Guion: Sarah con Hache.
Dibujo: Sarah con Hache.
Páginas: 56.
Precio: 18,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Octubre 2024.
Si en el siempre precario mundo del cómic hay una segunda parte de un tebeo, nos vemos obligados a inferir que el primero ha tenido cierto éxito. Si no, ¿cómo sustentar la edición de un segundo? Ese razonamiento nos sirve para hablar de Celestial, segunda entrega de las aventuras de Satanna, la emperatriz del Averno, que es precisamente el título del primer libro que Sarah con Hache publicó en 2023. Año y medio después tenemos este Celestial, y al margen de la espléndida noticia que siempre (sí, siempre) es que haya un tebeo español que merece una continuación, hay un mensaje de fondo que explicita la autora en los agradecimientos finales y que hace de Celestial una lectura todavía más gozosa: defender una sociedad libre de prejuicios y en defensa de la sexualidad consentida. Celestial, como Averno, tiene a una exuberante protagonista que desborda sexualidad, desde sus rotundas formas hasta el lunar que luce en el pecho izquierdo, juguetona como la que más, con ganas de disfrutar hasta con los ángeles, y aprovecha la iconografía infernal para ahondar en esa limitada visión pecaminosa del deseo. ¿Qué mejor escenario entonces para defender sus ideas que el Cielo? Efectivamente, eso es Celestial, una pícara historia, caliente y divertida, sencilla, si esa es la lectura que se quiere hacer de lo que cuenta, pero con mensaje.
¿Y con qué nos quedamos? Con lo que queramos, eso es lo bueno, porque incluso la lectura de la capa más superficial de tebeos como Celestial hace que nuestro subconsciente entienda lo que hay por debajo de ella. Sarah con Hache escribe con esa doble intención en mente y eso hace que entrar en su juego sea abrumadoramente fácil. El sexo vende, eso es obvio, y que nuestra guía en esta aventura sea una emperatriz del Averno de semejante atractivo físico es una apuesta segura, pero la ventaja que tiene el tebeo es que hay una intención evidente de hablar metafóricamente (y a veces muy directamente) de sexualidad cotidiana. No, no somos ángeles ni demonios, pero el deseo siempre se experimenta por primera vez en alguna ocasión. Y los miedos que van aparejados al sexo, producto de una represión que viene de lejos y que todavía hoy hace que los sectores más conservadores tengan poder sobre la educación sexual. Celestial es irreverente, ¿acaso puede no serlo una historia que tiene como base preceptos, iconos y figuras religiosas tan evidentes?, pero es también erótica, y si bien el primero terreno encontrará las suspicacias de algunos, en el segundo podemos encontrarnos todos. Sarah con Hache escribe con sencillez, pero también con eficacia, porque su personaje es atractivo, en más de un sentido, y eso le permite construir una aventura muy divertida en un escenario del que se apodera, a pesar de que a priori está en las antípodas de su ser.
Si el mensaje tiene poso es porque el dibujo lo permite. ¿Cómo hablar de una sexualidad tan juguetona sin un estilo como el de Sarah con Hache? Seguro que se puede, pero sin duda lo que hace la autora con sus lápices es una ayuda decisiva. Todo es Celestial, como en Averno, supura sexualidad, y más allá de lo más elemental hay un personaje, el de Angie, que ejemplifica a las mil maravillas los propósitos del álbum. La conocemos como ángel sin sexo, como una mujer joven, muy guapa, pero con muchos miedos sexuales por puro desconocimiento. Y entonces llega Satanna a su vida y todo cambia, desde su expresividad hasta su aspecto general. Eso es la base de este tebeo, la defensa de una sexualidad libre, que no tiene por qué tener miedo a que se vea y se sienta, divertida, transformadora y vitalista, adjetivos todos estos que se pueden aplicar a Celestial en general y a su dibujo en particular. Y un detalle más que no queremos dejar pasar, la exuberancia sexual de la mujer durante años ha sustentado tebeos de un evidente corte machista y cosificador, mientras que Sarah con Hache transforma esas sensaciones de una manera preciosa para que lo bello, lo erótico, lo sexual, sea parte de una mirada moderna que sabe jugar con lo que se ve y con lo que se insinúa. Qué difícil es no disfrutar de un tebeo así.
El contenido extra lo forman un portafolio de bocetos y diseños de Sarah con Hache y las ilustraciones del concurso de fan arts de la serie.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.