CÓMIC PARA TODOS

Retrospectiva: Kenny Ruiz

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Retrospectiva es un viaje al pasado, pero también en algunos casos una mirada al presente y hacia el futuro. Es nuestra forma de reconocer maestros a través de los tebeos de los que ya hemos hablado en Cómic para todos.

Todos hemos escuchado alguna vez el término gaijin. Si hay alguien en el cómic español que merece que le consideremos como tal, ese es Kenny Ruiz. El manga patrio no tiene un exponente más claro y exitoso que él. Se empezó en hacer manga aquí, y lo sublimó. Quiso llegar hasta Japón, el mercado más cerrado que podemos encontrar, y lo consiguió. Y soñó con hacer un manga de Star Wars con sus navecicas y sus cosas, y también lo ha logrado. Uno podría pensar que ya no le queda nada por hacer… y sin embargo nos ilusiona cada vez que su nombre aparece en la portada de un tebeo.

Puede que la mejor manera de entender quién es Kenny Ruiz sea recordar la historia de Dos Espadas. En octubre de 2007, Soleil publica el primer álbum, formato francobelga a todo color, de Deux épées. Y cancela la serie. Kenny la adapta al formato manga y la publica con Glénat. La editorial española desaparece cuando solo se han publicado dos números. Y hay que esperar a una tercera edición, la de Norma, para ver los cuatro volúmenes de la serie… que en realidad estaban llamados a ser más, como pone de manifiesto el material extra que hay en su edición integral, en el que se incluyen las primeras páginas del quinto libro jamás terminado.

Para cuando Dos Espadas le convirtió en un referente, a pesar de todos los avatares que sufrió la serie, El cazador de rayos ya le había supuesto una presentación modélica. Y después de Dos Espadas hizo espléndidas colaboraciones con Víctor Santos en la apabullante ciencia ficción de Infinity. Outrage para sacar un juego del tablero y llevarlo al terreno de las historias, o en Soum, parte del universo Malefic Time de Luis y Rómulo Royo.

Y cuando algunos pensaban que Kenny Ruiz tenía un nicho en el que sentirse cómodo, decidió lanzarse al cómic infantil de la mano de Kid Toussaint, primero en Magic 7, inédita en España, después con la divertidísima Telémaco. Y cuando algunos imaginaban que pararía ahí, Kenny Ruiz llegó hasta donde imaginaba, cuando le dejaron jugar con las criaturas de Osamu Tezuka en Team Phoenix y publicó en su país de origen. Y sí, no se nos olvida, Star Wars, pero eso es otra historia de una galaxia muy, muy lejano, que aún no nos ha llegado.

Su inte4rpretación del manga hace de Kenny Ruiz un autor interesantísimo. Su dominio del movimiento y de las coreografías tiene poco rival en las viñetas españolas. Y su manera de construir personajes en las obras que firma como autor completo es espectacular, aunque eso ya nos lo dejó claro en su primer gran trabajo, esa historia clásica de elegido que engrandeció de la mano de la lluvia y del violín que tocaba una niña ciega.

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Esta entrada fue publicada el 13 agosto, 2025 por en Kenny Ruiz, Retrospectiva.

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