Guion: Soichi Usui.
Dibujo: Soichi Usui.
Páginas: 192.
Precio: 9,95 euros.
Presentación: Rústica con sobrecubierta.
Publicación: Septiembre 2026.
Reseña escrita por Pereet.
Llega el segundo tomo de Kiyoshi el exorcista, una serie abierta de Soichi Usui que ya cuenta con diez tomos en Japón, lo que da una idea de lo bien que ha calado en el público. El tomo da inicio con el capítulo 9, continuando con las aventuras del exorcista más poderoso (y vergonzoso) de todos los tiempos, algo que ya había quedado asentado en el primer volumen (aquí, su reseña). En este caso, nos adentramos un poco más en el día a día de Kiyoshi y su listado de cosas pendientes que hacer en el instituto. Vemos cómo, con pequeños pasos, interactúa con sus compañeros mientras lo compagina con el exorcismo de demonios que aparecen de la nada con el único afán de acabar con él y todo lo que le rodea. Aquí se nos presenta el primer reto de esta aventura: conseguir el título de Paladín Cross para poder proteger así a todo el mundo de males aterradores. Este segundo tomo girará en torno a como Kiyoshi superará las dificultades y adversidades que le presentará este nuevo reto que consiste en tres grandes pruebas: ataques, salir del laberinto del bosque Memento, dónde no estará solo, y, finalmente, la lucha con antiguos Paladín Cross. Una vez más, el sentido de la justicia, la moral y la bondad de nuestro poderoso exorcista destacan en este acaecimiento que nos permite avanzar en la historia.
Siguiendo la dinámica del primer tomo, dando así una lógica continuidad, en este segundo también nos encontramos con el saludo del autor (después del primer capítulo de esta entrega) y varias fichas de personajes que van apareciendo a lo largo de sus páginas. Eso nos permite conectar más con el mangaka, ya que no se limita a describir a los personajes, sino que va más allá y comparte con el lector de dónde salió la idea, qué estaba buscando, qué quería transmitir y cómo llegó a lo que hoy presenta. El segundo tomo de Kiyoshi el exorcista nos permite ir paso más allá y empezar a analizar la obra desde otro ángulo. Nos encontramos con un manga de demografía shonen, con el equilibrio perfecto de acción y comedia como subgénero principal. La temática se enfoca en lo sobrenatural y la fantasía urbana se presentan elementos adicionales como la parodia, la ansiedad social, amistad, valor, resiliencia, etc. Kiyoshi el exorcista comparte la misma base que muchos de los Shonen que conocemos y que hemos disfrutado tanto en manga como anime, pero esta obra se apoya mucho más en el contraste cómico de tener a un héroe tan sobrecualificado como aterrorizado por su propio trabajo, pero que cuando sus amigos están en peligro ve cómo su valor se activa al 100% y se convierte en un rival con una fuerza imparable.
Otro punto a comentar es el choque constante entre la existencia de demonios o espíritus atrapados en el mundo humano y la necesidad de combatirlos junto con la decisión de cuestionar al enemigo. Kiyoshi rechaza eliminar a ciertos demonios al ver que no todos son malvados, sin dejar de mantener un enfoque cómico, gamberro y paródico, totalmente dinámico. Aquí entra en juego la gestión del grupo como motor e impulso, un elemento muy común en el género Shonen, así como la evolución y crecimiento a través del combate. Kiyoshi, como muchos protagonistas de obras Shonen, desprende la esencia de héroe, transformando a sus rivales declarados en amigos dispuestos a darlo todo por él. Los propios demonios a los que va a exorcizar terminan conmovidos, encariñados o queriendo formar lazos con él. Va rompiendo el odio ancestral entre humanos y demonios a base de pura comprensión, aunque, a veces, el exorcismo es inevitable. Podríamos definir esta obra como la evolución natural de un artista que ha aprendido el oficio al más alto nivel y ahora lo usa para dar vida a su propia visión. Kiyoshi el exorcista es un proyecto con identidad propia, donde los ecos del maestro se notan en la maestría del dibujo y la narrativa, pero el corazón y el alma de la historia le pertenecen única y exclusivamente al camino que Shoichi Usui ha decidido emprender.