Con Sherlock Holmes y el misterio del Tíbet (aquí, su reseña) se cierra una espléndida trilogía firmada por Sergio Colomino y Jordi Colomé, tres libros que han rellenado los huecos que Sir Arthur Conan Doyle em las aventuras del detective más famoso de la literatura universal. Para los autores, es el regreso a un mundo que abrieron hace ya mucho y en el que se encuentran terriblemente cómodos. Ahora que acaba este viaje, aunque no necesariamente su dedicación al personaje, es buen momento para charlar con los autores y que nos cuenten sus impresiones sobre Holmes, sobre este libro, sobre la trilogía y sobre el futuro.
Echando la vista atrás, han pasado casi trece años desde que se publicó Sherlock Holmes y la conspiración de Barcelona, y aquí estáis de nuevo con el personaje… Más allá de cerrar una trilogía, ¿qué os motiva a cada uno de vosotros para seguir con Holmes?
Sergio: Como aficionado a Holmes, son muchas las historias que me gustaría poder contar sobre el personaje, de modo que este tercer volumen es para mí una nueva oportunidad de hacerlo, y además en un medio que tanto me gusta como son las viñetas. Por tanto, mi motivación principal es poder continuar explorando el mundo de Holmes, sus personajes, y esas historias que todavía quedan por explicarse de nuestro detective.
Jordi: En mi caso, lo que es seguro es que me gustaría llevar al personaje a sitios donde no haya estado antes, un tratamiento del personaje que haya sido poco explorado, hablo tanto de situaciones, contextos, momentos históricos, como momentos de la vida del propio Holmes menos tratados.
El cómic lo habéis estado gestando desde los días de la pandemia, es mucho tiempo el que ha pasado. ¿El misterio del Tibet ha sido el más duro y complicado de hacer de los tres? ¿Qué ha ido cambiando en la obra desde la primera vez que hablasteis de hacerla?
Sergio: El proceso ha sido más largo que en los dos anteriores, pero principalmente ha sido por circunstancias personales que nos han impedido dedicarle tanto tiempo como nos habría gustado: este es el motivo de que la publicación se haya ido retrasando. En cuanto al proyecto en sí, no ha habido demasiado variación respecto a la idea inicial que hablamos en su momento, y diría que el resultado final no se aleja demasiado de aquel proyecto anterior a la pandemia.
Jordi: Aquí aprovecharé para decir que vivir solo del cómic en España es muy difícil, y solo algunos lo consiguen. Lo normal es que los autores tengamos que compaginar el trabajo en el cómic con otros trabajos, eso es bastante duro, y evidentemente alarga mucho los tiempos de producción. Imaginad trabajar ocho horas y luego tener que seguir aún más horas con las páginas, sumando también las cosas personales del día a día… Y como es normal hay temporadas mas duras que otras y con más gasto energético que otras… Dicho esto, creo que la obra ha quedado bastante bien, y estoy bastante contento con el resultado. Eso sí, me hubiese gustado poder hacerla en menos tiempo.
Estamos en un momento cultural en el que parece que lo que se demanda es inmediatez, ritmo, espectacularidad…, cosas que en principio no parecen ir de la mano de Sherlock Holmes, un personaje más reflexivo. ¿Qué pensáis que puede atraer de Holmes a las nuevas generaciones? ¿Qué pueden encontrar en vuestros tebeos esos lectores que no hayan leído a Conan Doyle y que puedan conocer al personaje solo por las películas más recientes de Guy Ritchie?
Sergio: Jamás le agradeceremos lo suficiente a Guy Ritchie el haber traído de vuelta a Holmes, ya que, si bien nunca se había ido, el público en general y los lectores en concreto lo consideraban un personaje anticuado. El Holmes de Robert Downey Jr. demostró que podía ser un héroe de acción, y ya con el de Benedict Cumberbatch le añadieron incluso un toque sexy. Dicho esto, en la obra original ya aparece Holmes como un individuo activo, Doyle dice que es un destacado boxeador, y que domina artes marciales y esgrima, así que incluirlo en nuestras historias como lo hemos hecho lo relaciona con esas versiones más modernas, pero sin apartarse nunca del referente literario.
Entiendo que es necesario por la historia, por supuesto, pero ¿es un reto mostrar a Sherlock Holmes sin su atuendo clásico y reconocible? ¿Por qué en la cubierta optáis por esa imagen más tradicional?
Sergio: La gorra de dos viseras y la pipa que relacionamos con Holmes es una aportación del cine, que a su vez lo toma de las primeras adaptaciones teatrales del personaje, ya que al margen de un par de ilustraciones, en la obra original no se le presenta con ese atuendo. Si añadimos a ello que nuestras historias se sitúan durante el Gran Hiato, período en el que Holmes finge su muerte, resulta lógico que para mantener su anonimato se deshiciera de cualquier rasgo que pudiera identificarle. Ahora bien, en las cubiertas se impone el criterio comercial, y la editorial opina acertadamente que el lector reconocerá más fácilmente a Holmes con ese sombrero y abrigo, por lo que decidimos presentarlo así únicamente en esa imagen que sirve de presentación del cómic.
Jordi: Desde el punto de vista puramente estético, y en los tiempos que corren, soy de la opinión que el personaje queda más creíble con un atuendo no tan llamativo. Como dice Sergio, tampoco estaba en la obra original dicho atuendo, pero… en algún punto se decoró al personaje con esta especie de uniforme, que en su momento haría su función. Eso sí, al final, tras tantos años, el atuendo se ha convertido en una especie de icono, y en las portadas se requiere usarlo, para que los lectores lo reconozcan rápidamente… No sabemos cuanto tiempo será necesario usar este aspecto icónico, o si en algún punto quizás nos podamos desprender de él.
Como bien agradecéis en la obra, habéis tenido la ayuda de la Casa del Tíbet de Barcelona. ¿Cómo ha sido la colaboración con ellos? ¿Qué información le pedíais y durante qué fases del proyecto?
Sergio: La colaboración con la Casa del Tíbet de Barcelona surgió en el momento que contacté con ellos para informarles del proyecto y pedirles asesoramiento. Para mi sorpresa, me contestaron de forma entusiasta ofreciéndome una entrevista en persona con su director, Thubten Wangchen. A pesar de mis miedos sobre presentarle mi idea de narrar una historia en cómic de Sherlock Holmes en el Tíbet, se sintió encantado y me ofreció no solo acceso a la biblioteca del lugar, llena de volúmenes sobre la historia, geografía y sociedad tibetana, sino que fue revisando las páginas en las que tuvimos dudas para ofrecer una imagen del Tíbet lo más fiable posible.
Jordi: Agradezco profundamente toda la ayuda que nos dieron a nivel referencias, así como guiándonos en la representación del Tíbet de esa época, ya que no es tan fácil conseguir referencias de tierras tan lejanas en distancia y tiempo, además de misteriosas. Así que no hemos podido tener mejor referente.
Esta pregunta es un poco spoiler, en la reseña de hecho evito decirlo, pero vamos a asumir que quienes estén por aquí ya han leído el cómic… ¿Cómo ha sido el proceso de unir las obras de Arthur Conan Doyle con las de Rudyard Kipling o H. G. Wells? ¿Por qué estos personajes y no otros? ¿Cómo los habéis diseñado, teniendo en cuenta otras versiones u olvidándoos de ellas?
Sergio: En la época de Holmes coinciden algunas obras que son auténticos clásicos de la ficción, no solo en literatura sino también en televisión, cine… Así que en una historia como esta, es muy atractivo añadir personajes que intervengan en la trama junto a nuestro detective. Eso sí, no hay que caer en el error de considerarlo una reunión de amigos en la que los nombres vayan acumulándose, sino que hay de tener un sentido en el relato. En nuestro caso, hemos incluido creaciones de esos autores porque nos iban bien para el desarrollo de la trama, ya que son los personajes quienes se supeditan a la historia, y no al revés.
Jordi, aparte de pedirle a Sergio que te secuestre de cuando en cuando de tus tareas de ilustraciones para hacer tebeos, ¿qué tenemos que hacer los amantes del cómic para ver más trabajos tuyos en este campo?
Jordi: Tal como dije antes, es difícil poder compaginar todo, el trabajo, la vida y encontrar tiempo para dedicar a esta pasión que nos une, el cómic. Pero si tengo claro que me interesé por el dibujo gracias a los cómics, y para mi fue un gran logro poder entrar a este mundo por la puerta grande con nuestro Sherlock Holmes y la conspiración de Barcelona de la mano de Norma Editorial. A todo esto… Mi intención es seguir dibujando, seguir siendo autor, e ir buscando historias que merezcan ser contadas desde este gran medio, el noveno arte.
En las notas que cierran el libro, Sergio, hablas del posible final de este viaje como trilogía, pero también abres la puerta, como Conan Doyle en su momento, a retomar a Holmes en el fututo. Habiendo pasado unos meses desde que escribiste eso, con el libro ya publicado y con la recepción de la crítica, ¿cuál es el nivel real de posibilidades que veis ahora de que haya una cuarta historia con el detective? ¿Qué os apetecería hacer a cada uno de los dos, qué ideas, qué situaciones o qué lugares podría visitar Holmes en un hipotético cuarto libro?
Sergio: Aún es pronto para decirlo, porque como siempre, la última palabra la tiene la editorial y para ello hace falta tener más datos de ventas. Por mi parte, la trilogía queda bien cerrada y creo que la historia funciona tanto como episodios independientes como una aventura global situada en el Gran Hiato. Ahora bien, como decía antes, son muchas las historias que me gustaría narrar sobre Holmes, y si las partes implicadas nos ponemos de acuerdo, podría haber una nueva aventura holmesiana… que concebiría en la época de madurez del personaje, tal vez incluso en su retiro tras su última aventura, en un momento histórico ya alejado de la era victoriana y en la que el detective tendría que adaptarse al nuevo mundo del siglo XX.
Jordi: Coincido con Sergio, si decidiéramos volver con el personaje, sería ideal poder explorar partes de la vida de Sherlock menos transitadas, así también dotando de sentido único y personalidad a la obra. Quien sabe qué ventanas se abrirán próximamente, pero lo primero es ver como funciona Sherlock Holmes y el misterio del Tíbet, que guste a los lectores, que les atraiga y el cómic se venda bien, será clave. Y con toda nuestra energía, así esperamos que sea.