CÓMIC PARA TODOS

‘Invencible’ 2, de Robert Kirkman y Ryan Ottley

Editorial: Planeta Cómic.

Guion: Robert Kirkman.

Dibujo: Ryan Ottley, Jason Howard.

Páginas: 656.

Precio: 50 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Septiembre 2025.

Que Robert Kirkman es un tipo inteligente es algo que está fuera de toda duda viendo las franquicias que se ha sacado de la manga y que tantos réditos le han dado. ¿Pero qué se hace con una como Invencible cuando después de lo que vimos en el primer volumen (aquí, su reseña) el camino del héroe se puede dar más que por concluido? El héroe nació, se forjó, se enfrentó a su padre y venció. ¿Y ahora, qué? Pues crecer. Eso es lo que Kirkman nos ofrece en este segundo libro integral. Mark crece. Se plantea su vida, sus estudios, sus relaciones personales, su papel como superhéroe, como hijo, como hermano. Es alucinante, y seguramente es una de las claves del éxito de Invencible, cómo evoluciona no solo el personaje, sino también el mundo que le rodea. Pasan tantas cosas en cada número de la serie que parece mentira que esté tan enfocada hacia el impacto final de cada una de sus entregas mensuales. No es fácil buscar ese momento de shock continuo en una evolución tan natural de los acontecimientos y, sin embargo, ahí está. Es violenta, sí, pero a la vez es una serie de superhéroes que bebe de los clásicos, de los conflictos de toda la vida, de aquellos que pueden tener resonancia en una vida real y contemporánea. Todo eso es lo que hace que Invencible sea una gozada.

Es verdad que Kirkman siempre pensó en la serie como una que asumiera un gran nivel de violencia, aunque, quién lo iba a decir, menos seguramente de la que después se ha visto en su salto a la televisión (aquí, crítica de su primera temporada), pero esa fachada, llamativa e impactante, interactúa con acierto con el fondo descrito. Porque, en el fondo, Invencible no es más que una historia sobre un muchacho que está aprendiendo a vivir la vida. Una de superhéroe, sí, con responsabilidades que el común de los mortales no tendrá jamás, cierto, pero en la que tiene que aprender a desenvolverse en entornos de lo más desafiantes. Esa es la gracia. Y por el camino hay un aprendizaje emocional a todos los niveles, que le lleva a cuestionarse todo lo que hace y sus reacciones ante todo lo que se le viene encima. Que nadie piense por todo esto que Invencible es una serie reflexiva en grado sumo, porque tampoco es así. Está en los márgenes de su género, buscando empatía emocional desde el principio, pero hay tal cantidad de peleas, de ideas de ciencia ficción y fantasía, de personajes locos y extravagantes, que nunca nos vamos a salir de la propuesto. Lo hemos dicho, Kirkman es un tipo inteligente, y en cada número de Invencible lo demuestra, sumando villanos o secundarios, ampliando su universo o yendo a lo más pequeño. La sorpresa es continua.

La sorpresa y también el espectáculo. Kirkman imagina muchas cosas, pero Ryan Ottley hace que nos las creamos todas. La escena con Science Dog es casi una metáfora de lo que logra Invencible en ese sentido: sabemos que lo que tenemos delante es pura ficción, pero nos la tragamos enterita. Funciona la acción, la violencia, la fantasía, pero también la emoción. No hay más que ver el lenguaje corporal de Atom Eve cuando Mark va de visita a su casa en África con su novia, Amber. Puede que ahí sea cuando con más claridad vemos que esto no es solo un cómic de superhéroes, pero siendo a la vez un gran cómic de superhéroes. Es un Spiderman se encuentra con Superman de manual, Kirkman bucea por todos los tópicos del género y si tiene la credibilidad suficiente es también gracias al trabajo de Ottley, espectacular en la más pequeña de las viñetas como en la famosa splash page doble que contiene este segundo libro. Y con el mérito, que nunca hay que olvidar, de que Ottley no fue el dibujante inicial de Invencible y tuvo que ganarse la serie después de coger el testigo de manos de Cory Walker. Leer Invencible así, del tirón, en dosis tan voluminosas, no merma nada del impacto de su seguimiento mensual. La espera es menor para saber lo que pasa, pero el ansia es la misma. Sí, Invencible es que funciona francamente bien.

Image publicó el segundo volumen de The Complete Invincible Library en junio de 2010. El contenido extra lo forman una introducción de Javier Olivares Tolosa, las portadas originales de Ryan Ottley, un portafolio comentado de ilustraciones, bocetos y diseños y el guion completo de dos números.

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Esta entrada fue publicada en 2 octubre, 2025 por en Image, Invencible, Jason Howard, Planeta DeAgostini, Robert Kirkman, Ryan Ottley y etiquetada con , , .

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