CÓMIC PARA TODOS

‘Este del oeste. El apocalipsis: año dos’, de Jonathan Hickman y Nick Dragotta

Editorial: Norma.

Guion: Jonathan Hickman.

Dibujo: Nick Dragotta.

Páginas: 424.

Precio: 45 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Agosto 2024.

La promesa más evidente que hacía Este del oeste al principio (aquí, reseña de su primer volumen) era la de ofrecernos un western de ciencia ficción postapocalíptica, pero en realidad es una historia de guerra… pero que no termina de estallar. Tiene toda la tensión que necesita un conflicto a gran escala, tiene la disposición de los distintos actores para generar alianzas y eliminar enemigos, pero no muestra grandes escenas de batalla, como si a Jonathan Hickman eso no le terminara de motivar, incluso intuyendo que Nick Dragotta podría salirse, literalmente, con escenas de ese calado. Todo esto no es, ni mucho menos, un reproche hacia la serie, al contrario, hay que tener una habilidad gigantesca para manejar de esta manera el ritmo de una serie que se manifiesta como algo distinto de lo que cabría esperar, pero siempre es importante calibrar de manera correcta las expectativas. Es cierto que Este del oeste siempre ofrece algo notable para compensar lo que podamos echar en falta, y a falta de grandes escenas de combate recibimos escaramuzas muy bien planteadas, a falta de ciertos movimientos clave los diálogos son por momentos sobresaliente, pero es bueno ir sobre aviso, incluso después de haber leído el primer volumen integral: Este del oeste quiere ser algo distinto de aquello en lo que podríamos encasillarlo.

Esa característica es muy propia de su escritor, un Hickman que demuestra tener un plan muy detallado, tanto que es difícil anticiparse y a veces incluso seguirle. Son muchos personajes, son muchos escenarios, y puede sorprender que la lectura tenga que ser tan atenta cuando lo que estamos esperando es que todo estalle, pero es conveniente para situar correctamente a cada uno de los actores que juega un papel en este drama bélico. A veces da la sensación de que a Hickman lo que le importa de verdad es explicar el papel que juega cada uno de los personajes, lo visceral, lo imprevisible, aquello que sorprende al enemigo, y eso conduce a un ritmo de lo más peculiar, en el que el impacto es un compañero de viaje fundamental. Es, desde luego, la mejor manera de generar un marco narrativo en forma de grandes páginas en blanco para títulos y contextos, pero también para que la acción se desenvuelva de una manera contenida, en escenas cortas. Lo que no se le puede negar al escritor es que la construcción de su universo es absolutamente bestial, por lo que idea y por lo bien que encajan todas las piezas, por la enorme cantidad de posibilidades que abre a cada momento y porque genera una tensión absoluta hasta en lo que parece más sosegado, así de bien escribe diálogos e impacta con ellos al margen incluso del marco general.

Hickman es, sin duda, un escritor sumamente ambicioso, y eso también tiene sus peligros. Por eso todo entra de una manera mucho más sencillas cuando Dragotta se suelta. Y se suelta tantas veces y tan a menudo que casi podríamos decir que su papel en Este del oeste es incluso más trascendente que el del escritor. Al final, se trata de hacer creíble un universo imposible, y Dragotta lo borda todo: el carisma de los personajes es impresionante, la manera en la que hace que nos creamos una tecnología inverosímil es apabullante, la expresividad de los rostros, la funcionalidad de las exageraciones físicas, el diseño a medio camino entre lo retro y lo futurista… Es que no hay tacha en el trabajo de un ilustrador que se nota increíblemente cómodo con todo lo que hace, que sabe dosificar el gran espectáculo, incluso cuando este como decíamos está contenido, con el impacto del diálogo y el descubrimiento de las sorpresas. El color de Frank Martin, soberbio y tremendamente narrativo, es la guinda a un espectáculo visual tremendo, que sostiene la serie incluso cuando más exigente se vuelve o cuando puede dar la sensación de no tener un camino concreto. Ese es un peaje que pagamos gustosos con Hickman cuando vamos recibiendo respuestas y durante todo el camino cuando Dragotta se empeña en hacerlo tan apasionante.

El volumen incluye los números 16 a 29 de East of West y The World One Shot, publicados originalmente por Image entre diciembre de 2014 y agosto de 2016. El contenido extra lo forman las portadas originales de Nick Dragotta y un portafolio de ilustraciones.

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Esta entrada fue publicada en 4 noviembre, 2024 por en Image, Jonathan Hickman, Nick Dragotta, Norma y etiquetada con , , .

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