que uno ha escuchado a su alrededor, y se acaba convirtiendo en un modelo a seguir, en un libro que sabe asomarse al carácter de universal que todo autor anhela cuando se acerca a una temática que otros muchos han tratado antes que él. Es posible, sí, hacer un tebeo sobre la Guerra Civil y que no tengamos por qué recibirlo con una sensación de hartazgo o de que ya hemos podido leer algo parecido. Esa frescura, unido a que está muy bien contado, hacen de este un cómic sobresaliente.
El único contenido extra es un dosier ilustrado con artículos de Francesc X. Blay, Àngel Beneito Lloris, Roque Monllor Doménech y Jordi Peidro.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.