CÓMIC PARA TODOS

‘Mi primer amor es una chica’, de Mochi Au Lait y Majoccoid

Editorial: Planeta Cómic.

Guion: Mochi Au Lait.

Dibujo: Majoccoid.

Páginas: 408.

Precio: 17,95 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Enero 2026.

Reseña escrita por Pereet.

De la mano de Planeta Cómic nos llega Mi primer amor es una chica, una serie completa en un único tomo de catorce capítulos. Nuestras protagonistas son dos chicas universitarias a las que su vida está a punto de dar un giro inesperado por una serie de malentendidos en cadena. Satomi Okuma es una estudiante de filología de tercer curso que hasta la fecha no se ha fijado en ningún chico pero, de pronto, un compañero de su clase de aspecto ikemen le empieza a llamar la atención: su belleza, su presencia, su estilo. Mizuki Kanda es una estudiante de segundo de filología que comparte clase con Satomi. Entre ellas no han hablado directamente hasta que un día, una amiga de Satomi le pide ayuda: necesita chicos para el festival de la Universidad para vestirse de camareras y atender en la cafetería. Nuestra historia empieza cuando Satomi le pide a Mizuki que le ayude y, esta, al ver que la ha confundido por un chico, le pide salir. Pero lo que al principio solo fue una broma da paso a un acercamiento y conexión entre ambas que ninguna esperaba. ¿Descubrirá Satomi que Kanda es una chica? Así es como nos convertimos en espectadores de una historia de amor que va creciendo poco a poco, de forma natural, con pequeños obstáculos, pero sin interferencias ni conflictos dramáticos, más allá de la misma vida cotidiana y de los retos a los que nos empuja un nuevo día.

Mi primer amor es una chica destaca por un dibujo de trazo fino y minuciosamente trabajado, en el que se aprecia un cuidado constante por el detalle y la coherencia visual de cada escena. Las miradas de los personajes transmiten una gran intensidad emocional que, junto con la potencia expresiva de los rostros, permite al lector conectar con facilidad con lo que sienten en cada momento. Los escenarios, cuidadosamente construidos, no solo sirven de fondo, sino que aportan profundidad y contribuyen a crear la atmósfera de la historia. A medida que la obra avanza, se aprecia un enriquecimiento progresivo en elementos como la vestimenta, los complementos y los espacios, que consolidan la identidad de los personajes y hacen el mundo narrativo más creíble y detallado. Los rostros funcionan como un auténtico reflejo de las emociones que se desean transmitir, facilitando la inmersión del lector en la trama. Además, resulta sencillo diferenciar a los personajes que van apareciendo gracias a un diseño claro y reconocible, y seguir sus interacciones sin dificultad, lo que favorece una lectura fluida y dinámica. En definitiva, el dibujo no se limita a acompañar la narración, sino que la impulsa, logrando una experiencia visual y emocional atractiva y cercana a lo largo de toda la obra tanto en los momentos más fluffy, como en el humor o las dificultades a los que se enfrentan.

Página a página de este manga vamos descubriendo por igual los sueños y los miedos de nuestras dos protagonistas, así como el crecimiento personal que experimentan poco a poco hasta llegar a un prisma más maduro sin dejar de lado el humor. Mi primer amor es una chica sorprende en su conjunto al ser una historia reconfortante para el lector, centrada en una comedia romántica que podríamos catalogar como slice of life, por ser una historia autoconclusiva, tierna, ligera y adorable, que se lee con suma facilidad. A medida que vamos pasando páginas y avanza la historia, Mochi Au Lait y Majoccoid son capaces de cautivar al lector hasta el punto de hacerle reflexionar sobre los propios miedos, inseguridades e inquietudes, así como otras emociones: alegría, sorpresa, ansiedad, vergüenza, rabia, nostalgia… Empatizando con nuestras protagonistas hasta el punto de conectar con su vivencia. La trama de esta historia es el autodescubrimiento y el enamoramiento, con toques humorísticos acompañados de situaciones tiernas, cómicas y graciosas entre los personajes con un enfoque centrado en despertar risas y ternura, combinando la emoción y el humor para culminar en un final que nos deja con una sensación plena, reconfortante y satisfactoria: una tímida sonrisa en los labios.

Ichijinsha comenzó a publicar Ikemen girl to hakoiri musume en 2020.

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Esta entrada fue publicada en 3 marzo, 2026 por en Majoccoid, Manga, Mochi Au Lait, Planeta DeAgostini y etiquetada con , , .

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