Guion: Matthias Lehmann.
Dibujo: Matthias Lehmann.
Páginas: 376.
Precio: 36 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Octubre 2025.
Solo con coger entre las manos el volumen que supone Chumbo, ya podemos hacernos una idea de que se trata de una obra ambiciosa. Hoy en día, dedicar más de 350 páginas a la construcción de una historia no seriada hace que eso lo tengamos claro desde el principio. Matthias Lehmann ha decidido así no guardarse nada a la hora de encontrarse con su historia familiar y que esta, a su vez, sirva como una crónica del Brasil del siglo XX, arrancando en 1937 y finalizando ya entrado en los años 2000. Puede parecer una tontería, pero hay cierta frescura en un retrato como este, que no necesita de la referencia casi ineludible que supone la Segunda Guerra Mundial para que entendamos lo que estaba pasando en tierras brasileñas durante ese tiempo y durante el medio siglo posterior. Lehmann nos acerca a otros escenarios más sociales, que tienen que ver con otras facetas de la vida, en la que vamos viendo el progreso del país, sus mensajes publicitarios, su crónica social, su forma de vida. Y el cuadro que nos pinta engancha de una manera casi natural, como si el estilo visual del cómic independiente norteamericano hubiera sido capaz de unirse a la crónica cultura o denuncia social del cómic europeo más reivindicativo, con mucha información, provocando una lectura lenta y demandando una atención notable por parte del lector.
Chumbo, por todas estas características, no es una obra que necesite de un ritmo alto. Lehmann se toma su tiempo para todo, y no le importa detenerse mucho tiempo en una anécdota si considera que es necesaria para asimilar el conjunto. Es su manera de hacer justicia a todos los momentos temporales a los que se quiere acercar en los nueve capítulos en los que divide la obra, casi como si quiera decir que, en realidad, en su cabeza la novela gráfica era mucho más larga de lo que nos ha acabado ofreciendo. Chumbo, en todo caso, no se hace larga, pero sí es densa, negarlo sería ir contra de la misma esencia del trabajo de un Lehmann que hace un enorme trabajo de síntesis, pero que a la vez da una ingente cantidad de información en todas y cada una de las páginas de este libro. Más que con los personajes, la clave del cómic está en conectar con el escenario, con lo que está pasando. Por supuesto, influyen mucho los actores en esa percepción, también sería un ejercicio vacío negarle esa condición. Sería como negar que el viaje que nos propone, lejos de ser tan lineal como podría parecer (y las elipsis ayudan a que veamos esa distancia), es más bien circular, habla de ciclos, de historias que se repiten. No hay mejor manera de abordar la esencia humana que entender esa forma de ver pasar el tiempo.
El estilo de Lehmann como dibujante muestra una evolución interesante desde La favorita (aquí, su reseña), la obra que le dio a conocer en España. No es que haya dejado de lado esas líneas intensas que recorrían todo su dibujo, pero sí parecen algo más atenuadas, dando al conjunto un aspecto más maduro, probablemente en consonancia con esa ambición de la que hablábamos al principio. En estas páginas hay un ejercicio de retrato mucho más intenso, hay muchos más personajes y recorren distintas épocas, y quizá eso obligue a que los escenarios sean un poco menos marcados que en la obra anteriormente mencionada. Pero, claro, es que La favorita era un viaje psicológico y Chumbo es uno mucho más social, por lo que no habría tenido sentido que se mostrara como un ilustrador inmóvil. El blanco y negro, eso sí, se mantiene, y dota de una fuerza bastante característica al relato, acercándolo a los mejores cronistas del cómic contemporáneo en espíritu y en objetivos. Chumbo es una buena manera de conocer a Lehmann como autor, un viaje muy interesante a través de aspectos bastante desconocidos de un país como Brasil y, para el autor, una respuesta emocional a la necesidad de conocimiento de generaciones previas, sabiendo hacer universal lo que en principio podría pensarse como un retrato muy privado.
Casterman publicó originalmente Chumbo en agosto de 2023. El único contenido extra es un epílogo de Matthias Lehmann.