Hemos disfrutado tanto con el dibujo de Yuna Park en Julia, la única (aquí, su reseña), que hemos querido hablar con la autora para que nos cuente detalles sobre su trabajo. Park nos habla de su estilo, de sus emociones, de lo que siente con cada página y cada secuencia, y también de las opciones de que Julia vuelva en un futuro próximo.
Has trabajado en videojuegos, ilustración, diseño, incluso teatro, pero si no estoy equivocado este es tu primer cómic. ¿Qué tal la experiencia comparada con tus otras vías de trabajo?
De niña siempre pensé que sería autora de cómics. No obstante, siendo adulta, me di cuenta de que el placer de leer un cómic es muy diferente del peso de crear uno. La enorme presión de esa responsabilidad creativa hizo que no diera el paso durante demasiado tiempo. En su lugar, exploré otros campos que comparten el lenguaje visual del dibujo, la animación, los videojuegos y el diseño conceptual para series de televisión de acción real. En esos entornos profesionales trabajé en una estructura en la que los directores de arte y los compañeros artistas compartían la responsabilidad visual. Era una red de seguridad en la que cada uno aportaba lo que le faltaba al otro a través del trabajo el equipo. Pero este proyecto de cómic fue una experiencia completamente diferente. Aunque he colaborado estrechamente con el escritor, David Boriau, la autoridad y la responsabilidad en lo visual descansaba solo sobre mis hombros. No tener a nadie con quien compartir la carga visual fue algo abrumador y solitario. Eso sí, la sensación de liberación y orgullo que sentí creando mi propio lenguaje visual para dar forma al mundo de David fue una emoción única que nunca había experimentado en ninguna colaboración previa.
Eres surcoreana, David Boriau es belga. ¿Sientes que eso fue un problema o una oportunidad? ¿Cómo te las arreglabas para trabajar con él y entenderos para hacer una historia tan emotiva como esta?
Para mí, esta colaboración ha sido una valiosa ventana al mundo, satisfacer un viejo deseo de estudiar en el extranjero que no pude cumplir por razones logísticas. Este viaje, que comenzó cuando David me contactó, ha sido a la vez un desafío y una gran oportunidad. Superamos las barreras del lenguaje mediante una comunicación constante utilizando herramientas de traducción. En este proceso me he dado cuenta de las emociones humanas básicas son universales en todas las culturas. Aunque hubo momentos en los que podía pasar por alto matices sutiles debido a las diferencias culturales, David y el editor fueron muy meticulosos al guiarme, permitiéndome cubrir esos huecos con una perspectiva más rica. Para mí, esas diferencias no eran “obstáculos”, sino “puertas de entrada” para conectar ambos mundos.
¿Te sientes cómoda en comics para adolescentes, incluso en libros para niños? ¿Te ves preparada para ilustrar historias menos amables que esta?
Trabajar en diferentes géneros siempre me ha proporcionado una mirada fresca para ver el mundo. No obstante, y dado que tiendo a sumergirse de una manera intensa en mis personajes, las historias que son demasiado crueles o trágicas pueden pasarme una gran factura emocional. Dicho esto, me cautivan el suspense del thriller y el peso atmosférico del misterio. Incluso si un mundo es más oscuro de lo que he explorado previamente, estoy más que preparada para llamar a esa puerta, siempre que la oscuridad sirva a un propósito narrativo necesario y una auténtica oportunidad para evolucionar como artista.
¿Has puesto algo de ti misma o de alguien que conozcas en Julia? ¿Utilizas esa técnica cuando diseñas personajes o simplemente los creas desde cero?
Me guio estrictamente por la narrativa, pero el alma de mis personajes, sus expresiones sutiles, sus hábitos únicos, sus gestos, están inspirados en personas de mi vida real. Siempre he creído que la creación pura en un espacio vacío es casi imposible. Al contrario, veo a la gente a mi alrededor como la referencia más profunda y multidimensional que un artista puede tener. El diseño de personajes no es para mí inventor algo de la nada, sino capturar las distintas auras y rasgos distintivos de individuos reales. Cuando asimilo esos elementos humanos auténticos en mi trabajo, las figuras en la página dejan de ser simples bocetos y comienzan a cobrar vida propia.
Utilizas muchos primeros planos en tus páginas, con esos ojos grandes. ¿Por qué? ¿Qué crees que aporta a la historia?
Me enfoco sobre todo en la mirada de los personajes. A veces un par de ojos bien abiertos pueden contar una historia profunda mejor que cien líneas de diálogo. Un primer plano de los ojos sirve como una invitación íntima al lector, permitiéndole experimentar las emociones del personaje con la mayor cercanía posible. Esto da a las páginas estáticas un ritmo narrativo y permite a los lectores respirar en sincronía con los personajes.
Hablando del efecto de los fantasmas y del mundo de los fantasmas, ¿qué estaba ya en el guion de David y que sale de tu propia mente?
Mientras que David Boriau establecía la narrativa fundamental de ese mundo fantasma, yo me centré en los detalles visuales que podían hacerlo tan impactante como fuera posible. Los elementos de dirección como el efecto fantasma fueron los que me permitieron dar rienda suelta a mi imaginación. Fue una colaboración sincera, los bocetos de David me aportaron pistas visuales que no tenían precio y me sirvieron como un gran punto de partida para mi trabajo. Al añadir mis propias herramientas visuales a sus sólido planteamiento, fuimos capaces de lograr la mejor atmósfera inquietante y misteriosa que solo puede proceder de la ilustración.
No estoy seguro de lo exacto que es definir tu estilo como híbrido, parte oriental y parte europeo. ¿Cuáles son tus influencias reales? ¿Qué comics te gusta leer y de cuáles has aprendido algo?
La definición de mi estilo como híbrido es una observación intrigante. De todos modos, no veo mi trabajo tanto como una fusión internacional como una crónica de mi vida, una superposición de todos los mundos que he adorado, sumados y al alcance de mi mano. De niña, me lance de lleno al manhwa coreano, siguiendo sus líneas para entender su alma. Siendo adolescente, me cautivó el trabajo de Hayao Miyazaki y Studio Ghibli, y me hizo soñar con convertirme en directora de animación. Después, ya de adulta, los mundos de Disney y Pixar me aportaron una nueva experiencia visual, abriéndome los ojos al arte del diseño conceptual y de personajes. Mi arte no es un destino estático, es un proceso vivo que seguirá evolucionando con cada nueva inspiración que encuentre.
¿Hay alguna posibilidad de que Julia regrese en una secuela? ¿Has hablado ya de esta posibilidad con David?
Pasar tanto tiempo con estos personajes por supuesto que conduce a imaginar sus próximos pasos, pero no hay planes confirmados para una secuela ahora mismo. David y yo no lo hemos hablado oficialmente, pero albergo la esperanza de que, si los personajes tienen la vitalidad suficiente para contar más historias, podamos reencontrarnos en una oportunidad inesperada.
¿Y en qué estás trabajando ahora? ¿Algún cómic en el futuro próximo?
Ahora mismo estoy desarrollando mi próximo proyecto con un escritor diferente. Es un thriller de suspense que busca un público más adulto, con un encanto diferente al de Julia, la única. Desde lo que he aprendido, quiere mostrar un lado más sofisticado y matizado de mi arte, tanto visual como narrativamente. Lo estoy preparando con mucha emoción y espero volver a verlos a todos de nuevo con esta nueva historia en el futuro.
________________________________________________
We enjoyed a lot with Yuna Park’s art in Julia la seule (here’s the review), so we decided to interview her to know about some details on her work. Park talks about her style, her emotions, what she feels on every page and every sequence, y also about the chances to see Julia again in a near future.
You’ve worked on video games, illustration design, even theatre, but I’f I’m not mistaken, this is your first comic. How do you feel about the experience compared with other lines of work?
As a child, I always believed I would become a comic artist. However, as an adult, I realized that the joy of reading a comic is very different from the weight of creating one. The sheer pressure of that creative responsibility held me back from taking the first step for a long time. Instead, I explored various fields that shared the visual language of drawing—animation, video games, and concept art for live-action TV series. In those professional environments, I worked within a structure where art directors and fellow artists shared the visual responsibility. It was a reliable safety net where we filled each other’s gaps through teamwork. But this comic project was a completely different experience. Although I collaborated closely with the writer, David Boriau, the authority and responsibility for visualizing his text rested solely on my shoulders. Having no one to share that visual burden with was sometimes daunting and lonely. Yet, the sense of liberation and pride I felt while building my own visual language atop David’s world was a unique thrill I had never experienced in any previous collaboration.
You’re South-Korean, David Boriau is Belgian. Do you feel that as a problem or as an opportunity? How did you manage to work with him and understand each other to create such an emotional story like this?
For me, this collaboration served as a precious window to the world, satisfying a long-held desire to study abroad that I couldn’t fulfill due to practical reasons. This journey, which began when David Boriau reached out to me, was both a challenge and a massive opportunity. We overcame the language barrier through constant communication using translation tools. Through this process, I realized that fundamental human emotions are universal across all cultures. While there were moments when I missed subtle nuances due to cultural differences, David and the editor provided meticulous guidance, allowing me to bridge those gaps with a richer perspective. To me, these differences weren’t ‘obstacles’ but ‘gateways’ to connecting our two worlds.
Do you feel comfortable on young adult comics, even in children’s books? Do you feel ready to illustrate stories less kind than this one?
Working across different genres always grants me a fresh lens through which to view the world. However, because I tend to deeply immerse myself in my characters, stories that are excessively cruel or tragic can be emotionally taxing for me; I often feel their pain as if it were my own. That said, I find the suspense of thrillers and the atmospheric weight of mysteries incredibly compelling. Even if a world is darker than what I’ve explored before, I am more than ready to knock on that door—provided the darkness serves a necessary narrative purpose and offers a genuine opportunity for me to evolve as an artist.
Did you put in Julia anything from yourself or anyone you know? Do you use this technique when you design characters or you just create them from scratch?
While I am strictly guided by the narrative, the soul of my characters—their subtle expressions, unique habits, and mannerisms—is drawn from the people in my real life. I have always believed that ‘pure creation’ in a vacuum is nearly impossible. Instead, I see the people around me as the most profound and multi-dimensional references an artist could have. Character design, for me, is not about inventing something from nothing, but about capturing the distinct auras and traits of real individuals. When I weave these authentic human elements into my work, the figures on the page transcend mere sketches and finally begin to breathe with a life of their own.
You use a lot of close-ups in your pages, with those big eyes. Why? What do you think this add to the story?
The part I focus on most is the character’s gaze. Sometimes, a single pair of wide-open eyes tells a deeper story than a hundred lines of dialogue. A close-up of the eyes acts as an intimate invitation to the reader, allowing them to experience the character’s emotions at the closest possible distance. This gives a rhythmic pulse to the static pages and lets the audience breathe in sync with the characters.
Speaking about the ghost effect and the ghost world, how much of that was on David’s script and how much was on your own mind?
While David Boriau established the foundational narrative of the ‘ghost world,’ I focused on the visual details to make it as impactful as possible. Directorial elements like the ‘ghost effect’ were where I could fully exercise my imagination. This was a true partnership; David’s rough sketches provided invaluable visual clues that served as a great starting point for my work. By layering my own visual devices onto his solid settings, we were able to maximize the eerie and mysterious atmosphere that only illustration can provide.
I’m not sure if it’s accurate to define you style as a hybrid, part eastern, part European. What are your actual influences? Which comics do you like to read and from which ones have you learned something?
Defining my style as a ‘hybrid’ is an intriguing observation. However, I see my work less as an intentional fusion and more as a ‘chronicle of my life’—a layering of every world I’ve ever loved, accumulated right at my fingertips. In my childhood, I immersed myself in Korean manhwa, tracing their lines to understand their soul. During my adolescence, I was captivated by the works of Hayao Miyazaki and Studio Ghibli, which led me to dream of becoming an animation director. Later, as an adult, the worlds of Disney and Pixar delivered a fresh visual shock, opening my eyes to the craft of concept art and character design. My art is not a static destination; it is a living, breathing process that will continue to evolve with every new inspiration I encounter.
Is there any probability that Julia will come back in a sequel? Have you already discussed it with David?
Spending so much time with these characters naturally led me to imagine their next steps. However, there are no confirmed plans for a sequel at this stage. While David and I haven’t officially discussed it yet, I harbor a hope that if the characters have enough vitality to tell more stories, we might meet them again through an unexpected opportunity.
And what are you working on right now? Any other comics in the near future?
I am currently developing my next project with a new story writer. It will be a suspenseful thriller targeted at a more mature audience, offering a different charm from 《Julia la seule. Building on what I’ve learned, I want to show a more sophisticated and nuanced side of my art, both visually and narratively. I’m preparing it with great excitement, and I hope to greet you all again with this new story in the near future.