Editorial: Salamandra Graphic.
Guion: Jean-Christophe Deveney.
Dibujo: Tommy Redolfi.
Páginas: 320.
Precio: 32,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Noviembre 2025.
El cine, sobre todo el de Hollywood, nos ha acostumbrado a ver las catástrofes naturales como oportunidades para que el carácter de los héroes reluzca. ¿Pero qué pasaría realmente si un meteorito gigante estuviera a punto de estrellarse sobre la faz de la Tierra? Asumámoslo, no habría un vaquero espacial que nos rescatara, no había una misión interestelar para que la raza humana sobreviviera. ¿Y qué haríamos aquí, en nuestras vidas mundanas? Probablemente, seguir con ellas hasta que llegara el final. Meteoros cuenta exactamente eso. Son, como dice el subtítulo, Historias de gente que pasa y con ellas Jean-Christophe Deveney y Tommy Redolfi tratan de mostrarnos realidades que están ahí, al alcance de la mano, y muchas veces no queremos ver. Los microcosmos como el que describen tienen muchas capas y la obra se beneficia de eso mismo, en el convencimiento de que hasta de lo más pequeño se puede sacar un elemento que funcione narrativamente, que nos ayude a conocer a un personaje concreto. La amenaza de la catástrofe hace que esta sea una historia en la que los finales son muy interpretables, pero hay un esfuerzo notable en conseguir que nos olvidemos de ese meteorito hasta que resulta inevitable que lo veamos. Hay pequeños recordatorios, sí, pero más como transiciones que como imposiciones.
Lo importante, y ese es el mayor logro de Meteoros, es ver la muy imperfecta sociedad que abraza un momento así. Al principio da la sensación de que Deveney traza un camino en línea recta, pero cuando empieza a recuperar personajes, cuando decide seguir ampliando sus historias, vemos que no es así, que su idea es la de retratar todo un pequeño escenario en el que se suceden las vidas mundanas, con sus problemas, con sus ansiedades, con sus dificultades. Y Meteoros, de esa forma, abraza emociones muy distintas, pero siempre llevando al lector a ese punto en el que todo depende de él, en el que se ve obligado a reflexionar al mismo ritmo que los personajes. Deveney logra mandar en el ritmo de la historia y cuando nos damos cuenta ya estamos tan atrapados como los actores principales de este drama. Nos angustia saber dónde ha ido el perro huido, imaginamos qué ha querido decir esa guapa dependienta, mucho más joven que nosotros, cuando ha sido amable, volcamos nuestras frustraciones en el otro y damos conversación inane a un desconocido en la parada del autobús. Todo eso pasa en Meteoros, y pasa, además, con sutileza, sin presionar, sin forzar, sabiendo que lo que importa es lo más emocional e íntimo, incluso con el influyo de un suceso tan potente como este del que estamos hablando.
El dibujo de Redolfi intriga tanto como la historia porque sabe crear unas atmósferas muy sugerentes. No es casual que Deveney le deje tanto espacio para que narre visualmente, sin apoyarse en el texto (solo hay diálogos, no explicaciones superfluas en este escenario) y tampoco que haya una experimentación tan realista con las luces y los colores, hasta el punto de que podríamos pensar en que hay un punto de irrealidad en lo que vemos, si no fuera porque, precisamente, Meteoros busca que nos sintamos en un mundo real hasta el extremo. Aunque pueda dar la sensación de ser un dibujo bastante digital, lo cierto es que Redolfi se mueve en una construcción muy clásica, por momentos muy cinematográfica, lo que hace que nos movamos muy a gusto por la secuencia narrativa. Y cumpliendo sobradamente con su trabajo de contar con claridad lo que está sucediendo, lo cierto es que deja una insospechada libertad al lector, para que sea él quien interprete los vacíos y los silencios, y eso es algo que se agradece porque saber cómo tratar al lector en una historia que implica tantas emociones no es una labor sencilla. Meteoros cumple con esas ideas y por esa vía convence de una manera rotunda, adentrándose en un terreno que no es original de una manera fresca y decidida, olvidando referentes y rompiendo fronteras de género.
Delcourt publicó originalmente Les Météores en octubre de 2024.