Guión: Darwyn Cooke y Amanda Conner.
Dibujo: Amanda Conner.
Páginas: 32 por ejemplar (4).
Precio: 2,50 euros por ejemplar.
Presentación: Grapa.
Publicación: Diciembre 2012 – marzo 2013.
Espectro de Seda es la sorpresa más agradable de las series del sello Antes de Watchmen. Darwyn Cooke y Amanda Conner han sabido entender a un personaje que en el Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons tenía un papel secundario, de reacción y supeditado a los pesos pesados de la historia. Y han sabido, al mismo tiempo, recoger el legado cultural que Watchmen utilizaba como fondo para su épica deconstrucción del superhéroe. Con un simple vistazo a las portadas de Conner, Espectro de Seda ya llama la atención. Son brillantes pero, a la vez, anuncian algo diferente. No estamos ante Watchmen. No es su protagonista una heroína descreída o desilusionada, como lo era ya en la etapa en la que Moore se acercó a ella. Es una adolescente con todo por descubrir y con muchos lastres personales que soltar. Con el pesado bagaje de ser hija de la Espectro de Seda original, pero con una vida propia por construir. Esa vida que Moore y Gibbons, en realidad, no le dieron en Watchmen porque necesitaban su personaje para otros propósitos, para dar vida y motivaciones a Búho Nocturno y el Dr. Manhattan.
Por eso, mientras las demás series de Antes de Watchmen tienen que cuadrar muchos detalles para mantener la versión de Moore y Gibbons, Cooke y Conner tienen vía libre para construir casi desde cero al personaje. Y es un personaje joven y femenino, lo que, en una industria, la del cómic, ampliamente dominada por los hombres, tiene un mérito aún mayor. Lo que ofrece Espectro de Seda no es tanto la historia de esta superheroína, la única que aparecía en Watchmen, sino la de la mujer que hay bajo su traje, Laurie Juspeczyk. El único requisito, hacer que encaje en el dominio absoluto que su madre, la Espectro de Seda original, tenía sobre ella. La historia arranca con su frustración por las rutinas que no le gustan en su vida, con el odio que cree sentir hacia su madre. Fluye hacia el descubrimiento de la vida y de ella misma como persona, en un marco inmejorable para hacerlo, en el San Francisco que vio nacer los movimientos underground, en una vidahippie, colorista y aparentemente feliz. Y concluye con el descubrimiento de que no es tan diferente a su madre, el agradecimiento a todo lo que le ha enseñado, pero el deseo de que su camino sea propio y no una imitación.
Colocando la historia en San Francisco en 1966, Cooke y Conner toman una decisión espléndida desde el punto de vista narrativo, pero también en el artístico. Con respecto al primero, les sirve para recoger el guante de Moore y las referencias con las que trufó Watchmen y otras de sus obras, especialmente The League of Extraordinary Gentlemen. Delirante la aparición de los Beatles o que un sosias de Frank Sinatra sea el pintoresco villano de la primera aventura californiana de la nueva Espectro de Seda. La presencia en la historia de las drogas da a Conner rienda suelta para soltar todo el talento que tiene dentro. Es una dibujante espléndida, con un estilo muy personal. Todo en su trabajo es brillante, incluyendo referencias a cuadros como El grito de Munch. Quizá su único punto débil sean las flojas caracterizaciones que hace de Ozymandias o el Dr. Manhattan en la escena final, la reunión de los Crimebusters que se convierte en nexo de unión de casi todas las series de Antes de Watchmen con el título original. Es acertado que aquí sea el final, pues es ahí donde acabe la historia personal de Laurie y comienza su vida supeditada a los demás personajes.
A pesar de los nombres de Darwyn Cooke y Amanda Conner en su portada, no parece probable que mucha gente apostara a priori por Espectro de Seda como uno de los títulos más especiales de Antes de Watchmen. No con los pesos pesados que hay en otras de sus series. Y sin embargo lo es. Con sólo cuatro números, destaca por su sinceridad, por su espléndido retrato psicológico, una evolución extraordinaria que respeta lo narrado en Watchmen y, al mismo tiempo, por una personalidad propia imponente. Ayuda el interesante rediseño del uniforme de Espectro de Seda, que los autores encuadran dentro de la historia dándole una explicación y un origen. Pero si por algo sorprende Espectro de Seda es porque Cooke y Conner encuentran luz en el ominoso mundo de Watchmen y, sin embargo, no se apartan lo más mínimo de su esencia. Lo hacen, además, con una heroína como protagonista, algo todavía poco frecuente en el más apreciado cómic norteamericano de superhéroes. Y es que siempre es una delicia leer una serie, aún tan corta como ésta, en la que un personaje femenino lleva las riendas. Sus autores triunfan así ante el difícil reto de crecer a la sombra de Watchmen. Casi nada.
DC publicó los cuatro números de Before Watchmen. Silk Spectre entre junio y noviembre de 2012. En cada uno de los números de la edición española se incluyeron las portadas de Conner y las alternativas que hicieron Dave Johnson y Jim Lee para el primero, Josh Middleton para el segundo, Michael Alred para el tercero, y Bruce Timm para el cuarto, además de los artículos de David B. Gil para contextualizar la obra en esta línea y con respecto a Watchmen.