CÓMIC PARA TODOS

‘Roxane vende sus bragas’, de Maybelline Skvortzoff

Editorial: Desfiladero.

Guion: Maybelline Skvortzoff.

Dibujo: Maybelline Skvortzoff.

Páginas: 136.

Precio: 17,90 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Noviembre 2025.

Vivimos en una sociedad que tiene muchos rincones enfermizos, y el sexo suele estar presente en bastantes de ellos. Por eso, leer una historia como la de Roxane vende sus bragas nos propone entrar en un mundo que, habitualmente, no transitaremos en nuestra vida diaria. Uno en el que no hay escrúpulos de puertas afuera, pero en el que se sufre en silencio. Esa es la dicotomía que quiere mostrar Maybelline Skvortzoff en su obra, que ella misma confiesa que tiene tanta realidad como fantasía, pero que encaja muy bien en el primero de esos dos mundos precisamente por su sordidez cotidiana. No se trata de llegar a conclusiones ejemplarizantes, ni tampoco de dar demasiadas lecciones morales sobre lo que está bien o lo que no lo está, la intención de la autora, más allá de un final, digamos, buenista que quiere mostrar la esperanza que tiene que haber incluso en el peor de los escenarios, lo cierto es que sus intenciones parecen más bien descriptivas. Si uno vive en un mundo poco normal, la tentación de enseñarlo es grande. Y sí, aunque parezca mentira, hay un mercado en lo que nos dice el título, hay gente dispuesta a pagar por la ropa interior femenina usada e incluso por otro tipo de fantasías eróticas y sexuales que se ven en estas páginas, a las que Skvortzoff nos anima a asomarnos como voyeurs.

La vida no es sencilla para nadie hoy en día, ese es el punto de partida de la historia que nos cuenta la autora, y las facturas pueden agobiarnos a casi todos. Lo que cuenta Roxane vende sus bragas es, en realidad, una historia de supervivencia económica que puede derivar en un escenario de toxicidad evidente del que no es sencillo salir. El dinero fácil tiende a borrar los límites de la moral, y lo que Skvortzoff nos enseña es un descenso a los infiernos éticos del sexo con una única pregunta real sobre la mesa: ¿hasta dónde está dispuesta a llegar? Porque, claro, lo que nos enseña es un escenario de poder, el del dinero más que el del tan cacareado patriarcado, y dinero siempre hace falta o se quiere más cuando se tiene. Hay cierta frialdad en la narración de Skvortzoff y parece buscada, precisamente para dar la sensación de que como protagonista solo busca seguir adelante, sin sentir, sin padecer, sin sufrir, aunque sea una mentira que se cuenta a ella misma y que estalla por los aires cuando deja de tener el control de la situación. Puede faltar un toque más profundo en la historia, pero su intención de retratar ese lado oscuro de la realidad tiene la intensidad necesaria para que salgamos de la historia con la idea de haber vivido algo distinto con una práctica que, en realidad, no se suele atribuir a la cultura europea, sino más bien a la japonesa.

Roxane vende sus bragas rezuma aire alternativo y su dibujo lo hace también. Blanco y negro, figuras sencillas con rasgos exagerados y el propio uso del lenguaje de Internet para que entendamos el contexto en el que la protagonista inicia su negocio apuntan en esa dirección y crean la atmósfera indie necesaria para que entremos en el relato con mucha facilidad. Asumiendo que esta es una historia que no busca la empatía del lector, precisamente porque es un camino que difícilmente transitará, sino que encontremos las razones por las que se va moviendo el relato. Por eso, y teniendo en cuenta el particular estilo de Skvotzoff, es importante tener en cuenta el lenguaje corporal de los personajes y la propia puesta en escena de cada secuencia para entender lo que se nos cuenta y encontrar esos puntos de conexión que una mujer que no encaja en los principios éticos que podamos tener en nuestra vida no va a generar por esa vía. Roxane vende sus bragas es una lectura que conjuga esa frialdad de la que hablamos con un deseo de contar, casi de forma documental, algo de lo que no se suele hablar, de entrar en un tabú más de la sexualidad moderna y de tratar de comprender un rincón oscuro del fetichismo sexual. Y todo ello sin buscar comprensión, sin pedir ayuda, más bien buscando un efecto catártico personal.

Tanibis publicó originalmente Roxane vend ses culottes en septiembre de 2022. El único contenido extra es una entrevista con la autora.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 7 enero, 2026 por en Desfiladero, Maybelline Skvortzoff, Tanibis y etiquetada con , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 417 suscriptores

Archivos

Categorías