Guion: Blutch.
Dibujo: Blutch.
Páginas: 72.
Precio: 17,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Octubre 2025.
Que la mente de Blutch es de lo más peculiar es algo que está fuera de toda duda. Sus obras son extrañas, sinuosas, intrincadas y complejas, aunque, en realidad, parten de bases muy sencillas de entender. La nueva frontera es una historia de amor. Así de básico. Pero a partir de ahí la cosa va adquiriendo matices, ideas, capas y niveles, elementos que hacen de esta una historia fascinante y profunda. Y atípica, porque ese calificativo es seguramente el que mejor se amolda a la propuesta de Blutch, la de La nueva frontera, pero en general la de toda su obra. Y no se puede negar que la pasión que tiene, la que parece ahí escondida detrás de la psicodelia que tiene, traspasa la página y llega al lector. ¿O acaso no pasamos páginas de una manera casi frenética para saber si A y B finalmente se encuentran? Por el camino es lícito, casi hasta necesario, alucinar con todo lo que imagina Blutch, con tantas cosas que le suceden a estos dos personajes en su intento de dar el uno con el otro. Y al final uno no sabe si está asistiendo a un sueño, a un escenario onírico en el que todo es posible, incluso a dos para justificar que ambos personajes formen parte de la misma historia, o una realidad en la que, literalmente, todo es posible.
Con Blutch uno no puede esperar una estructura clásica y, obviamente, La nueva frontera no la tiene. Es que ni el libro es clásico. No esperéis unas guardas interiores al uso, el viaje empieza desde el mismo momento en el que abrimos la cubierta del libro y eso hace también que cerremos la contracubierta todavía leyendo. ¿Es una adopción del lenguaje cinematográfico que hay en las escenas postcréditos? En parte, pero en realidad es el final. La historia no está completa sin las últimas páginas. En realidad, Blutch hace que nos preguntemos si lo que nos está contando es un proceso acabado o si, en realidad, es parte de ese sueño, al que nos lanza iniciado y del que nos saca inacabado. La nueva frontera es una sensación, con la misma fuerza que tiene su lectura, y eso es algo que no se encuentra con frecuencia en el panorama del cómic actual. ¿Reduce eso su alcance en cuanto al número de lectores? Puede ser, es factible que haya quienes no vean en estas páginas más que una ida de olla sin demasiado sentido, pero el caso es que lo tiene, siempre y cuando estemos dispuestos bien a dejarnos llevar por el caudal imaginativo que tiene o bien si queremos hacer el esfuerzo que exige al lector para entender sus emociones desde el principio, incluso comprender ese principio que no lo es del todo y seguir desde ahí.
La historia fascina y el dibujo también. Lo hace, cómo no, desde una cubierta hipnótica, que nos está devolviendo la mirada que lanzamos a los protagonistas. Somos voyeurs, como lo es el autor, como también lo es alguien más que está mirando la obre desde un rincón inaccesible. Y siéndole, asistimos a un universo gráfico en el que se dan la mano lo clásico y lo contemporáneo con la misma intensidad con que lo hacen lo realista y lo onírico. No son sus personajes modelos de proporciones perfectas, no lo es él y tampoco lo es ella, y sin embargo con ellos crea una sensación de irrealidad impactante. Apuesta por la sinceridad más íntima, la del desnudo, y sin embargo nos la explicita a través de lo más complicado, de lo que yace en el subconsciente, incluso en el inconsciente. Y lo que está claro, pasando una página tras otra, es que el mundo visual de Blutch es una absoluta locura en todos los sentidos, que funciona en sí mismo y abriéndonos la mirada para aceptar elementos, realidades e ideas que no forman parte de lo cotidiano. Impacta, por su historia y por su ejecución, y convence precisamente porque es una de esas rarezas que puede que no haya por dónde cogerlas en un primer vistazo pero que nos incitan a seguir profundizando en su ser y en su esencia, con nuevas lecturas o pensando sin parar en lo que acabamos de leer.
2024 publicó Blutch en septiembre de 2022.