CÓMIC PARA TODOS

‘Regreso a un mundo en llamas’, de Fidel Martínez

Editorial: Desfiladero.

Guion: Fidel Martínez.

Dibujo: Fidel Martínez.

Páginas: 128.

Precio: 19,90 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Octubre 2026.

Todos habremos escuchado mil veces esa frase de “con Franco se vivía mejor”. Leer obras como Regreso a un mundo en llamas son de lectura obligatoria para quienes reproducen esa frase sin haber vivido en sus carnes los rigores sociales de una dictadura. Fidel Martínez encuentra la mejor manera de explicarlo en la figura de un preso que recibe el indulto después de diez años en prisión y trata de volver a su pueblo, un pueblo tan indefinido que casi parece una muestra de realismo mágico. Y sin embargo, todo lo que vemos en estas páginas es aterradoramente real. Es memoria. Y es historia. Martínez habla de miedos tan profundamente enraizados que acaban convirtiendo en asfixiante el escenario en el que se mueve el protagonista, uno que anhela volver a casa y que al hacerlo encuentra un infierno, uno en el que es repudiado por casi todos y en el que se da cuenta de que no podrá volver a tener una vida normal, por sus errores y por las consecuencias de una guerra y su posterior dictadura que ha cambiado por completo la sociedad. Para crear una en la que impera la ley del más fuerte y donde la revancha no tiene límites. Duele leer Regreso a un mundo en llamas y más aún con su potente final, con una conclusión aterradora por lo real que es y porque, en el fondo, tiene incluso cierto eco en nuestros días, días que también empiezan a dar miedo.

Desde que Sarajevo Pain (aquí, su reseña) impactó como lo hizo, el nombre de Fidel Martínez impone cuando se tata de explicar los horrores de la guerra y sus consecuencias. Regreso a un mundo en llamas no es un cómic bélico, pero sí es uno que habla de lo que pasa cuando algo tan irracional acaba. No lo hace entre ruinas, no hay humo saliendo del suelo en el que se han vivido cruentas batallas, y no necesita de sangre para expresar el dolor de las heridas. Este es otro tipo de cómic. Es uno que habla de rupturas emocionales y sociales; de desesperación, al ver que las malas decisiones son las únicas que permiten sobrevivir; de miedos, en general, de miedo al perdón, de miedo al qué dirán, de miedo al socialmente apestado. Y desde el miedo, habla del odio, del más irracional de los desprecios, el que solo tiene una etiqueta a la que agarrarse. No busca Martínez en su protagonista un héroe o un mártir. No, es todo mucho más sencillo y accesible, más cercano, más humano en definitiva. Paco solo es alguien que intenta volver a la vida después de haber estado encerrado en prisión, en un contexto políticamente viciado, asumiendo los errores que ha cometido y llegando a la durísima conclusión de que el mundo no le va a recibir con los brazos abiertos. Las emociones son tan universales que, por fuerza, son desgarradoras, más aún en el contexto de memoria histórica en el que habla.

Martínez siempre ha sido un dibujante muy especial. No tiene un estilo realista, y sin embargo su trazo hace que sus historias estén ancladas en circunstancias, escenarios y sensaciones perfectamente tangibles. Incluso en sus componentes más alucinógenos, que los tiene Regreso a un mundo en llamas, es complicado no asimilar su retrato como uno atronadoramente veraz. Esta era la España de la dictadura. Mostrarla con esta simbología, con este trazo casi vanguardista y con un trabajo de color soberbio para que lo irreal, cercano a lo onírico, nos pueda parecer absolutamente real. Martínez sobre transmitir una atmósfera opresiva con mucho acierto, casi apelando a una universalidad que se rompe de manera intencionada cada vez que nos sentimos en el escenario concreto que retrata. Paco regresó a un mundo en llamas, a una España calcinada en odio y en rencor y lo que hace Martínez para que lo entendemos es soberbio. El autor entiende la vertiente más social del arte de contar historias y aquí, una vez más, despliega todo su talento para que entendamos el contexto que las derechas quieren que olvidemos. Lo irrespirable es algo muy complicado de llevar a un cómic, pero Martínez sabe hacerlo. Regreso a un mundo en llamas, con un título apabullantemente gráfico, lo hace.

El único contenido extra es una introducción del historiador Gutmaro Gómez Bravo

regreso a un mundo en llamas (1)

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Deja una respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 26 octubre, 2026 por en Desfiladero, Fidel Martínez y etiquetada con , .

Navegación

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 405 suscriptores

Archivos

Categorías