CÓMIC PARA TODOS

‘Hard Boiled’, de Frank Miller y Geof Darrow

91YTocxTWfL._SL1500_Editorial: Norma.

Guión: Frank Miller.

Dibujo: Geof Darrow.

Páginas: 120.

Precio: 19,50 euros.

Presentación: Cartoné con sobrecubierta.

Publicación: Septiembre 2007.

En los premios Eisner de 1991, en los que recibieron reconocimiento el Sandman de Neil Gaiman o el Xenozoic de Mark Schultz (aquí, su reseña), hubo un nombre que eclipsó a todos los demás: Frank Miller. Tras consagrarse años atrás con su visionaria revisión de Batman o su espléndida aproximación a Daredevil, el autor norteamericano ganó tres premios aquel año. Junto a Dave Gibbons el premio a la mejor serie limitada por Give Me Liberty, el de la novela gráfica de nueva publicación por Elektra Lives Again (aquí, su reseña) y el de mejor equipo artístico junto a Geof Darrow por Hard Boiled. Esta última es la obra más desconocida de las tres y una de las que, en conjunto, menos se cita al hablar de los grandes trabajos de Miller a lo largo de toda su trayectoria. Su violento impacto quedó eclipsado por el casi inmediato éxito posterior de Sin City, pero es un ejercicio divertido considerar esta miniserie como la precursora de aquella. Y hay que reconocer que, de entre todas las obras de aquellos años, Hard Boiled es la que más opiniones encontradas merece. Hay un espectacular despliegue de imaginación a la hora de imaginar un mundo en el que Carl Stelz, un agente de seguros, descubre que en realidad es un ciborg asesino. Pero también elementos menos logrados.

Para entender Hard Boiled, hay que asimilar en primer lugar que el impacto que quiere provocar en el lector es eminentemente visual. De esa forma se entienden las cuantiosas splash pages que salpican el relato y en las que Miller presta únicamente su insaciable deseo de salvajismo, que unas veces le conduce a obras maestras y otras a obras dudosas. Entre sus objetivos no está el desarrollo de un universo con una historia detallada, no hay ocultas y profundas metáforas en la ciencia ficción que muestra, sino que lo que se busca es centrarse en una pincelada específica de un violento futuro distópico. Es verdad que en el tercio final de la obra se averiguan muchos más detalles sobre este mundo, pero también que el protagonismo no cambia de manos. Carl, el agente de seguros, casado con una hermosa mujer rubia, con dos hijos pequeños, sus sueños y su realidad, es el gancho de Miller para dar rienda suelta a una violencia desbocada sin objetivos moralizantes o metafóricos. Es una violencia que se sustenta en un juego psicológico de cierto alcance y que acaba derivando en un concepto de ciencia ficción turbia y robótica que bebe (y tergiversa) de cuantiosas fuentes, desde las novelas de Philip K. Dick a las de Isaac Asimov, pasando por Metrópolis o Blade Runner.

La mayor pega que se le puede poner es que durante demasiadas páginas no está claro el objetivo que se persigue más allá del citado impacto visual. Y ahí Geof Darrow se muestra incluso más desatado que Miller. Sus grandes panorámicas, completadas con un inmenso nivel de detalle, muestran un reguero de cadáveres y mutilaciones como pocas veces se ha visto en un cómic, y eso que si algo sabe hacer Miller es precisamente plantear escenarios violentos. Darrow consigue que el ya frenético ritmo que impone el guión sea todavía más intenso, haciendo que la lectura se pueda hacer a una velocidad de vértigo incluso atendiendo a los detalles de cada viñeta, y desde luego logra que el buscado impacto visual sea sobresaliente. Dado que Hard Boiled es un acelerado círculo que se cierra al final de la historia, cabe preguntarse cuál es el efecto real que produce. Y las respuestas serán tan variadas como lectores se aproximen a la obra. Lo que sí está claro es que éste es uno de esos títulos que no deja indiferente. Habrá quien piense que es un rotundo canto a la violencia en un magnífico marco de ciencia ficción y quien lo entienda como una deplorable defensa de lo más deleznable del alma humana. Y entre ambos, muchas tonalidades de grises. Pero impactar, impacta.

El libro incluye los tres números de Hard Boiled, publicados originalmente por Dark Horse entre septiembre de 1990 y marzo de 1992. El único contenido extra son las ilustraciones dobles de portada de los tres números, obra de Geof Darrow.

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Esta entrada fue publicada el 4 abril, 2014 por en Cómic, Dark Horse, Frank Miller, Geoff Darrow, Norma.

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