Guion: Alan Grant, John Wagner.
Dibujo: Simon Harrison, Colin MacNeil.
Páginas: 216.
Precio: 31,90 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Noviembre 2024.
Ha llegado un punto, probablemente hace mucho tiempo, en la que la simple presencia del logo de 2000 AD en un tomo que recupere material clásico, que además en este caso que nos ocupa estaba inédito en España, hace que inmediatamente tengamos la sensación de estar viendo algo realmente especial. Con Perro de Estroncio. La solución final, la resolución del viaje del personaje creado por John Wagner y Carlos Ezquerra, esa idea no solo está presente desde el comienzo de la lectura, sino que se afianza de una manera espectacular con las historias cortas con las que acaba el libro. Postapocalíptico, violento, salvaje, carismático, todo lo que cabe esperar una buena historia de 2000 AD y de un escritor como Alan Grant, durante un tiempo bastante interesante pareja artística del propio Wagner y por tanto conocedor de sus pretensiones, de su estilo y de los puntos fuertes de sus personajes. La solución final adquirió bastante trascendencia ya desde su época por la forma en la que hace concluir las aventuras del protagonista, y da gusto comprobar que su fuerza es bastante atemporal, producto de una historia inteligente, que aprovecha todas las posibilidades del escenario y del protagonista, fusionados de una manera muy natural para deleite continuo de unos lectores que ven satisfechas todas las demandas que uno puede tener ante un relato como este.
Es el capítulo final de Perro de Estroncio, y eso implica, lógicamente, que hay historias previas, pero incluso el lector que se atreva a adentrarse en esta epopeya desde aquí verá cumplidas sus expectativas. En el fondo, no es necesario tener mucha más información de la que va proporcionando el momento, y Grant es un escritor muy hábil en ese sentido, que sabe jugar con la adrenalina y con el carisma para que no echemos de menos nada que nos pueda faltar en un momento dado, bien sea por desconocimiento o por tener algo más olvidados los precedentes. Sus frases grandilocuentes, que hoy en día casi podemos ver como tópicos sobreexplotados, funcionan como siempre en este contexto y con estos personajes, como parte de este constante y violento desafío a la muerte que es Perro de Estroncio. Y eso, por supuesto, con el trasfondo social de lucha de clases que permiten siempre los mutantes, como bien sabe Marvel, y que aquí tiene una cobertura de ciencia ficción atrevida y vibrante. Es hasta divertido ver cierto contraste en el tono que imprime Grant y lo que hay, por ejemplo, en el delicioso crossover con el Juez Dredd con el que el propio Wagner cierra este libro, ejemplo perfecto de lo que la marca 2000 AD significa y puede alcanzar, en grandes ciclos como La solución final o en formatos más breves como en ese encuentro.
Con el dibujo de Simon Harrison las sensaciones son igual de contundentes. Es posible que le podamos encontrar defectos de forma o de estilo, que los personajes no luzcan siempre igual o que incluso haya cierta confusión, pero en el fondo da igual, porque lo que importa en sus páginas es la atmósfera que crea. Toda esa violencia de la que hablábamos, presente y latente, está en la forma en la que utiliza el blanco y negro, en la que los negros se apoderan de las viñetas, en la que sus personajes se asoman desde esa base para lucir con brillantez en un calculado caos. Y sí, uno mira a estas páginas y, de nuevo, tiene la inevitable sensación de que está admirando algo que pertenece a ese universo narrativo de 2000 AD que después, ya en color, nos confirma Colin MacNeil en las páginas finales de la historia central del libro y en el encuentro con Dredd, inmejorable despedida para un volumen imprescindible para quienes disfruten de la ciencia ficción británica de los años 70 y 80, para quienes quieran salirse un poco de las historias de buenos y malos y para quienes necesiten bucear un poco más en ese tono que ahora está tan de moda con historias y personajes de cuando todavía no lo estaba tanto. Sorprende que estas cosas hayan permanecido tanto tiempo inéditas, congratulémonos como se merece de que ya estén disponibles.
El volumen incluye material de los números 660 a 687 de 2000 AD, en Winter Special 1988, Sci-Fi Special 1988 y en el Annual de Judge Dredd de 1991, publicados originalmente por 2000 AD entre 1988 y 1991. El contenido extra lo forman una introducción de Barsen Sánchez y las portadas originales de Simon Harrison.
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