Guión: Joe Kelly.
Dibujo: Doug Mahnke y Chriscross.
Páginas: 192.
Precio: 17,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Octubre 2014.
Llegando al quinto volumen de Élites, la serie que recopila la etapa de Joe Kelly al frente de JLA, no puede quedar ya duda alguna sobre la maestría con la que el guionista manejó a los más grandes héroes del universo DC. Historias cortas o relatos más ambiciosos, tramas centradas en los personajes más importantes o en algunos de los secundarios más insospechados, una violencia extraordinariamente insertada en contextos que hablan de la situación política y social que se estaba viviendo cuando estos números vieron la luz… No hay nada que se resista al talento de Kelly, y este volumen es una muestra excepcional de ello con dos relatos cortos, pequeños a primera vista pero que dicen tantas cosas de Superman, Batman y Wonder Woman, y una saga más larga que coloca a uno de los mismos héroes de la Liga como el antagonista de sus compañeros de armas. Kelly maneja con enorme acierto ese relato sobre el reverso más oscuro del Detective Marciano, cuya llegada ya había venido anticipando con maestría en los números anteriores, dando un protagonismo esencial a personajes como Quemadura o Plastic Man. Para redondear la jugada, Doug Mahnke no deja de mejorar. Si bien arrancó esta etapa de una forma algo más titubeante, a estas alturas ya tiene un dominio total de los personajes y de la espectacularidad que requieren los guiones de Kelly.
Se tiende a pensar que el miembro de la Liga de la Justicia más peligroso de combatir en el caso de que cambiara de bando es Superman, pero la magnífica historia que Kelly orquesta sobre el Detective Marciano, Prueba de fuego, obliga a replantearse esa afirmación con argumentos más que sólidos. La edades de Oro y de Plata dejaron características en los superhéroes que podían ser consideradas ridículas, pero cuando caen en manos de un autor como Kelly no lo son, sino que encuentran terrenos de auténtica genialidad. La misma con la que transforma por completo el personaje de Quemadura para darle un trasfondo emocional que complementa un aspecto impactante, o le encuentra sentido dramático a la hilarante comicidad de Plastic Man. Pero es que incluso es capaz de bucear en los pensamientos más íntimos de Superman (en sus propios fundamentos como superhéroe), Batman o Wonder Woman (¿es posible una historia de amor entre ambos?) sin dejar de estar contando una historia en el que el destino de la Tierra está en juego. Si ya los anteriores volúmenes de Élites eran más que interesantes, este quinto es probablemente el mejor hasta la fecha. No tiene la profundidad social del cuarto (aquí, su reseña) pero sí la siempre deseable mezcla en las historias de la Liga de la Justicia entre las batallas épicas que libran los héroes con el desarrollo de sus personalidad más allá de las dos dimensiones.
Si se puede afirmar que éste es el mejor volumen hasta el momento de la andadura de Kelly al frente de JLA es también porque es el mejor dibujado. Mahnke fue sintiéndose progresivamente más cómodo en la serie y la espectacularidad que ya había mostrado en números anteriores llega aquí a un punto culminante. La batalla climática a la que tiene que hacer frente la Liga es brutal en más de un sentido, desde las aspectos más superheroicos que se ven en splash pages y viñetas de gran tamaño, los que en realidad todo el mundo espera en una serie de un grupo como este, a los más pequeños e íntimos, como es el brutal arranque de la cuarta parte de Prueba de fuego. Chriscross completa este volumen dibujando las dos historias cortas, las que sirven para abrir y cerrar el libro. El suyo es un estilo más propio del género pero igual de efectivo a su manera. No hay tacha posible en la ilustración como tampoco la hay en el guión, y por eso este quinto volumen de Élites se convierte desde la primera página en una lectura formidable. Kelly hace que la Liga se enfrente a amenazas creíbles, que sus victorias tengan un significado y que sus personajes crezcan a lo largo de las aventuras, y no sólo en aspectos heroicos o glorificadores, sino también como seres humanos que trascienden sus propios poderes. Fantástico tebeo de superhéroes.
El volumen incluye los números 83 a 90 de JLA, publicados originalmente por DC Comics entre septiembre de 2003 y enero de 2004. El único contenido extra son las cubiertas originales de Doug Mahnke.