Autor: Frunobulax.
Páginas: 124.
Precio: 15 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Diciembre 2020.
Después de más de diez años construyendo el universo Marvel cinematográfico (y ahora también televisivo), es lógico que se acceda a un perfil de personajes teóricamente secundario para tratar de llevarles al primer plano. Esa oportunidad la tendrá en breve Caballero Luna, uno de esos héroes que han ido dando algunos tumbos pero que también han tenido autores brillantes detrás de sus historias aunque puedan ser algo desconocidos para el gran público. Caballero Luna. Biografía no desautorizada, de Frunobulax, es una oportunidad espléndida para acercarse al alter ego de Marc Spector, uno que Marvel creó, de alguna manera, siguiendo las premisas de Batman en muchos aspectos, que hasta nació como teórico villano y que ha ido cambiando con el paso del tiempo de una manera notable, incluso convirtiéndose en parte de los Vengadores de la Costa Oeste, aquel reivindicable grupo que dirigía Ojo de Halcón. La misma interpretación del personaje que hace Albert Monteys en la portada del libro ya despierta todas las ganas de adentrarnos en el mundo de Caballero Luna, antesala de un documentado y profuso repaso por toda su aventura editorial, convenientemente ilustrado con cubiertas y viñetas que apoyan el texto con mucha firmeza, conformando un espléndido retrato de su protagonista.
Porque de eso se trata, de salir del libro con un amplio conocimiento de un personaje de culto como si estuviéramos hablando de uno de los primeros espadas de Marvel. Doug Moench y Don Perlin fueron los creadores de Caballero Luna en un contexto particular en la que las criaturas del mundo del terror se asomaban a los cómics. Pero, claro, esa idea hubo que reciclarla. El libro repasa todo ese proceso, de mercenario a héroe, y lo hace recurriendo a lo que más interesa al lector, lo que se cuenta en las viñetas. El libro es, efectivamente, una auténtica biografía del personaje a través de lo que le sucede, y ese es el vehículo por el que también nos asomamos a su realidad editorial, la que vivió en Estados Unidos pero también por la española, con pequeños insertos que profundizan en lo que hizo Bill Sienkiwicz por el personaje, en su pretendida condición de judío, el famoso mes del editor ausente de la primera mitad de los 80, la inspiración en la figura egipcia de Khonshu, su salto al mundo de la animación y otros muchos detalles en los que merece la pena detenerse para comprender al Caballero Luna en toda su extensión. Esta Biografía no desautorizada es ejemplo de esos libros que tendrían que proliferar más, y que podría ser una muy buena referencia para quienes quieran entender desde el principio la futura serie de televisión del personaje.
No tiene contenido extra.