Guion: Jordi Bayarri.
Dibujo: Jordi Bayarri.
Páginas: 56.
Precio: 19 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Enero 2025.
Nunca viene mal el recordatorio de que el cómic es una poderosa arma educativa y, por eso, nunca nos cansaremos de reivindicar el papel de Jordi Bayarri en ese nicho de las viñetas españolas, uno que además se ha forjado lejos de las grandes editoriales. A la Colección Científicos se ha venido a sumar ahora Historicómics y eso es motivo de enorme alegría para quienes usan el tebeo como herramienta de aprendizaje. Al hablar del Antiguo Egipto, hay que reconocerlo, Bayarri lo ha tenido fácil de partida. Si tuviéramos que escoger tres elementos que definieran esta civilización, casi todos diríamos sin pestañear las pirámides, el papiro y las momias, y esos son los tres que utiliza el autor para dar forma a cada uno de los relatos que forman esta entrega de la serie. Luego ya viene la accesible y simpática historia que crea para cada uno de los episodios con el fin de que los lectores de más corta edad entiendan el significado de estas tres piezas, y eso es lo que demuestra el valor de la serie, lo fácil que mezcla los conceptos de entretenimiento y aprendizaje para que, con una elegante y sencilla actualización de formas de hablar y de comportarse, se evite un salto temporal demasiado grande, pero a la vez se explique lo necesario sobre estos conceptos para quienes lo estén estudiando ya en el colegio.
Que nadie se lleve a engaño, Historicómics no sustituye a un libro de texto, ni lo pretende en absoluto, pero sí es una forma muy sana de añadir conocimiento desde un ámbito del ocio que tendríamos que valorar en su justa medida. Las historias de Bayarri son accesibles, pero no por ello menos documentadas. El autor sabe dónde poner todo su esfuerzo y selecciona de manera muy adecuada la información precisa para que uno salga de este volumen dedicado al Antiguo Egipto con la sensación de haber entendido cómo se construían las pirámides, cómo se fabricaban los papiros y el proceso de momificación no solo desde sus técnicas, sino también por la importancia que tenían en aquella sociedad. Es inteligente llegar hasta ahí con personajes que podrían parecer actuales, que hablan con un lenguaje tan cercano como sencillo, porque eso establece una conexión con los chavales que se quieran asomar al tebeo, para que actúe como el complemento educativo que es. Y eso hay que decirlo sin complejos. Nadie va a aprobar un examen de historia con Historicómics, pero desde luego ayuda a comprender mucho mejor lo que después se va a encontrar uno en un libro de texto. Además, Bayarri siempre consigue algo muy especial, y es que, con muy pocas páginas, se coge cariño a los personajes con enorme facilidad, incluso sabiendo que no los vamos a volver a ver.
Visualmente, pocas sorpresas, lo que no resta méritos a su trabajo. Dicho de otra manera, el estilo de Bayarri ya es lo suficientemente conocido como para que cada uno de sus tebos sirva para sentirnos en un escenario de enorme comodidad. Pero su estilo, sencillo, claro, consigue también algo esencial cuando se trata de tebeos ambientados en otras épocas y otras culturas: la inmersión más absoluta para los lectores, sobre todo para los de menor edad, que no necesitan una recreación con todo lujo de detalles, sino algo fácil de identificar y entender. Bayarri lo brinda, bien documentado para que el cómic sea histórico (¿podríamos llamarlo Historicómics si no fuera así…?), pero a la vez deudor del estilo de aquellas míticas series de animación de Érase una vez… que también consiguieron que generaciones de niños entendieran el saber como algo entretenido. Esa es la pretensión de Antiguo Egipto, como lo es la de todos los álbumes de la serie, y se puede considerar una más que satisfecha, con una muy buena recreación de la etapa escogida. Y la conclusión es la habitual cuando hablamos del trabajo de Bayarri, sus tebeos son divertidos de leer, sirven para aprender y son bastante accesibles, lo que hace de ellos una muy buena elección para que los niños recuerden que se puede conjugar el conocimiento con el ocio,