CÓMIC PARA TODOS

‘Gastroinforme de mi trastorno alimentario’, de Kabi Nagata

Editorial: Fandogamia.

Guion: Kabi Nagata.

Dibujo: Kabi Nagata.

Páginas: 152.

Precio: 12 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Diciembre 2025.

Han pasado ocho años desde que descubrimos en España a Kabi Nagata con Mi experiencia lesbiana con la soledad (aquí, su reseña), su propuesta está más que establecida. Lo suyo es el ensayo manga autobiográfico. A pesar de la juventud con la que se retrata, su vida es una montaña rusa desgarradora, en lo emocional y en lo que se refiere a la salud y cada nueva obra profundiza un poco más en esa idea. Gastroinforme de mi trastorno alimenticio lo hace, desde luego, aunque de alguna manera, el efecto aquí no es el mismo. Sigue siendo puro Nagata en todo, de eso no hay duda, pero es igualmente cierto que lo que vemos aquí es algo que se solapa con lo que ya hemos visto. De hecho, la propia mangaka reflexiona en este volumen sobre un capítulo que acabó convertido en otro manga, Cuando me destrocé el páncreas, empecé a vivir (aquí, su reseña), dejando claro este aspecto de la obra que tenemos entre las manos. ¿Necesaria? Es difícil decirlo cuando hablamos de una autora que escribe y dibuja a golpe de catarsis. Lo que sí está claro es que un episodio más de una vida complicada descrita con la crudeza de quien ha sabido abrir los ojos y buscar la salida de pozos de los que solo uno mismo es capaz de escapar. Ser demasiado específico hace que muchas veces se caiga en ese solapamiento, pero para Nagata se antoja un paso igualmente importante en su carrera.

Este Gastroinforme es exactamente eso, un detallado seguimiento de cómo y por qué la comida se convirtió en un problema para Nagata. La advertencia inicial sobre los riesgos que hay en las prácticas que se ven a lo largo de estas páginas es imprescindible. Quizá pueda abrirse un debate sobre lo que consigue un manga de esta naturaleza, o incluso si no puede ser incluso una guía para bulímicos, pero nadie puede poner puertas a una experiencia personal sobre aspectos sobre los que sí hay que tener un cierto conocimiento para no caminar tan a ciegas como lo hace la propia Nagata. Es fascinante ver la ingenuidad con la que se arroja a sí misma a una prisión sin salida, el tono casi de cuento con el que se adorna una realidad durísima y la sensación de que vive en un mundo de sensaciones continuas, de dolor y de placer, en el que las consecuencias no son más que un futuro que se atisba lejano cuando en realidad es un peligro a las puertas. Es una lectura desagradable por lo que supone, pero importante por lo que toca. En realidad, como casi toda la obra de Nagata por lo íntimo de todo lo que trata. Y por lo cercano. Puede que no todo el mundo viva una experiencia homosexual de algún tipo, pero la comida es algo inevitable.

Hay una curiosa simbiosis entre lo que cuenta y la forma en que lo dibuja Nagata. Esa bicromía con tonos rosados que podría invitarnos a pensar que estamos ante una historia bonita, al menos optimista, es una vía interesante para contar el drama que hay en Gastroinforme de mi trastorno alimentario. Eso es algo que Nagata viene haciendo desde el principio, así que no es una sorpresa, pero quizá aquí, la obra que la mangaka narra desde una más aparente frialdad, se nota un poco más. Su estilo es ya conocido, siempre tendente a mostrar emociones y el caos que hay en la vida de la autora, y mezcla muy bien imágenes muy claras con otras que emborrona de manera consciente para transmitir ideas. Eso se ve ya desde la misma portada, de una manera muy descriptiva y certera. El lector puede sentirse más o menos cómodo, y desde luego Nagata busca que nos revolvamos en nuestras sillas, pero de lo que no cabe duda es de que el testimonio es relevante. Es difícil decir cuánto puede estirar Nagata el chicle, porque son seis obras (una de ellas partida en dos mitades) hablando de sí misma y de situaciones enormemente traumáticas que van sumando una acumulación salvaje de drama, pero por ahora se sostiene bien, incluso con la sensación de que este es el manga que más se puede mimetizar con los anteriores.

Futabasha publicó originalmente Kore wa yuganda shokurepo desu en 2021.

gastroinforme de mi trastorno alimenticio (1)

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Esta entrada fue publicada en 26 enero, 2026 por en Fandogamia, Futabasha, Kabi Nagata, Manga y etiquetada con , .

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