Reparto: Ray Chase, Jennifer Hale, Alison Sealy-Smith, Cal Dodd, J. P. Karliak, Lenore Zann, George Buza, A. J. LoCascio, Holly Chou, Isaac Robinson-Smith, Matthew Waterson, Ross Marquand, Adrian Hough, Gui Agustini, Chris Potter, Naoko Mori, Christopher Barger, Gil Birmingham, Carolina Ravassa.
Música: The Newton Brothers.
Plataforma: Disney+.
Episodios: 9.
Duración: 30-32 minutos.
Estreno: 1 de julio de 2026 / 12 de agosto de 2026 (Estados Unidos / España).
Si hay una serie que marca ahora mismo las historias de superhéroes en el mercado audiovisual, esa es X-Men’97. Es un producto nacido de la nostalgia, esa que vende sí o sí, pero que a la vez una indudable solidez en su base, la que procede del material original, de unos personajes formidables y de años de relatos de todo tipo. Es el avance lógico de la animación, recordándonos que el dibujo tradicional le sienta de maravilla al género, mejorando la pesadez de la serie de los 90, contrapuesta a la fluidez que entonces Bastman: The Animated Series (aquí, su reseña) demostró que se podía tener. Es también la demostración de que el género sigue vendiendo, que lo hace desde sus bases más reconocibles, desde el espectáculo más rotundo y las ganas de introducir cambios rompedores. Pero también, y este es el pero, de que en el fondo es un producto hecho para contentar, con menos riesgo del que parece, como se ve en un clímax pensado para culminar tramas pretendidamente elevadas, que por momentos lo son, en confrontaciones que, en el fondo, son bastante sencillas e incluso planas, sacrificando peones (es decir, personajes) porque no hay suficiente tiempo ni espacio para que todos ellos luzcan como es debido. Son los inconvenientes de tratar de resumir tanto en apenas nueve episodios.
Ese es el mayor problema de X-Men’97, una serie en la que es casi imprescindible se resumen previo a cada uno de sus episodios para no tener la sensación de que nos estamos perdiendo algo. En el fondo, es una sensación deudora de la que la propia franquicia mutante hizo experimentar a muchos lectores cuando en los años 90 se convirtió en el alma del universo Marvel, en sentido narrativo y también en el comercial, aunque no sea precisamente lo mejor que se puede homenajear en esta nostálgica y a la vez actual serie. Porque es cierto, y eso hay que alabarlo, X-Men’97 no se casa con nada ni con nadie. Hay personajes capitales en la franquicia, incluso en la serie, que aquí pasan desapercibidos más que para lucir brevemente, como con Lobezno o Tormenta, otros que tienen menos desarrollo del que apuntaba la historia, como Cíclope o Jean, reducidos a las figuras paternas de un Cable que se configura más como un ejecutor que como un elemento verdaderamente dramático, rendido al espectáculo final. Y también que no se termina de cerrar la sensación de que hay momentos de cierto relleno en el marco de historias más grandes, en este caso la de Apocalipsis, como si fuera un intento de mantener viva la llama de otros puntos de interés de la vida de los X-Men que puedan usarse más adelante.
Dicho todo esto, lo cierto es que la serie no ha perdido la chispa de la primera temporada (aquí, su crítica), el sentido de un honesto espectáculo superheroico y el cariño por una franquicia que, en el maremágnum de derechos en el que se convirtió Marvel desde los años 90, cercenó cualquier visión de conjunto que se pudiera entender (los deliciosos cameos en la serie que permite Morph habrían sido inviables). Y eso es algo, aun con sus flaquezas, es digno de elogio, porque nos permite entender a estos personajes desde una óptica moderna, viva, siempre interesante, con personajes humanos y cercanos, con sus problemas cotidianos y con grandes temas de fondo. Los X-Men, siendo lógicamente una fantasía, siempre han sido reflejo de la realidad, pura soap opera superheroica, y eso es algo que X-Men’97 mantiene con grandeza, con un espectáculo visual espléndido y con muchas ganas de seguir explorando este mundo desde puntos de vista distintos, algunos más rutinarios como en parte del clímax de esta temporada, pero otros mucho más intensos, emocionantes y valientes. Es complejo llegar a todo en su punto óptimo, pero, en realidad, destacar los puntos débiles de la serie solo hace que apreciemos todavía más la intensa diversión que proporciona. Así, incluso con margen de mejora, todas las temporadas que quieran.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.