Cuando uno mira a la portada de Vicious Pop (aquí, su reseña), la entiende de manera inmediata como una llamada a abrir el libro y tirarse a sus páginas sin pensarlo. Y cuando lee sus páginas, el torbellino de formas y colores es tan potente que es inevitable buscar a un autor con mucha experiencia encargándose del dibujo. Y no, no es el caso. Por sorprendente que pueda parecer, este es el primer cómic que dibuja Dunia Naviés, y por eso queríamos hablar con ella, para que todos vosotros podáis conocerla un poco más y conocer cómo ha sido el proceso de creación del cómic.
Con el cómic acabado, publicado, ya a la venta, siendo además el primero que firmas… ¿Cómo te sientes ahora mismo? ¿Imaginabas todo el proceso tal y como ha sido?
Ahora mismo me siento muy satisfecha. Y nerviosa, extremadamente nerviosa. Es mi primer cómic, así que ahora por primera vez voy a tener sesiones de firmas, entrevistas como esta, e incluso ya me han invitado a hacer una presentación fuera de mi ciudad natal. Todo esto es muy nuevo para mi, y a pesar de que estoy ilusionadisima, va a ser difícil acostumbrarse. ¡El proceso ha sido mucho más largo de lo que imaginaba! Cuando acabé mis estudios estaba confiada en que podría hacer una página al día, terriblemente ingenua, lo sé. La realidad es que cada página lleva su tiempo, y a eso añádele que seguramente vas a estar trabajando en varios proyectos a la vez. Te empiezas a dar cuenta de que no es algo que vaya a acabar en unos pocos meses, sobre todo si no tienes experiencia previa.
Hasta ahora habías trabajado en el mundo de la ilustración, portadas e ilustraciones. ¿Cómo te has desenvuelto en un proyecto mucho más largo como el del cómic?
El proceso ha sido positivamente caótico. Es muy fácil creerte una persona organizada hasta que te ponen un proyecto de meses, incluso años, de trabajo sobre la mesa y, de repente, ¡te cuesta ser funcional! Creo que, con la experiencia, tu proceso se vuelve cada vez más metódico y claro, pero al principio no sabes por dónde empezar y acabar una página, y te sientes un poco perdida. Una de las razones por las que estoy satisfecha es por la evolución que he notado en este proceso del que hablo. Cuando empecé a dibujar Vicious Pop, cada página me llevaba unos tres días de trabajo y estaba constantemente cambiando cosas, notaba muchísima inseguridad. Conforme vas trabajando empiezas a ver patrones con los que te sientes cómoda, de forma instintiva empiezas a crear unas pautas, los personajes que te costaba tanto retratar empiezan a ser fáciles, igual que esas callejuelas y esos coches que estabas evitando dibujar. Te vas fortaleciendo, y de repente puedes acabar páginas en un día y medio si te lo propones. Notas que esa inseguridad ya no te bloquea como lo hacía antes. ¡Y ver esa evolución como artista es reconfortante!
¿Qué es lo que más has disfrutado?
No sabría decir qué es lo que más he disfrutado del proceso, ¡porque dependía mucho de con qué pie me levantase! Un día me sentía en mi salsa dibujando fondos y personajes, pero me peleaba durante horas con el color, y a la semana siguiente justo lo contrario.
Lo más llamativo de Vicious Pop es, desde luego, el color, psicodélico, intenso, casi me atrevería a decir que hasta radical por momentos. ¿Cómo decidías qué colores aplicar a cada viñeta, a cada secuencia? Porque imagino que eso ha sido tanto o más trabajo que el dibujo…
Cuando empecé a dibujar el cómic me puse el ridículo reto de que cada escena tenía que tener una paleta completamente distinta a la anterior. Obviamente esto no ha sido viable durante las 100 páginas, pero sí que me ha servido para volverme un poco loca con el color. Cuando tenía que plantear una escena siempre empezaba preguntándome ‘Vamos a ver, ¿qué dos colores no has mezclado todavía?’. Sí que había algunos colores que intentaba asociar a conceptos: El rojo, por lógica, lo usaba en escenas de violencia o peligro, y el rosa en escenas sexuales; toda droga está pintada con naranjas y amarillos; y para diferenciar escenas entre los protagonistas usé azul para Nemo, rosa para Suri y verde para Lea. Xijna era la única que no tiene un color fijo, nunca la supe encasillar.
¿Cómo ha sido trabajar con Antonio Sachs? ¿Te ha dado libertad para que aportases ideas o en cambio el guion tenía pautas muy cerradas?
Se estableció la dinámica desde un principio en que Antonio se ocupaba del guión y yo de dibujarlo. El tipo de historias que consumo son muy diferentes a Vicious Pop, así que no sentía que tuviese nada que aportar en ese aspecto. A cambio, él me dejó completa libertad dibujando las páginas y nunca me puso pegas, ¡así que fue un quid pro quo muy cómodo! Pude experimentar sin problema tanto con el color como con la narrativa del cómic gracias a eso, así que lo agradezco.
Dado que la obra sigue a una banda, ¿qué tal tu relación con la música? ¿Qué sueles escuchar? ¿Algo que se parezca a lo que se ve en el cómic? En caso de que su música fuera real, ¿crees que serías fan de los Diamond Stars?
Para mi la música es imprescindible en mi día a día. Soy de esas personas que no salen a la calle sin auriculares y, por supuesto, cuando dibujo nunca es en silencio. Sin embargo, tengo gustos por lo general rarillos, y la música techno, como la de los Diamond Stars, no es un género que me llame, así que no creo que fuese fan de ellos, ¡a no ser que me hipnotizasen para que lo fuese, claro!
¿Has disfrutado dibujando los escenarios reales que hay en la obra… incluso destruyendo alguno de ellos, si me permites ese pequeño spoiler? ¿Los referentes reales son divertidos o son un engorro?
Cuando empecé a dibujar Vicious Pop ODIABA dibujar ciudades, coches, suciedad… Estaba acostumbrada a dibujar pueblos costeros y bosques. Conforme avanzaba con el cómic me gustó cada vez más, y creo que eso se nota en las páginas en exteriores. ¡Los referentes reales son un engorro! Poder inventarte las calles hace mucho más llevadero el proceso que tener que ceñirse a un modelo real. Por eso, a no ser que la escena sucediese en un lugar muy concreto o famoso, intentaba crear de cero la mayoría de ellos.
¿Trabajas enteramente digital? Lo digo, entre otras cosas, porque me parece muy llamativo el uso que haces de los sonidos, de aspecto muy clásico, onomatopeyas que parecen las de toda la vida e incluso escritura a mano en una carta…
Todo mi proceso es digital. Cuando empecé, las tintas las quería hacer en tradicional, mezclando calibrados con lápices; pero a las pocas páginas me di cuenta de que era muy poco viable, usaba mucho material y tiempo, y que no tenía la experiencia suficiente para que el resultado pareciese profesional. El hecho de que las onomatopeyas o la carta sean hechas a mano es porque era mucho más cómodo y creo que queda más orgánico.
Echando un vistazo a tus redes sociales, tus gustos van desde Evangelion a Coraline, pasando por Patoaventuras o Doctor Who… Todo muy variado, ¿no? ¿Cuáles son tus influencias, las hayas tocado o no en tus ilustraciones?
Durante la creación del cómic tuve influencias muy variadas, y como creadora noto mucho en qué páginas concretas dejaba de tener un referente a tener otro. Mis influencias han ido variando desde la serie animada de Rise of the Teenage Mutant Ninja Turtles, las tintas de Matías Bergara, Chris Samnee, Matteo Scalera o Miki Montlló, los fondos de Tokyo Godfathers o The illusionist… El único referente constante ha sido Gigi Cavenago. Me compré el cómic de Dylan Dog: Mater Dolorosa a las pocas semanas de empezar a trabajar y ha estado a mi lado durante todo el proceso. El color de Cavenago es precioso, puro arte. Verlo por primera vez cambió completamente mi percepción del color en el cómic, le debo muchísimo como artista.
¿Y ahora qué? Porque después de esto, desde aquí esperamos que haya más cómic a la vuelta de la esquina… ¿Qué proyectos tienes? ¿En qué estás trabajando ahora?
Estoy trabajando en varios proyectos, aunque muy distintos a Vicious Pop. Tenía un proyecto con ECC, pero después de su cierre estamos buscándole un nuevo hogar. Tengo plena confianza en que se publicará en un futuro cercano, ¡es un proyecto precioso que merece salir al mundo! También estoy trabajando en un cómic para Francia, aunque aún es muy temprano para decir nada sobre este. Siento la falta de información sobre ambos proyectos, pero lo importante es que no me he rendido con el cómic y que tarde o temprano ¡seguiré publicando!