CÓMIC PARA TODOS

Televisión – ‘Lucky Luke’, de Benjamin Rocher

Título original: Lucky Luke.

Director: Benjamin Rocher.

Guion: Mathieu Leblanc, Thomas Mansuy, Justine Kim Gautier, Julie-Anna Grignon.

Reparto: Alban Lenoir, Billie Blain, Alice Taglioni, Jérôme Niel, Camille Chamoux, Sarah Suco, Victor Le Blond, Sébastien Lalanne, Matthieu Lemeunier, Benoît Moret. Éric Challier, Mouss Zouheyri, Yvain Juillard, Remy Laquittant, Esteban Vial, Suzanne Objois, Nicolas Mailho.

Música: Thomas Cappea.

Duración: 35 minutos.

Episodios: 8.

Estreno: 23 de marzo de 2026 (España, Francia, digital).

Siempre que se habla de la dificultad de adaptar personajes del cómic a la pantalla, grande o pequeña, surge el debate con las creaciones de la industria francobelga. Universalmente conocidas, tanto o más que las americanas, el reto estriba en hacer creíbles sus universos, que sean divertidos y a la vez fieles. Y sí, es una labor mucho más compleja que la de llevar a un superhéroe al cine porque no depende en tanta medida de lo acertado de un traje o del nivel de sus efectos visuales. Lucky Luke ya ha tenido adaptaciones anteriores y todas ellas, como le ha sucedido a Astérix, tenía elementos de lo más logrados y otros que no terminaban de complacer. La nueva serie del personaje creado por Morris sufre de lo mismo. Es un producto divertido, con sus hallazgos y sus momentos de altura, pero que a la vez no termina de ser el Lucky Luke de las viñetas ya desde el mismo planteamiento de la historia, por mucho que cada uno de sus ocho capítulos se inicie rindiendo homenaje al propio Morris y a René Goscinny, con cuyos guiones (aquí, reseña de su primer volumen) el personaje alcanzó una cima no superada. No es este Lucky Luke de la pequeña pantalla el personaje solitario y taciturno de los tebeos, el pistolero infalible que siempre sabe lo que hacer, muy al contrario se le obliga a jugar en equipo, a convertirse en una figura paterna y a dudar en muchos momentos.

Hay varios retos en una adaptación de este calibre y de uno de ellos Lucky Luke sale muy bien parado: la ambientación. Los desiertos de Almería que tan bien sirvieron a los más clásicos spaghetti western hace el mismo bien a esta producción. Es lo que hace que, al margen de la fidelidad que podamos sentir con respecto al material de referencia, podamos entrar con facilidad en esta comedia del oeste. Cuesta más ver a Lucky Luke, porque la serie juega a explorar condiciones que no tienen mucho que ver con la idiosincrasia más conocida del personaje. Se entiende por la comedia, también por el drama que se construye desde el flashback que da sentido a buena parte de la historia, pero no termina de ser el personaje de Morris, quizá menos aún el de Goscinny y Morris. Alban Lenoir, que hace un esfuerzo enorme por hacerse con el personaje, sufre el mal del parecido con el dibujo impreso, y cuesta bastante verle como el Lucky Luke del cómic, la suya no es una elección obvia e indiscutible, pero al menos se aprecia el intento, incluso con las dudas que puedan generarse, igual que otros elementos que surgen de las viñetas o de la propia historia de los Estados Unidos de América y que se retratan en la serie con acierto dispar. Y eso que hay momentos que sí son puro Lucky Luke, pero en honor a la verdad hay que reconocer que no son demasiados.

El problema, en realidad, está donde casi siempre, en la historia. ¿Es un western divertido y juguetón? Lo es, y su humor funciona casi siempre, tanto en el retrato de los personajes como en la gestión de los arquetipos del género que aborda, no por el mismo camino, pero sí con un espíritu algo parecido al de Morris y Goscinny en algunos momentos. ¿Pero es una buena adaptación de Lucky Luke? Eso parece bastante menos conseguido. No tanto por el ambicioso relato, que saco a Luke de su escenario de confort como cowboy, algo que en todo caso no es ajeno a algunos de los mejores álbumes de la serie, sino porque no termina de verse al personaje entre tantas dudas personales, un pasado que parece más una excusa que una base sólida para su personalidad y una lesión en la mano que minimiza sus rasgos más identificativos y que se olvida con la misma facilidad con la que se presenta. No es este Lucky Luke el retrato definitivo de este vaquero, pero si nos olvidamos un tanto de la procedencia del personaje protagonista sí es fácil divertirse con la parodia de género que abandona y con la comedia por la que apuesta, una que brilla por sus diálogos más que por ciertas estridencias visuales que se ajustan más a la modernidad que a la fidelidad hacia las viñetas. Lucky Luke tendrá que seguir esperando su adaptación más o menos definitiva.

lucky luke 51957 e1 En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 10 abril, 2026 por en Cine, Disney, Televisión y etiquetada con .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 398 suscriptores

Archivos

Categorías