Guión: Mike Mignola.
Dibujo: Mike Mignola.
Páginas: 132.
Precio: 18 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Mayo 2014.
Hellboy está muerto, viva Hellboy. Eso es lo que ha debido de pensar Mike Mignola, quien por supuesto no ha visto impedimento en el estado de su demonio para continuar con sus aventuras con el gráfico título de En el infierno. Pero, ojo, porque esta vez no estamos ante una aventura cerrada. El descenso es el arranque de las peripecias de Hellboy en ese escenario que continuarán para formar un mosaico todavía más grande. Mignola va de más a menos en el libro, colocando las mejores escenas en los cuatro primeros números y haciendo del quinto y último una historia prácticamente autoconclusiva que no afecta esencialmente a ese plan del autor. Aún con un marcado tono melancólico, lo importante es que Mignola mantiene cierta frescura con un personaje al que lleva utilizando ya dos décadas, dando al relato un tono de punto y aparte, quizá pensando en que sea éste el mejor momento para que se enganchen nuevos lectores. Hay algunas referencias a anteriores aventuras del personaje pero no resulta demasiado obligatorio conocerlas para disfrutar de este paseo por el infierno del demonio preferido del cómic norteamericano.
El tránsito en muerte de Hellboy forma parte de un plan superior. Eso es lo que Mignola muestra en el arranque de En el infierno, ampliando de una forma tan sutil como intrigante la nómina de personajes de la serie, y tras enseñar el momento de su muerte. Con esa sencilla decisión, el autor engancha a los nuevos lectores y reconoce la presencia de los clásicos, de los que han pasado por todos los álbumes de Hellboy. A partir de ahí, ya puede comenzar con la historia que desea contar. De momento, se conforma con mostrar el camino (trufado con atractivas referencias literarias que explica a pie de página) y dejar pistas sobre el futuro, algo que se puede permitir porque aún no ha alcanzado su final. En realidad, es el misterio la gran baza de El descenso. Así consigue Mignola ampliar la historia de Hellboy y encajar en ella el papel en el infierno del que renegó tiempo atrás, cuando abrazó su humanidad, en un relato que también aspira a ofrecer novedades. Esa mezcla es, por ahora, lo suficientemente atractiva como para seguir enganchado al relato de Mignola. Eso e ideas como la ciudad abandonada de Pandemónium y la presencia en él del último demonio, de Satán.
Como dibujante, Mignola sigue siendo uno de los más fácilmente identificables del actual panorama del cómic norteamericano. Sus líneas, sus siempre fascinantes juegos de luces y sombras y su magnífico uso del color siguen siendo sus mejores armas. Consigue que el infierno parezca realmente terrible con una economía de medios encomiable. Y quizá el punto más débil esté en que, con tanta criatura y demonio suelto por sus páginas, en ocasiones la narrativa no es tan clara como en anteriores ocasiones. Pero eso se queda en una cuestión menor al comprobar, ya desde la primera página, que Mignola mantiene intacta su capacidad de impactar con una sola viñeta. Y a pesar de su aparente sencillez, En el infierno es un libro que permite una revisión en profundidad de sus ilustraciones, que siempre parecen esconder algo más de lo que se capta en el primer vistazo. Por eso Mignola atrae de una forma tan especial. Y por eso las aventuras de Hellboy siguen siendo atractivas. Este primer volumen de En el infierno, El descenso, probablemente exigirá una relectura cuando Mignola siga avanzando en esta odisea de su demonio favorito, pero la fascinación sigue ahí. Hellboy sigue muy vivo, incluso en el infierno.
El volumen incluye los cinco números de Hellboy in Hell, publicados por Dark Horse entre diciembre de 2012 y el mismo mes de 2013. El único contenido extra son las ilustraciones originales de las cubiertas, obras de Mike Mignola.
Pingback: ‘Koshchei en el infierno’, de Mike Mignola y Ben Stenbeck | CÓMIC PARA TODOS