Guion: Thomas von Steinaecker.
Dibujo: Barbara Yein.
Páginas: 80.
Precio: 14 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Junio 2021.
Estamos tan acostumbrados a ver protagonistas jóvenes en cada historia de ficción que leemos que cuando hay autores que se salen de esa norma y nos recuerdan que en la vejez también se pueden contar relatos fascinantes casi parece que se han ganado nuestro interés de antemano. Thomas von Steinaecker y Barbara Yelin lo hacen en El verano de su vida, aunque sea con la aparente y pequeña trampa de contarnos, en realidad, algo que fusiona los recuerdos de su protagonista con un presente que en todo momento se asemeja a una despedida. Decimos trampa, pero en realidad es herramienta lo que habría que decir. No hay vejez sin juventud, y no hay recuerdo sin haber vivido. De eso va El verano de su vida, y por eso su aparente sencillez es tan hermosa. Son muchos los adjetivos que le podríamos aplicar a este magnífico cómic, porque es conmovedor y tierno, porque convierte una residencia de ancianos en el punto de partida de un relato tierno y bellísimo, porque tiene un claro mensaje reivindicativo, de esos que calan porque tienen mucha verdad en su interior. Si el objetivo era remover algo dentro de cada lector, da la sensación de que Von Steinaecker y Yelin lo han conseguido. Qué concretamente dependerá de cada uno de nosotros, porque hay en el cómic suficientes elementos para identificarnos o para hacernos pensar.
Esto hace que veamos el de Von Steinaecker como un trabajo mucho más complejo de lo que pueda parecer a priori, por su reducida extensión y por una narrativa que invita a pasar sus páginas con bastante agilidad. Pero si nos vamos deteniendo en cada una de las circunstancias que da vida a sus episodios, veremos que El verano de su vida nos va a obligar a volver. Y más de una vez. Habla del paso de los años, de la forma en la que tratamos a nuestros mayores, de las ilusiones que se pueden sentir todavía con cierta edad, de ese momento de nuestras vidas en el que muchos tienen que elegir entre la vida personal y una carrera profesional, de cómo eso ha afectado y sigue afectando todavía más a las mujeres, y aún más a las brillantes. Habla de sueños, de los que se hicieron realidad y de los que se tuvieron que aparcar por otros objetivos, habla de las estrellas y de cómo su luz se refleja en nuestras vidas. Insistimos, tiene tantas cosas contenidas en sus páginas que solo cabe pensar lo laborioso que ha debido de ser dar forma a una historia de envoltorio tan sutilmente sencillo. No es que Von Steinaecker invente nada, pero la agudeza de su mirada para encontrar algo tan bonito en un terreno que cualquier podría haber visto antes que él es algo digno de mención y tan elogiable como esas ideas únicas que inspiran obras de otro corte.
El dibujo de Yelin, además, ahonda en esa preciosa sensibilidad que mueve El verano de su vida. Las transiciones que hay entre el pasado y el presente, la forma en la que la disposición de las viñetas y sus elementos adquiere tantos significados como incluso la forma de las constelaciones o la evidente belleza de los rostros que dibuja, independientemente de la edad de quien aparece en ellos, son los pilares en los que la ilustradora sustenta un trabajo ante el que hay que quitarse el sombrero, por su planificación, por su ejecución, por el sentido del color tan maravilloso que tiene, dando también mucho sentido a los espacios en blanco, y por la enorme variedad de herramientas narrativas que despliega en estas páginas. Gracias a eso sentimos la música y también el vértigo, vivimos el presente y pesan los recuerdos. Yelin hace un trabajo maravilloso. Los dos autores, de hecho, lo hacen, conectando a muchos niveles con el lector para que El verano de su vida sea, de alguna manera, también el de nuestra vida, incluso aunque todavía nos quede mucho por delante para llegar al punto en el que está Gerda. Ella se pregunta si ha sido feliz, y la respuesta cambia, como cambiaría si la diéramos cada uno de nosotros sobre nosotros mismos y sobre la propia Gerda. Qué juego emocional más bonito nos han propuesto Von Steinaecker y Yelin, desde luego.
Reprodukt publicó originalmente Der sommer ihres lebens en septiembre de 2017. No tiene contenido extra.
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