Guion: Yoriko.
Dibujo: Yoriko.
Páginas: 192.
Precio: 5,99 euros.
Presentación: Rústica con sobrecubierta.
Publicación: Mayo 2026.
Reseña escrita por Pereet.
¿Qué pasaría si tras tener que hacerte pasar por la pareja de tu mejor amiga para ayudarle a dar calabaza al ligón de turno, este mismo chico se convierte en tu primer amor? Así da comienzo nuestra historia. Con pasos torpes, pero que muy torpes, avanzan Kotaro y Yoshino en esta obra de Yoriko. Se trata de un BL (Boys Love) de tomo único y de escenas explícitas que nos presenta a dos entrañables personajes que se van conociendo poco a poco. Clumsy Love Step es una obra que cumple con lo que promete: una historia directa, explícita, con un elevado ritmo narrativo, que nos presenta a sus protagonistas de una manera rápida y conforme avanza su historia se nos permite conocerlos de una forma más introspectiva, detallada e individual, en paralelo a cómo avanza su relación y acontecen sus encuentros. Nos encontramos con una historia dinámica y divertida dónde la interacción de los mismos personajes es la clave de la evolución de la misma. Y todo eso tiene lugar en un escenario que, sin ser nuevo, suena fresco, dentro de un contexto universitario, juvenil y nuevo, donde las primeras experiencias y los sentimientos están a flor de piel entre un introvertido Kotaro tímido e inexperto (incluso en entenderse a sí mismo) y un Yoshino que es todo lo contrario: extrovertido, popular y alocado.
Nuestros protagonistas parten de dos arquetipos muy presentes dentro del género: por un lado, Yoshino encarna la figura del estudiante popular, carismático y apreciado por quienes le rodean; por otro, Kotaro representa al personaje más reservado, introspectivo y alejado de los círculos sociales más visibles. Aunque la obra no se aleja especialmente de estos modelos ni pretende romper con los clichés característicos de este tipo de historias, sí desarrolla de forma progresiva la evolución personal de ambos personajes, que se ve claramente reflejada en el mismo dibujo. Los protagonistas están muy bien definidos. El trazo y el detalle facilitan la conexión con esta obra ya que, con tan solo verlos, nos permiten entender qué está pasando y qué están pensando. En Clumsy Love Step se da mucho peso a las emociones de los personajes, que resultan ser el hilo de esta historia para que cada una de ellas quede plasmada con gran detalle en cada uno de ellos. Hablamos de un dibujo lineal, dinámico, que transmite la acción de cada escena, así como las pausas y los momentos de reflexión. Se centra en los personajes (ya sean nuestros protagonistas o amigos de los mismos), dejando el contexto en un segundo plano. El foco recae en los movimientos, las caras, las acciones y las posturas de cada uno de los personajes que nos acompañan en esta divertida obra.
A lo largo de Clumsy Love Step, vemos como Kotaro y Yoshino se conocen, intiman, se distancian, hay malos entendidos entre ellos, terceras personas, celos y situaciones cómicas. También somos testigos de sus reflexiones, qué quieren y qué sienten, lo que nos ayuda a conectar con ellos y sumergirnos en esta historia que presenta un trasfondo importante. Más allá de las decisiones y la evolución de los protagonistas, la obra narra una historia de amor y de evolución personal de cada uno de ellos y también nos invita a reflexionar sobre la sociedad actual atendiendo a los prejuicios que todavía existen en torno a la diversidad afectivo-sexual. A través de situaciones cotidianas y reacciones como “¡Di que sí, Kotaro! ¡Así que la chica que le gustaba eras tú! ¡Qué guay!”, así como la naturalidad en que se desempeña la misma obra, se muestra una realidad cada vez más abierta y tolerante, donde la aceptación surge de forma espontánea y sin necesidad de cuestionamientos. Obras como esta reflejan una sociedad inmersa en un proceso de cambio constante, que poco a poco deja atrás las viejas e impuestas etiquetas y estigmas para dar más importancia a las personas y a sus sentimientos, mostrando una realidad en la que la orientación sexual deja de ser motivo de juicio o diferenciación, dando paso a una visión más natural y humana de las relaciones afectivas.