Guion: Junji Ito.
Dibujo: Junji Ito.
Páginas: 243.
Precio: 20 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Julio 2026.
Reseña escrita por Pereet.
Black Paradox es una obra del maestro del terror Junji Ito que rompe con lo que nos tenía acostumbrados. No es tanto un manga que destaque por una historia especialmente compleja o por un terror constante, sino por la cantidad de ideas que pone sobre la mesa y hasta por dónde decide llevarlas. Esta obra resulta especialmente interesante por las preguntas que deja abiertas más que por la historia que cuenta en sí misma. La premisa puede parecer relativamente sencilla al principio, pero poco a poco empieza a abrir cuestiones sobre la identidad, los dobles, el cuerpo, la muerte, otras realidades y aquello que puede existir después de ella. Lo interesante está precisamente en ese recorrido: cosas que podrían resultar incluso fascinantes planteadas de forma aislada, terminan adquiriendo un componente inquietante cuando se piensa en sus posibles consecuencias: un doble simplemente puede ser algo extraño, cruzar un portal hacia otra realidad puede resultar fascinante. Descubrir qué existe después de la muerte podría incluso parecer algo esperanzador, encontrar una fuente de energía nueva y prácticamente inagotable sería una noticia extraordinaria. El problema empieza cuando aparece una pregunta mucho más incómoda: ¿qué haríamos con todo eso si realmente estuviera a nuestro alcance?
La que preside este volumen es una idea bastante habitual en la obra de Junji Ito: exponer algo que reconocemos perfectamente (nuestro cuerpo, nuestra cara, nuestro reflejo, alguien que se parece a nosotros) y modificarlo lo suficiente como para que deje de sentirse como algo normal. En Black Paradox, además, la cuestión de la identidad termina conectándose con el cuerpo, las transformaciones físicas y las otras realidades que aparecen después. Hay algo especialmente inquietante en el momento en que el cuerpo deja de comportarse como esperamos y esa alteración física no se queda únicamente en una cuestión corporal: el cuerpo acaba funcionando como una especie de conexión con aquello que existe al otro lado. De todas las ideas que plantea la obra, Paradnight es probablemente la que más recorrido tiene, es el concepto del más allá que cambia completamente de significado. Normalmente, hablar del más allá implica hablar de la muerte, de un lugar al que se llega cuando la vida termina, pero aquí, en cambio, ese lugar puede convertirse en algo accesible para los protagonistas. Es entonces cuando la historia deja de plantear solamente qué puede haber después de la muerte y empieza a plantear qué podemos sacar de allí. Las almas adquieren así una función completamente diferente.
En ese sentido, Black Paradox permite una lectura bastante clara sobre la manera en que nos relacionamos con aquello que podemos aprovechar. Visualmente sigue siendo muy reconocible el trabajo del mangaka. Las expresiones, los cuerpos deformados, los cambios físicos y el nivel de detalle ayudan a hacer visibles ideas que, sobre el papel, serían difíciles de representar. Además, buena parte de la incomodidad que produce la lectura de Black Paradox, como la de cualquier obra de Ito, no depende de mostrar criaturas constantemente. Un rostro que no termina de encajar, un cuerpo que ha cambiado ligeramente o una persona demasiado parecida a otra pueden ser suficientes para generar esas sensaciones. En ese sentido, el dibujo funciona especialmente bien con las ideas de la obra. Un doble tiene que ser prácticamente idéntico para resultar inquietante. Un cuerpo transformado tiene que seguir siendo reconocible para que el cambio produzca incomodidad. Y aquello que pertenece a otra realidad tiene que parecer suficientemente cercano a la nuestra como para que la frontera entre ambas deje de resultar segura. Esta edición incluye también algunas historias adicionales, entre ellas La lamedora y El pabellón de lo paranormal, esta última presentada en color.
Black Paradox se publicó originalmente en 2009 en la revista Big Comic Spirits, de Shōgakukan.