Guion: Derek Kirk Kim.
Dibujo: Derek Kirk Kim.
Páginas: 184.
Precio: 21 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Abril 2025.
Cuando uno ve obras como La última sirena, recuerda por qué la ciencia ficción es un género de tanto poder evocador. Derek Kirk Kim lo aborda con mucha ambición, en una historia que fascina con lo visual como su principal argumento. El relato, en este primer volumen, se nos presenta casi como parte de un mundo animado, en el que también tiene experiencia, como si estuviéramos viendo fotogramas de una película. Eso, lejos de mermar la narrativa gráfica, da un poder enorme a cada una de las imágenes que vemos, con épica y una puesta en escena envidiables. Sería absurdo negar que La última sirena es uno de esos tebeos que entra por los ojos por el juego que propone, una lectura muy ágil por la escasa presencia de diálogos, pero que nos obliga a ir volviendo, poco a poco o al final, para entender la belleza de la propuesta. Y luego está la historia, una de escasos detalles, precisamente porque escasas son las herramientas de las que se quiere vale para contarla. Es como si Kim hubiera querido hacer una obra de teatro en un escenario inabarcable, en la que apenas tiene un par de personajes y en la que los silencios, la contemplación asombrada del marco, tienen tanta importancia como la misma personalidad de estos pocos actores o los contados elementos con los que podemos imaginar la historia de este mundo.
La clave, probablemente, resida ahí, en la imaginación. Kim juega con eso, con satisfacer la imaginación del lector, la nutre de imágenes muy poderosas y deja que seamos nosotros los que rellenemos los huecos de lo que no tenemos. Somos nosotros los que entendemos la belleza o el peligro en cada momento, los que tenemos que imaginar que pasa por la cabeza de esta sirena a la que no conocemos, de cuya procedencia no sabemos nada y de cuya misión no tenemos más que unas breves pinceladas que le sirven al autor para tejer una muy interesante relación con el segundo protagonista de la obra. No vamos a ir más allá en las explicaciones, porque La última sirena es un tebeo que merece la pena ir descubriendo en su crecimiento, pero sí podemos hablar de la profunda empatía que sabe despertar con su protagonista. Eso lo hace, además, con muy poca información. No la necesitamos, y esa es la magia de su narración, que es muy directa, extiende durante muchas viñetas, a veces incluso muchas páginas, situaciones que en otros relatos habrían sido mucho más condensadas. Hay en Kim un deleite en el detalle que controla con el uso del tiempo narrativo, y eso es algo muy difícil de dominar. Por eso hablamos de una lectura dinámica y por eso parece importante volver atrás para entenderlo todo de una manera aún más profunda.
Es como si Kim hubiera querido apostar por un experimento formal que desarrolla a partir de una idea muy atractiva, como si nos dejáramos dominar por la belleza salvaje de este mundo de contrastes que imagina, en el que la árida tierra y la luminosa agua fueran dos partes indisolubles de un todo, en el que la luz juega un papel tan trascendental. Hemos dicho que el cómic casi parece una traslación directa a las viñetas de imágenes de una historia animada, todo muy digital, y ese quizá puede ser el punto más débil que tiene el cómic, aunque no deje de ser más bien una sensación que puede tener el lector, no tanto una certeza que desprenda, pero es importante destacar que no es algo que merme la narrativa visual. Al contrario, Kim explica muy bien todo lo que sucede en cada momento, desarrollando los momentos sin prisa, sobre todo en el agua, transmitiendo la sensación de movernos en el líquido. Si a eso añadimos esa mencionada belleza de este mundo (y de sus personajes, es brutal cómo cumple con el mito de la sirena mediante un rostro tremendamente comunicativo), podemos concluir que La última sirena hipnotiza de una forma brillante. Es un primer volumen y queda mucho por ver, pero esta puerta de entrada a un mundo desolado es muy acertada y está llena de razones para perdernos en sus páginas una y otra vez.
El volumen incluye los seis primeros números de The Last Mermaid, publicados originalmente por Image Comics entre marzo y agosto de 2024. El contenido extra lo forman las cubiertas originales de Derek Kirk Kim, un portafolio de bocetos y otro de ilustraciones de Ethan Young, Robin Har, Joy Ang, Jacob Perez y Geme Luen Yang.
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