CÓMIC PARA TODOS

Retrospectiva: Alfonso Azpiri

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Retrospectiva es un viaje al pasado, pero también en algunos casos una mirada al presente y hacia el futuro. Es nuestra forma de reconocer maestros a través de los tebeos de los que ya hemos hablado en Cómic para todos.

Alfonso Azpiri era un autor y a la vez mucho más que un autor. Con sus gafas oscuras, con su voz grave, con su sonrisa eterna para atender siempre a quienes se acercaron a conseguir una firma, al mundo de Azpiri se pudo llegar de muchas maneras. Es inevitable pensar que el Azpiri más Azpiri de todos es el de sus tebeos eróticos de ciencia ficción, el de sus majestuosas heroínas, de largas y preciosas melenas, el de su inconfundible tecnología.

Este Azpiri era el de las revistas, cuando estas dominaban el mercado del tebeo en España, pero es, sobre todo, el Azpiri de Lorna. Qué lástima que Lorna sea española de nacimiento, porque si fuera americana o japonesa ya habría tenido una película en la que Azpiri habría realizado un cameo a lo Stan Lee. Sus aventuras, tremendamente variadas, dan la medida de Azpiri como narrador, Habrá quien piense que es muy sencillo dar vida a una heroína sexy, pero lo que Azpiri hacía con Lorna era especial en todos los sentidos, con una belleza física y plástica difícil de asimilar de una vez, pero con narraciones muy inteligentes.

Ese estilo único, ese trazo tan particular hizo que se convirtiera el mejor portadista del mundo para una generación de jugadores. Sus carátulas de videojuegos, cuando jugábamos con cintas de casete, cuando había que echarle una imaginación salvaje a los gráficos que veíamos a la pantalla, eran lo que nos permitía ver de qué iban en realidad esos juegos. Hay tantas y tan míticas que es imposible imaginar a nadie mejor que él para este trabajo.

Puede que hasta el propio Azpiri se sorprendiera cuando se dio cuenta de que su estilo, su forma de ser como autor, su narrativa, se adaptaba con la misma facilidad al cómic juvenil. ¿Cuántos no habrán conocido a Azpiri por lo que hizo con Mot en las páginas de El Pequeño País, ese suplemento dominical que para muchos era su única ración semanal de cómic? Mot, en ese bucle maravilloso que a veces tiene el mundo del entretenimiento, dio el salto al mundo del videojuego, otra carátula más de Azpiri, y a una serie de animación que desnaturalizaba un tanto la creación del genio madrileño.

Azpiri colaboró en sus últimos años con autores tan distintos entre sí como Forges, con el que hizo una breve serie de libros dedicados a monstruos del terror clásico combinando los variopintos estilos de los dos creadores, o su propia hija, Diana Azpiri, nos dejó libros recopilatorios de sus trabajos previos y de ilustraciones ordenadas por temática. Y se marchó con solo 70 años, dejándonos la sensación de que quedaba todavía mucho Azpiri por ver.

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Esta entrada fue publicada en 27 octubre, 2025 por en Alfonso Azpiri, Retrospectiva y etiquetada con , .

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