Guión: Liz Prince.
Dibujo: Liz Prince.
Páginas: 112.
Precio: 10,50 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Octubre 2014.
Si hay algo que deja claro A dos velas. The singles Collection, es que Liz Prince, su autora, tiene mucho sentido del humor. Hay que tenerlo para convertirse a sí misma en el protagonista de un tebeo que va dejar al descubierto la vida de soltera de una treintañera que dice estar encantada de la vida de no tener ataduras emocionales pero que en realidad está deseando que haya alguien, al margen de su gato, que ocupe el otro lado de la cama. Eso es este libro, que recopila las tiras del webcómic que Prince venía publicando, un mosaico de una vida que podría ser la de las incontables personas en la misma situación sentimental. Prince no establece leyes universales, sino que va dejando claro viñeta a viñeta que esta es su vida, que son sus cosas y sus circunstancias, y que generan empatía aunque el lector se encuentre en una situación diametralmente opuesta a la de la autora o aunque reaccione de una forma distinta a la soltería. En el fondo, la contracubierta del libro ya es una clara indicación de su contenido: «autodesprecio, gatos, punk rock, chicos guapos con barba y situaciones incómodas». Liz Prince, para todo el que quiera asomarse a su ficcionada vida.
En el fondo, el gag sobre la vida sentimental de alguien no es algo complejo de crear. Lo difícil es que funcione casi siempre. Es verdad que hay que asimilar cuanto antes la personalidad de Liz, borde en el trato y desbordando toneladas de sinceridad (el «¡Ey, que te den!» con el que finalizan las viñetas, en la solapa interior de la contracubierta, viene a ser el mensaje fundamental para comprender a Prince), pero una vez se conoce a la versión gráfica de la autora queda abonado el terreno para la diversión. Agridulce, claro, porque en el fondo no deja de ser el retrato de una persona que asume elevadas cuotas de soledad en lo que a su vida sentimental se refiere, pero eso mismo también da pie a un elevado tono de comedia. Como buena viñetista que es, Prince destaca encontrando un complicado equilibrio entre la exageración cómica y el necesario realismo. Tanto da que fuerce, por ejemplo, la forma en la que intenta que un chico la mire en el Metro, pero se nota el verismo de esa anécdota. Y así con todo, hasta llegar a la parte más divertida del libro, su experiencia en una página web de contactos, que sirve de perfecto colofón al retrato que ella misma compone.
Suele ser norma en ese tipo de cómics, tengan o no procedencia online como sí es en este caso, que el trazo de sus autores sea sencillo hasta el límite. Prince, como tantos otros creadores, busca una sencillez de formas que lleve a que el mensaje se comprenda de inmediato, sin necesidad de tener que detenerse en formas más recargadas o realistas. Y es que el realismo que persigue está en las situaciones y no en el dibujo. Prince busca la caricatura más sencilla, una economía de líneas casi absoluta y la ausencia casi total de fondos y escenarios. Así, lo que queda en la viñeta es lo mínimo e imprescindible para entender el mensaje. Y se entiende, porque Prince va directa al grano. A dos velas. The Single Collection es un libro con el que reírse del estado civil de la soltería, esté o no emparejado el lector, porque todos hemos estado solos en alguna ocasión. La empatía que despierta Prince es total y, por eso mismo, la diversión está garantizada, gracias también a que ella misma sabe reírse de las particularidades de su vida, sean éstas completamente reales, parcialmente inventadas o producto de su imaginación por completo.
Top Shelf publicó originalmente Alone Forever, The Singles Collection en diciembre de 2013, recopilando el webcómic de la autora. El libro no tiene contenido extra.