Guión: Wren McDonald.
Dibujo: Wren McDonald.
Páginas: 124.
Precio: 13,90 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Febrero 2018.
Ciencia ficción y cyberpunk se dan la mano francamente bien, tenemos ejemplos de sobra a lo largo de la historia de la ficción contemporánea, y SP4RK es una nueva demostración de que dicha mezcla no tiene visos de agotarse con facilidad. La primera novela gráfica de Wren McDonald es una pieza de género bastante entretenida, que muestra un mundo muy atractivo lleno de robots, inteligencia artificial y hackers, pero también de la humanidad necesaria para que la predominancia de lo cibernético se pueda entender de una manera muy social, algo a lo que contribuyen las escenas televisivas que, además, le sirve como refresco narrativo y como una forma inteligente de abrir y cerrar episodios. El trasfondo, la forma en la que la robótica afecta a esta sociedad es lo que hace que este cómic tenga un desarrollo interesante, aunque en algunos momentos pueda dar la impresión de que avanza con demasiada lentitud o incluso perdiendo de vista la rebelión que acaba siendo su razón de ser, pero en general McDonald domina bastante bien el mundo que nos muestra, utilizando de una manera inteligente sus posibilidades y sobre todo a su protagonista y la manera en la que le da sentido al desenlace de la obra, que como suele suceder en la ciencia ficción que afronta estos caminos acaba dejando un gesto de satisfacción cuando se cierra la última página.
SP4RX, de hecho, se mueve razonablemente bien entre la mezcla de ciencia ficción dura, que es la que le sirve para abrir y cerrar su historia, y la acción más entretenida. Puede faltarle cierta indefinición entre estos dos puntos en algún momento del relato, pero el ritmo es tan alto que casi pasa desapercibido. Y eso se debe a que hay muchas ideas y muy buenas. Jugar con la robótica y con el enfrentamiento entre la humanidad y los seres artificiales da muchas posibilidades, enmarcarlas no solo en una lucha física sino también en una política todavía más, y McDonald sabe aprovecharlas sin necesidad de caer en terrenos ya transitados o reconocibles en otras mitologías. Esa es la clave de su muy entretenida lectura, que teniendo incontables referencias a las que agarrarse, McDonald da a SP4RX una identidad bastante bien definida. Quizá no consigue que su protagonista tenga el carisma arrollador que necesitaría para llegar a cotas más altas, pero desde luego más que suficiente para ser un relato plenamente satisfactorio. El escenario es lo mejor que nos plantea esta novela gráfica, más incluso que los personajes, que sí se ajustan algo más a los arquetipos de los que nacen y que hasta el tercio final no plantean demasiadas sorpresas. La conclusión, eso sí, basta para resarcirse de lo que no alcance un nivel sobresaliente hasta ese punto.
El aspecto visual de SP4RX forma parte también de su personalidad, porque siempre es divertido imaginar ciencia ficción en un bitono. Hacerlo en blanco y morado es peculiar y provoca la inmersión única en este mundo que busca McDonald. Su dibujo es sencillo, director y claro, y hasta sus casi esquemáticos rostros se ajustan bastante bien a la historia que nos quiere contar, gracias a que, puede que incluso contra todo pronóstico, su estilo se ajusta bien a la frenética acción con la que nos sirve la historia. Ese es quizá el gran obstáculo que sortea McDonald en la parte gráfica, porque lo complicado de este tipo de personajes es que se muevan con soltura en persecuciones, peleas o tiroteos, y eso lo consigue con bastante solvencia. La integración entre humanos y robots, a veces como parte del mismo personaje con implantes de todo tipo, es igualmente notable. No es fácil localizar que le falta a SP4RX para ser una obra más ambiciosa de lo que ya es, pero sí se nota algún desequilibrio en el viaje que nos propone. Lo que sí está claro es que sus páginas pasan a una velocidad vertiginosa, y esa es razón más que suficiente para recordar que esta no deja de ser la primera novela gráfica de McDonald y, por tanto, una razón sólida para tener en cuenta su nombre para un futuro en el que ojalá siga por un camino ilusionante.
Nobrow Press publicó originalmente SP4RX en diciembre de 2016. El volumen no tiene contenido extra.
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