CÓMIC PARA TODOS

‘Hellblazer: Warren Ellis’

hellblazer_warren_ellis_lomo22mmEditorial: ECC.

Guión: Warren Ellis, Dave Gibbons y Darko Macan.

Dibujo: John Higgins, Frank Teran, Tim Bradstreet, Javier Pulido, James Romberger, Marcelo Frusin, Gary Erskine, Phil Jiménez y Dave Gibbons.

Páginas: 312.

Precio: 30 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Marzo 2015.

A pesar de que no fueron demasiados los números de Hellblazer que escribió Warren Ellis, hay dos fases claramente diferenciables en ese año en el que se encargó de las aventuras de John Constantine. Por un lado, Atormentada, una larga historia de corte muy personal, que indaga en el pasado y en el presente de Constantine de una forma pausada, sutil, emocionante y, de alguna manera, nada convencional. Por otro, las historias cortas que se acercan a aspectos muy variados de su trabajo como detective de lo oculto. Si la primera es quizá deudora de otros autores (y es inevitable pensar en el arranque de la etapa de Garth Ennis, aquí su reseña), en la segunda es donde Ellis se desata, donde encuentra momentos impresionantemente provocadores como los que dan forma a Dispara, un polémica relato que fue precisamente lo que propició su salida de la serie y que todavía hoy provoca una sensaciones sobrecogedoras. Es ahí donde está la esencia del Hellblazer de Ellis, haciendo de Constantine un personaje presente pero menos protagonista, testigo de los sucesos sobrenaturales a los que tiene que hacer frente, a veces desde una frialdad imprescindible para mantener la cordura, pero a veces también con una mayor implicación personal que sirve para humanizar al personaje. Ellis lo entendió. Lástima que durase tan poco.

Y el caso es que Atormentada no es lo mejor que Ellis podía dar, por mucho que fuera su puerta de entrada a la serie y probablemente la historia aparentemente más ambiciosa de este periplo. Tiene elementos fascinantes, pero de alguna manera da la impresión de que el ritmo es demasiado pausado y de que no suceden tantas cosas como para que se alargue durante seis números. Entrar en los relatos autoconclusivos con esa sensación hace que esa segunda mitad sea todavía más impactante. En ella, Ellis lleva a Constantine a terrenos muy variados, quizá no sean retos excesivamente complejos desde el punto de vista sobrenatural, pero la humanidad que hay en ellos, en el piso maldito de Encerrado, en el descanso que busca un japonés en Puesta de sol, en el delicioso uso de la leyenda urbana y del humor más negro de Contando cuentos o, sobre todo, en la sobrecogedora desesperación que emana de Disparaeleva esta parte del Hellblazer de Ellis a un nivel claramente superior. Son historias que no sólo se leen, sino que se devoran y se sienten. No todas alcanzarán al lector de la misma manera, convirtiendo a quien lea estos relatos en un reflejo del mismo Constantine, pero el conjunto es asombroso, entre otros motivos porque presenta una cohesión que sólo se entiende una vez que se han leído todos ellos.

Es tal la atracción del mundo de Constantine que es difícil encontrar flaquezas en el dibujo, por mucho que haya hasta nueve ilustradores firmando las diferentes historias. John Higgins merece elogios por ocuparse del relato más largo, Atormentada, pero de alguna manera es lo menos destacado de este volumen. No es una crítica a Higgins, ni mucho menos, sino un elogio a los demás, que vieron que además de una narrativa interesante, la que tiene ese primer ilustrador, hacía falta un estilo más sucio para Constantine. Fran Teran, Tim Bradstreet (que ya predispone a aceptar su enfoque por ser el autor de la mayoría de las portadas), Javier Pulido o Marcelo Frusin encuentran, desde estilos muy diferentes, terrenos en los que el protagonista se mueve mucho mejor. Y puestos a encontrar una narrativa absolutamente deslumbrante, resulta indispensable analizar el trabajo de Phil Jiménez en Dispara, que de nuevo coloca al lector en la posición de un personaje que no es precisamente Constantine para entender la verdadera dimensión del horror que retrata. El Hellblazer de Warren Ellis sigue manteniendo una fuerza descomunal a pesar de haberse publicado hace más de quince años. Y eso, teniendo en cuenta que algunas de las bases de Constantine están ligadas a la época en la que nació y se desarrolló, tiene aún más mérito.

El volumen incluye los números 134 a 145 de Hellblazer, Hellblazer: Shoot y material del tercer número de Vertigo Winter’s Edge, publicados originalmente por DC Comics a través de su sello Vertigo entre febrero de 1999 y el mismo mes de 2000. El contenido extra lo forman las portadas originales de Tim Bradstreet, Glenn Fabry y Philip Bond y un artículo de Jorge García.

2 comentarios el “‘Hellblazer: Warren Ellis’

  1. peraltucho
    1 septiembre, 2015
    Avatar de Adrián Peralta

    Solo había leído de Warren Ellis la serie «Global Frequency» y me había gustado sin entusiasmarme mucho, pero el Constantine de Ellis me encantó. Lo disfruté muchísimo, sobre todo sus historias cortas y sobre todo el increíble «Dispara».
    Si es verdad que copia muchos diálogos e historias de «Global Frenquency» y eso no me gustó mucho (La historia que cuenta en ambas series del mago es la misma palabra por palabra). No sé si fue por casualidad o porque realmente se repite mucho este escritor, pero quitando esos detalles me encantó esta etapa y se me hizo bastante corta.

    • juanrmillan
      2 septiembre, 2015
      Avatar de Juan Rodríguez Millán

      Yo lo creo que se hace corta… ‘Dispara’ es, con diferencia, lo mejor, increíble como dices. Y la referencia a Global Frequency no la conocía, pero indagaré sobre ella… Como siempre, ¡muchas gracias por comentar!

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