Guion: Ryoko.
Dibujo: Ryoko.
Páginas: 192.
Precio: 9,95 euros.
Presentación: Rústica con sobrecubierta.
Publicación: Mayo 2026.
Interesante el giro que da Ryoko en el segundo volumen de Caminando con la muerte. El primero (aquí, su reseña) fue una sucesión de muertes y momentos de enorme violencia puntual en busca de una resolución que invitaba casi a una lectura ansiosa. El segundo, sin embargo, cambia el ritmo. Ahora, aunque sigue habiendo muertes (¿tendría sentido si no que la serie se llamara Caminando con la muerte?), se trata de contraponer dos puntos de vista para esclarecer estos sucesos, el racional, el policial, y el esotérico, el fantástico. Y lo bueno es que se equilibran de una manera imperfecta y natural. Es la fase más dialogada de la serie, eso está claro, y seguramente por eso puede dar la sensación de que tiene un ritmo menor, pero están forjándose eventos. O al menos lo parece, claro, porque hasta la tercera entrega no vamos a saber cuáles son los planes reales de Ryoko. Lo que hemos visto hasta aquí sigue intrigando, el personaje de Tokiko sigue moviéndose en una deliciosa ambigüedad y sigue siendo un reto para el lector, que escena a escena sigue buscando cómo desentrañarlo, imaginando si está o no detrás de los asesinatos y cómo se han producido estos, cuál es la razón. Si el misterio sigue vivo, y parecía imposible que lo estuviera en este punto al final del primer libro, lógico que Ryoko aumente las apuestas.
Porque, por ahora, se trata de eso, de ir subiendo peldaños en el relato. Daba la sensación el primer libro que pedía a gritos una resolución y el mayor éxito de este segundo es precisamente eso, escapar a esa necesidad sin perder el interés. Es una decisión muy hábil el cambio casi radical de tempo narrativo, porque de esta forma asimilamos el paso del tiempo y que los acontecimientos que se dan en estas páginas se han ido madurando de otra manera. Eso es clave porque, si no, podríamos tener la sensación de que primer y segundo tomo son, en realidad, historias diferentes. Y no lo son, hay continuos recordatorios, incluso el artificial de incluir una página con los rostros de la familia de Tokiko tachando aquellos que ya han perdido la vida, y por eso nos mantenernos en la historia. Por eso y porque, en el fondo, Ryoko está siendo inteligente. Plantea dilemas mientras abre otros nuevos, nos lanza la caña para que piquemos por un lado, y rápidamente nos abre otro frente. La historia está planteada con mucha inteligencia, por mucho quesea obvio que este es uno de esos manga que perdurará en función de lo creíble que sea su resolución. Lo que es cierto es que hemos visto ya dos fases bastante distintas de Caminando con la muerte y las dos convencen con sus armas, que son tan distintas como complementarias.
Puede dar la sensación de que el dibujo de este segundo volumen es levemente distinto del que vimos en el primero, pero es una sensación ficticia. Es, simplemente, un reflejo del distinto tono con el que se aborda este segundo libro. La pausa hace que haya más reflexión, y eso que el retrato tenga una importancia mayor en estas páginas de la que tuvo en las que sirvieron para presentar la serie. Entonces importaba la reacción, ver a Tokiko como un personaje frío e impasible ante la muerte y el contraste con el resto de su familia y los investigadores. Ahora toca una labor de introspección, queremos saber qué están pensando los personajes, incluyendo a la propia Tokiko, y eso lo dibuja bastante bien Ryoko. Y es también notable lo que incorpora a la historia en el tramo final, en un flashback, cuyo contenido no vamos a revelar, pero que apunta lo intrincado que es el planteamiento de la serie, con tramas que todavía no podemos siguiera imaginar. Eso es lo divertido de Caminando con la muerte, eso es lo que sustenta este thriller que está consumiendo etapas de una manera bastante original, distinta delo habitual, y que, por ahora, está mostrando un nivel narrativo de género bastante interesante. Eso hace que las ganas de seguir leyendo, de llegar al tercer volumen sean ahora mayores que las que teníamos después de pasar por el primero.
Shogakukan publicó originalmente el segundo volumen de Shi ni Aruki en 2026.