Guion: David Ramírez.
Dibujo: David Ramírez.
Páginas: 196.
Precio: 22 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Marzo 2026.
Vivimos en una era en la que el creador de cómics tiene muy claro su papel dentro de la narrativa actual. Es autor, claro, es narrador de historias, es la mente detrás de mundos de toda índole que han de tener la precisión de conectar con el lector. Pero hay una corriente, cada vez más amplia, ya casi universalidad, en la que el autor de cómics se considera en condiciones de contar su propia historia para establecer esos mismos lazos a este otro lado de la página. Dicho eso, que David Ramírez haya optado por esta vía en La razón de todo, y que además lo haya hecho en dos volúmenes de los cuales tenemos entre las manos solo el primero de ellos, parece una sorpresa de gran calibre. Sobre todo, porque La razón de todo es una idea de enorme ambición. No se trata de entender por qué Ramírez hace cómics, que también, sino de comprender al propio Ramírez como persona y como creador. Es una obra tan catártica como comunicativa, es un relato en el que el autor se abre como seguramente no habrá hecho nunca, no desde luego en viñetas, y que entiende motivos muy personales para justificar el hecho de haber llegado hasta donde está en el momento en el que La razón de todo se convierte en el cómic que estamos viendo, y cuyo juicio queda en buena medida pospuesto hasta que no leamos el trabajo en su totalidad.
Ramírez nos hace un poco el lío al principio, dicho esto con cariño, porque parece que vamos a leer un cómic sobre cómic, uno en el que el autor explica por que se ha convertido autor de tebeos. Y no. Lo que Ramírez nos explica es cómo ha llegado a ser quien es, y de eso es parte su faceta de narrador. Pero solo parte. Puede que incluso no sea la más importante, sino el gancho más emotivo para que cualquiera podamos asomarnos a su historia. Y una vez que nos tiene, se desata, dicho esto también en el mejor de los sentidos. A ojos de algunos lectores puede resultar exagerado que esta historia sirva para llenar dos volúmenes, el primero ya con unas cuantiosas doscientas páginas, pero al final esto tiene que ser más que un libro para su autor. Tiene su parte de historia, claro, pero es, sobre todo, un desahogo, una catarsis, una introspección, una mirada al espejo y a su alrededor, un viaje al pasado para entender el presente y un análisis del alma propia para comprender también qué la alimenta desde fuera. Es una historia de amor, de muchos amores, y así, con ese cariño que desprende, es como La razón de todo merece ser leída. Puede que el conjunto se escape un tanto, sobre todo sin su segunda mitad, pero cada una de sus partes tiene tantas razones de ser que parece imposible desconectar del discurso de Ramírez.
Que sea un cómic sobre cómic se ve mucho más con su dibujo, porque el autor habla constantemente de ello, incluso cuando no toca. Utiliza un recurso y lo explica, exhibe una debilidad artística (o lo que él considera una debilidad) y la justifica. Está constantemente hablando de tebeos, de historias, de imaginación y de su profesión actual. Y sin embargo, La razón de todo es otra cosa, lo decíamos, también en su dibujo. Primero porque mantiene su estilo, esa caricatura divertida y juguetona que le vale tanto para sus habituales comedias como para esta historia autobiográfica que tiene ambiciones mucho más profundas. El envoltorio puede llevarnos a error, el propio Ramírez bromea sobre ello, pero La razón de todo no es un tebeo para tomarse a la ligera. Es tierno, es inteligente y es oportuno. Si está mejor o peor medido es algo que, realmente, sabremos cuando llegue a su fin, pero sus primeras doscientas páginas se leen con tanto agrado y con tanta emoción que se puede afrontar la segunda parte con confianza, incluso con la lógica incertidumbre de un relato que está pensado para ser la respuesta a un dilema vital tan trascendente como el que el propio autor quiere dar por respondido con su trabajo. A estas alturas, si eso puede ser una flaqueza, nada impide que acabe siendo una fortaleza con el segundo volumen.
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