Director: Destin Daniel Creton, James Ponsoldt, Tiffany Johnson, Stella Meghie.
Reparto: Yahya Abdul-Mateen II, Ben Kingsley, X Mayo, Zlatko Burić, Arian Moayed, Joe Pantoliano, Byron Bowers, Josh Gad, Ashley Greene, Béchir Sylvain, Olivia Thirlby, Phumzile Sitole, Jon A. Abrahams, Dane Larsen, Shola Adewusi, Demetrius Grosse, Dan Donohue, Charlotte Ross, Mario Lopez, Joseph D. Reitman, Brandon Wardell, Carlito Olivero, Bradley Tejeda, Alex Polcyn, Carlos Leal, and Simon Templeman, Juliette Ortega as Melanie, Lauren Weedman, Blake Robbins.
Música: Joel P. West.
Episodios: 8.
Duración: 26-36 minutos.
Distribuidora: Disney.
Estreno: 27 de enero de 2026 (Estados Unidos, digital).
Cada vez es más difícil sostener el mantra de que todas las películas y series de Marvel son iguales. Wonder Man es la última prueba de ello, y seguramente una de las más firmes. Pero, claro, salirse de lo que el fan de Marvel espera tiene sus riesgos. Muchos, la verdad. Wonder Man es lo menos Marvel que veremos, una serie sin superhéroes, en la que no se ven poderes hasta pasados algunos de los ocho episodios que tiene, que cuenta con un intermedio que, siendo trascendente, uno no deja de preguntarse si esta serie era el lugar en el que tenía que estar y concluye con una enorme indefinición. La serie expone bien a Simon Williams, un actor de ya cierta edad y que todavía busca su gran oportunidad, y a través de su experiencia es un retrato espléndido de la industria del cine, uno además muy divertido, pero a la vez muy sincero. Ahora bien, ¿hacen falta ocho episodios para eso? Seguramente no, y la serie, pasado el intermedio de un personaje que explica los temores de este actor, va decayendo por repetición o por absurdo. Ese era el mayor temor de todos, que Wonder Man pudiera caer en el absurdo, y sí hay un episodio en el que eso sucede. Todo esto habla de los muchos altibajos que tiene la serie y que la acercan al abismo de la intrascendencia dentro del UCM.
Y es que después de ocho episodios y cuatro horas de metraje seguimos sin saber quién es Wonder Man, qué puede hacer, cuál es su encaje y cómo va a aparecer en el futuro… si es que lo hace, claro. Si Simon Williams tiene un buen arco, aunque no necesariamente ejecutado con precisión, el de Wonder Man no existe en la serie. Se compra fácilmente la existencia de Wonder Man como protagonista de una vieja película cuya factura se asemeja al Star Trek televisivo, y que Hollywood quiera hacer un remake a cargo de un reputado director que, a priori, poco tiene que ver con el superhéroe que hemos conocido en el cómic. Y se entiende que Marvel Studios haya querido escapar de lo tradicional, nada reprochable por ese lado porque viene a confirmar lo que decíamos al principio: acierto o falle, Marvel cambia y arriesga. Pero si hay algo que se le puede reprochar a Wonder Man es la falta de foco claro. No sabemos si es una presentación o una historia concluida, si quiere llevar al personaje a la continuidad o si es un mundo alternativo que vamos a olvidar o descartar, si quiere ser una comedia o un drama y, quizá lo más importante, quién es Wonder Man para Simon Williams y Simon Williams para Wonder Man. Nada de esto queda resuelto en los ocho episodios de la serie, y no sabemos si es por voluntad o por dejadez.
Ahora lo positivo, que lo hay. Sus episodios, en torno a la media hora, son muy fáciles de ver. Ya hemos hablado de las virtudes de su retrato del mundo del cine, pero también las hay en su tono de buddy movie. La química que hay entre Yahya Abdul-Mateen II y Ben Kingsley es fantástica, y específicamente lo que hace este segundo es formidable. No olvidemos que su participación en Iron Man III (aquí, su crítica) y el retrato del Mandarín que se hacía en ella es una de las decisiones más polémicas de todo el UCM. Y aquí, en una de reivindicar cuestiones debatibles del pasado que también es extraña en los últimos tiempos de Marvel, se le da una coherencia al personaje. No es el Mandarín, claro, pero hay una lógica que se ha sabido continuar, puede que solo para redención puntual, pero nos deja una descomunal escena de Kingsley en la que entendemos el proceso. Puede parecer poca cosa, pero la verdad es que Wonder Man no ha contado con las cartas más ganadoras. Estreno de toda la serie, cosa que Disney+ no suele hacer, poca promoción, énfasis en esa recuperación de un personaje fallido, tono alejado del Marvel más popular y pocas explicaciones de qué quiere ser o hacia dónde quiere ir. Se deja ver, hay momentos en los que hasta se le puede coger cariño, pero, excepción hecha de un final poco explicado, la serie desde su ecuador baja hasta despedirse.
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