Título original: Eyes of Wakanda.
Director: Todd Harris, John Fang.
Reparto: Winnie Harlow, Cress Williams, Larry Herron, Adam Gold, Jacques Colimon, Jona Xiao, Zeke Alton, Steve Toussaint, Patricia Belcher, Jason Konopisos, Kiff VandenHeuvel, Yerman Gur, Joanna Kalafatis, Isaac Robinson-Smith, Gary Anthony Williams, Anika Noni Rose.
Guion: Geoffrey Thorne, Marc Bernardin
Episodios: 4.
Duración: 30-32 minutos.
Plataforma: Disney+.
Estreno: 1 de agosto de 2025 (Estados Unidos, España).
Hay una cierta obsesión con encontrar puntos de hundimiento o de resurrección en algo tan grande como el Universo Cinematográfico (y televisivo) Marvel, cuando en realidad lo que tenemos son diversas propuestas que confluyen con más o menos acierto, de la misma manera que sucede con los cómics que mensualmente han nutrido la imaginación de lectores y aficionados durante décadas. Tratar películas y series que tienen ese objetivo común de distinta manera no parece la mejor manera de encarar un proyecto tan ambicioso y generalmente satisfactorio como este. Los ojos de Wakanda es una miniserie perfecta para analizar este fenómeno. A pesar del intento de conectar con Black Panther (aquí, su reseña), ese casi inesperado éxito a todos los niveles que tuvo Marvel hace algunos años, lo cierto es que la serie se queda algo escasa. Es divertida, es entretenida, se aproxima a mostrar la grandeza histórica de Wakanda, pero salvo ese toque final del cuarto episodio lo cierto es que no consigue provocar emociones tan grandes como se intuyen en su ambicioso propósito. Se trata de seguir los pasos de un cuerpo de élite de este misterioso país africano a lo largo de la historia y, por el camino, entender la grandeza de Wakanda, pero lo que destaca, sin más, es su toque aventurero y su acabado visual.
Entrando en los debates habituales, Los ojos de Wakanda no se convierte en algo imprescindible para entender la mitología de Black Panther o Wakanda, de hecho su idea es algo que nace aquí y que no hemos visto en las películas, pero también contradice nada de lo que ya tengamos en mente. Ese es un punto a favor, como también la brevedad de la serie, apenas cuatro capítulos, y que vayamos viendo ciertas conexiones entre episodios y una presencia de Wakanda en puntos y escenarios clave de la historia de la humanidad. Con esa guía, lo que busca Los ojos de Wakanda no es otra cosa que hacernos entender el poder del vibranium y su vinculación con la posición geopolítica de la nación en la que fue encontrado. Es cierto que da la sensación de aprovecharse de una cierta nebulosa de desconocimiento (¿cómo pueden haberse extraviado, y además en épocas en la que la movilidad hacia África era bastante reducida, ciertos artefactos de una nación que en un principio es bastante desconocida en el momento contemporáneo?) para construir relatos en los que funciona el aquí y el ahora con un protagonismo episódico y concreto. En otras palabras, hay más éxito en los veinte minutos que dura cada viaje que en la visión de conjunto que ambiciona la serie. Por eso es eficaz, pero trasciende menos de lo que le gustaría.
Este producto amparado de nuevo por un Ryan Coogler que parece tener una curiosa parcela de poder en Marvel se basa en un aspecto visual, eso sí, irreprochable e imponente. Uno nuevo, además, que no encaja necesariamente con ningún otro producto anterior de Marvel Animation, ni aspira a los gráficos por ordenador de ¿Qué pasaría sí…? (aquí, crítica de su primera temporada) ni a la más realista propuesta de Tu amigo y vecino Spider-Man (aquí, su crítica), lo que implica ya desde el principio una frescura de lo más agradable. Los ojos de Wakanda, además, respeta fielmente la estética de Wakanda que conocemos por las películas, pero rehúye de una manera inteligente la copia del aspecto de Black Panther para mostrar a sus héroes. De hecho, el mayor parecido lo podemos encontrar en lo más fantasioso de la historia, un cuarto capítulo que se adentra en el archiexplotado argumento del viaje al pasado para arreglar el futuro. Quién sabe si ahí se ha querido plantear una vía que explorarán las películas de Marvel más adelante, pero ahí queda la idea para las mentes pensantes del estudio. La solvencia de Los ojos de Wakanda está fuera de toda duda, pero no llega con la etiqueta de ser algo necesario para avanzar, la conexión en este punto es más un guiño que una necesidad y el carisma es más concreto que aspiracional.