Guion: Jonathan Hickman.
Dibujo: Nick Dragotta.
Páginas: 504.
Precio: 45 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Enero 2024.
Con Este del oeste hay una sensación de lo más intrigante: da igual haber leído la serie anteriormente por entregas, la entrada en el volumen integral nos deja absolutamente desarmados, como si estuviéramos viendo por primera vez el fascinante y brutal universo de Jonathan Hickman y Nick Dragotta. No es tanto que haya nuevas capas que descubrir o giros que se anticipen más fácilmente con el conocimiento que podamos tener ya de la historia, sino que parece algo nuevo en la relectura. Lo es, obviamente, por su complejidad y ambición, la de un Hickman que lleva al extremo sus obsesiones, que lleva lo violento a continuos puntos de no retorno y que crea una suerte de juego de tronos, la antesala de una guerra a gran escala de la que solo estamos viendo la antesala. No es tanto el western futurista y postapocalíptico que a veces apunta ser, que tampoco desprecia, como tampoco ciertas reminiscencias a Akira (aquí, reseña de su primer volumen). Y podríamos seguir con ideas y referencias, pero el brutal arte de Dragotta y las ideas de Hickman hablan por sí solas, hasta el punto de que llegando al fin, al punto y aparte en realidad, dan ganas de volver a empezar. No es fácil provocar esa fascinación general en una serie de estas características, de tan complicada lectura y de tantas ramificaciones y lealtades cruzadas que hay en estas páginas.
Hickman, lo hemos dicho e insistimos en ello, es ambicioso. Nada que no supiéramos ya del escritor, eso es cierto, pero sí es un detalle que conviene recordar para saber a qué nos enfrentamos. Este del oeste no es una lectura fácil. No lo es por su escenario, por su trasfondo, por los temas que trata, por lo radicales que son algunos personajes en su acciones y en sus diálogos, escritos con un carácter muy incisivo. Eso es algo que Hickman usa muy bien para compensar esos momentos en los que podamos perder el foco principal, no siempre fácil de mantener, porque tiene una descomunal capacidad para dar carisma a los personajes y a las situaciones. Quizá por eso haya tanto descubrimiento en una relectura, porque Este del oeste es, por encima de todo, un impacto emocional muy complejo y continuo. Conjugar eso con el escenario de ciencia ficción y el entorno prebélico que enseña tiene mucho mérito, porque resumir Este del oeste es una tarea casi imposible pero todavía más lo es no recomendarla, admirarla y hasta adorarla. Hickman hace que el nivel de entendimiento no le reste eficacia y, sobre todo, conexión con el lector, con sus ideas sobre la muerte y la vida, sobre la religión y el poder, ideas que crece sobre un envoltorio de mucha acción, de momentos muy turbios y de infinito carisma.
Si de algo va sobrado además el dibujo de Dragotta es precisamente de ese carisma del que hablamos. Bueno, y de movimiento. Y de diseño. Si lo pensamos, en realidad, de todo. Con el complemento perfecto del color de Frank Martin, lo cierto es que Dragotta se sale en Este del oeste, y lo hace, como veíamos, desde perspectivas muy diferentes. Entiende muy bien la espectacularidad visual que necesita el mundo de Hickman, además desde el principio. No hay un período de adaptación, va directo al grano y no hace prisioneros, como tampoco los hacen los protagonistas. Brilla como historia de género, en la brutal expresividad que da a los personajes con controladas exageraciones anatómicas y con un trabajo de diseño absolutamente apabullante en todo, en los escenarios naturales, en los arquitectónicos, en el vestuario y en el aspecto general de sus actores. No hay nada que falle en esta amalgama de mil detalles distintos, y por eso el dibujo de Dragotta también contribuye a esa sensación de la que hablábamos de estar viendo algo nuevo de manera continua. Y esto, no lo olvidemos, es un primer año, un poco más, de un mundo con una historia creada con mimo e inteligencia poco habituales. Es Hickman, algo así podíamos esperar, incluso aunque por momentos su ambición también pueda apabullar.
El volumen incluye los quince primeros números de East of West, publicados originalmente por Image entre marzo de 2013 y septiembre de 2014. El contenido extra lo forman un dosier sobre el mundo y la cronología de Este del oeste, las portadas originales de Nick Dragotta y un portafolio de ilustraciones y el guion del primer número.
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