Guion: Jean-David Morvan.
Dibujo: Pierre Alary.
Páginas: 64.
Precio: 18,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Abril 2022.
Acostumbrados a que los grandes personajes de cómic no tengan más de una visión a la vez, el momento en el que vivimos es rico hasta para que ese aspecto cobre un poder gigantesco. En el cómic de superhéroes es normal que convivan en las estanterías diferentes versiones de un mismo héroe, pero eso es algo que no estaba extrapolando a otros géneros. Y con Conan es algo tremendo. Está el Conan, digamos, oficial, el que ahora ha vuelto a Marvel. Está el más gozoso de todos, el que surge aquí en España por la liberación de los derechos en Europa, el de Sangra bárbara (aquí, su reseña). Y ahora también está el de la BD, el que nos ofrecen Jean-David Morvan y Pierre Alary empezando por un plato muy, muy fuerte, La reina de la Costa Negra. Este relato, uno de los más significativos de la vida del personaje por la magnética presencia de Bêlit, es el que inaugura Conan el cimmerio que, en cierta medida, cambia la percepción que podamos tener de las aventuras de Robert E. Howard. Estamos acostumbrados a ver a Conan en series regulares, en miniseries o proyectos especiales, pero el formato de álbum se estaba escapando a sus posibilidades. Y es interesante verlo así, más en una historia, la de Bêlit, que Marvel nos presentó originalmente de la mano de Roy Thomas y John Buscema de una manera mucho más extensa.
¿Se nota la labora de síntesis? Se nota, por supuesto, porque Conan y Bêlit juntos son dos personajes que piden a gritos más. Más pasión, más combates, más leyenda. Su amor es tan mítico y animal que Morvan corre el riesgo de que la historia le sepa a poco al lector, sobre todo al que haya llegado hasta aquí desde las más extensas interpretaciones del cómic. No hay traición en absoluto al espíritu de Howard, eso está más que claro, y tanto Conan como la salvaje y directa pirata con la que se encuentra están representados con mucho cariño, pero es verdad que pueden faltarnos páginas para que su final logre el mismo impacto que nos dejó la historia de los años 70. ¿Resta eso méritos a la versión de Morvan? No, pero la comparación, mal que nos pese, es inevitable. Lo suyo, en todo caso, es entender que esta es una visión distinta, ni mejor ni peor en realidad porque eso es algo que dependerá mucho del contexto y del lector. La reina de la Costa Negra, el álbum, recoge todas las virtudes del mundo de Conan. Es, simplemente, que lo hace por herramientas distintas a las tradicionales, llevando a un terreno distinto, el de la BD, lo que estamos acostumbrados a ver desde el formato americano del espectáculo, apostando por algo más crudo, más salvaje y animal. Más propio, en realidad, de lo que necesita un personaje como Conan.
Eso, claro está, afecta a su manifestación visual. Aunque se presupone, nunca habíamos visto a un Conan tan sexualmente explícito como el de Alary, incluso guardando cierta intimidad para sus personajes. Y seguramente no habremos visto un desenlace de Bêlit tan cruento como el que nos insinúa esta revisión. Volvemos a jugar al juego de las referencias, y ya tenemos La reina de la Costa Negra en la memoria colectiva del Conan del cómic, pero aún así estas páginas consiguen sorprender, y eso es algo a valorar. El estilo de Alary no tiene nada que ver con el de los clásicos americanos, ni tan siquiera con la más contemporánea revisión del relato que hizo Dark Horse, la que hicieron Brian Wood y Becky Cloonan (aquí, su reseña), que también tuvo su noción de experimento, y eso enriquece mucho al personaje de Howard. Este álbum hace que veamos a Conan de una manera distinta, atrevida, muy europea, y eso es algo a lo que también resulta muy difícil resistirse. Y sobre todo, vuelve a recordarnos que Conan es universal, que es un personaje que está muy abierto a que autores muy distintos se atrevan a reinventar o imaginar sus aventuras de tal manera que expandan aquello que nos puede gustar a todos de las correrías del bárbaro cimmerio. Y en esta ocasión con un ritmo trepidante, el que exige un formato más corto.
Glénat publicó originalmente el primer álbum de Conan le cimmérien, La reine de la Côte Noire, en marzo de 2018. El contenido extra lo forman una introducción de Mario Liaño y dos artículos de Patrice Louinet ilistrados con bocetos de Pierre Alary.
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