Guion: Cati Baur.
Dibujo: Cati Baur.
Páginas: 144.
Precio: 23,95 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Marzo 2026.
Simplificando bastante las bases del género, podríamos concluir que las historias de detectives tienen dos elementos fundamentales con los que llamar la atención del lector. Por un lado, el misterio que hay que desentrañar; por otro, el personaje principal, el encargado de averiguar lo que ha pasado. Marcie. Punto de inflexión apuesta por algo llamativo en los dos casos. El misterio, lógicamente, no lo vamos a desvelar, pero es lo suficientemente atípico como para que nos sintamos intrigados de principio a fin, tanto que la resolución a la que llega Cati Baur, la autora de Aguachirri (aquí, su reseña), puede llegar a parecer algo anticlimática, como si fuera algo a lo que no da la mayor importancia. Con la protagonista hay pocas dudas: es abiertamente atípica, es una ruptura de las bases más clásicas del género y, en muchos sentidos, de la narrativa contemporánea. No se suele dar la oportunidad a personajes mal llamados de mediada edad, menos aún a mujeres, de protagonizar relatos de este estilo, y la forma en la que Baur coloca a Marcie en el centro de todo es muy inteligente. Eso es, seguramente, lo que más destaca en un libro que, más que del misterio que le toca resolver, aborda la transición de una persona infeliz con muchos aspectos de su vida y que solo necesita el empujón de un instante de valor para cambiarlo todo.
Esa forma de presentar una trama de investigación tiene pros y contras, claro. No parece Marcie una historia pensada para quienes se sientan inseguros lejos de las formas más clásicas del género. Marcie no es El Halcón Maltés. No tiene como protagonista a un Hércules Poirot. No es la de Baur una historia para puristas. En cambio, y sin necesidad de ser abiertamente rompedora, sí es para quienes busquen algo distinto, porque ahí si encaja Marcie con mucha naturalidad. El misterio que presenta es, de hecho, más una consecuencia que un eje central, y tarda bastante en entrar en la historia, porque lo que más le importa a la autora es, como ya nos ha enseñado previamente, el camino personal de su protagonista. Marcie va de eso, de la reinvención absoluta, a una edad en la que cada vez en más frecuente que pueda suceder, pero sobra la que todavía hay bastante silencio. No es casual que el personaje central sea una madre soltera de una adolescente, que no haya componentes sexualizados en su presentación y que el interés romántico sea descartado por completo en la historia. Y así, muchos más detalles que invitan a pensar en otros géneros, en otros mundos, en otras tramas, en otras maneras de entender la narrativa. Eso es lo que más atrae de Marcie, al margen de la ingenua y divertida ingenuidad que hay en muchos momentos de su investigación.
Baur dibuja, además, siguiendo esas mismas directrices. No es Marcie una obra noir evidente: muy al contrario, su apuesta en diseño y color es muy diferente, casi costumbrista, dejando claro dónde está el interés de su trabajo. Por eso decíamos que no es este un cómic para puristas, porque no hay enganche real al género que aborda por las bases más clásicas del mismo. Al contrario, Baur apuesta por la omnipresencia de su protagonista para que nos sintamos cercanos a ella, para que abordemos la investigación como lo haría ella, para que veamos la vida a través de sus ojos. Y en ese camino la verdad es que Marcie puede llegar a sorprender mucho, porque hay excusas argumentales un tanto rocambolescas, presentadas además de esa manera, sin miedo, que no resulta nada difícil creer dentro de este contexto tan extraño y atípico que nos plantea. Lo distinto siempre tiene algo que ofrecer, y en este caso Baur juega con cartas poco habituales. Quizá no tanto en el contexto de historias más cotidianos, pero sí lo es todavía en el marco de un género que sigue buscando reinvenciones para que el lector pueda seguir todavía experimentando algo diferente cuando se asome a nuevos títulos. Baur tiene la valentía suficiente como para salir airosa de este reto, aunque se salga de todo arquetipo posible de los misterios.
Dargaud publicó originalmente Marcie – Le point de bascule en enero de 2025.