Guion: Marc Andreyko.
Dibujo: Piotr Kowalski, Kyle Hotz, John Wayshak, Gianenrico Bonacorsi, Kevin Maguire, Ben Templesmith, Von Randal.
Páginas: 352.
Precio: 40 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Marzo 2025.
Las franquicias son así. A medida que crecen, sus secretos se van desvelando, sus personajes secundarios a veces se asoman al primer plano y su mundo concreto y cerrado se expande a tiempos y escenarios que en un principio probablemente sus creadores ni siquiera imaginaban que podrían ocupar. Así llegamos a lo que nos ofrece Violator, una serie protagonizada obviamente por el personaje que le da título y que está llamada a ser el origen más o menos definitivo del oponente de Spawn. Pero en realidad la serie escrita por Marc Andreyko no busca ser eso. Hay una historia de origen, sí, pero lo que se nos ofrece es un recorrido, un paseo de la mano de Violator por distintas épocas para llegar a entender el personaje que conocimos al comienzo de la andadura de Spawn. Y en esos seis capítulos, un ilustrador diferente hasta llegar a los siete, porque el quinto lo hacen entre dos profesionales. No es un modelo novedoso, pero funciona bastante bien por la variedad que propone. Quizá se puede debatir por qué se ha escogido estos momentos y no otros, pero los objetivos se cumplen y la serie acaba definiendo la relación entre Violator, antes y después de convertirse en esa desagradable criatura, y Lucifer, aunque eso no ocupe necesariamente el centro de cada uno de los episodios de esta miniserie.
Andreiko es ambicioso, y quizá esa ambición es la que hace que la serie tenga huecos que quedan por rellenar. Nos lleva al principio de los tiempos, cuando no existe Vialotor y completa un origen aferrado a la religión cristiana, la del cielo y el infierno, la de Dios como creador de todo lo que vemos, de la que podemos ver incontables versiones en distintos universos de ficción. Sin haber visto a Violator, ese episodio es la clave de la serie, porque es el que ofrece un contraste evidente con respecto al personaje final, es el que marca la existencia de un camino para llegar a la criatura viciosa y violenta que conocemos. Es verdad que no recorremos todos los estadios por los que pasa y que el uso de elipsis es tan necesario como complejo de manejar, precisamente por la información que se queda por el camino, que seguro dará para que en un momento u otro un escritor, sea Andreyko, Todd McFarkane o cualquier otro, recoge el guante. Y es verdad también que las elecciones, incluso la forma de escribir de Andreyko, a veces parco en palabras y otras veces mucho más abundante, puede hacernos ver una clara irregularidad en la serie, pero en el fondo cada capítulo sabe adquirir la suficiente relevancia para componer una mitología más o menos propia dentro del universo de Spawn, que parece ser la aspiración real de Violator.
En el terreno del dibujo, variedad también notable, que acentúa esa sensación de que la serie podría haber abarcado más o, al menos, campos distintos. No es que haya saltos enormes entre uno y otro, pero sí matices que hablan de la clara autoría de cada uno de los episodios. Piotr Kowalski es quien abre el fuego con sus imágenes de fantasía, con su interpretación de los ángeles y, sobre todo, de los ángeles caídos. Kyle Hotz es quien apuesta por un estilo más extremo y quien se vincula con más claridad a las características del universo Spawn. Con John Waysack nos adentramos en una iconografía de terror exageradamente divertida. A Gianerico Bonacorsi le toca el capítulo probablemente más juguetón, pero no por Violator, sino porque se convierte en una deliciosa revisión de Rasputín, uno de los personajes más enigmáticos de la historia y que siempre tiene hueco como villano de la literatura popular. Del quinto episodio se ocupa mayoritariamente Kevin Maguire, pero Ben Templesmith suma nueve páginas que definen con acierto el infierno de esta mitología. Y cierra la serie Von Randal con el episodio que más claramente define la realidad contemporánea de Violator, jugando con un número muy alto de primeros planos del protagonista. Violator ya tiene su miniserie, sí, y es una que, más que cerrar arcos, abre puertas que quien sabe cuándo cruzaremos
El volumen contiene los seis números de Spawn: Violator, publicados originalmente por Image Comics entre septiembre de 2024 y marzo de 2025. El contenido extra lo forman las portadas originales de Ben Templesmith, Bjorn Barends, Francesco Mattina, Gianenrico Bonacorsi, Javier Fernández, Jay Geldhof, John Wayshak, Kevin Maguire, Kibar, Kyle Hotz, Piotr Kowalski, Raymond Gay y Von Randal, y páginas en tinta de varios números.