Guion: Robert Kirkman.
Dibujo: Cory Walker, Ryan Ottley, Todd Nauck, Khary Randolph, Mathew Roberts, Joshua Luna.
Páginas: 760.
Precio: 60 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Abril 2025.
De Invencible se pueden decir muchas cosas, igual que de Robert Kirkman, pero quizá lo esencial es que tuvo la suerte de estar en el momento adecuado y en el lugar justo. El cómic de superhéroes siempre ha vendido, siempre ha formado parte de la cultura popular y se ha ido adaptando a sus gustos de una manera evidente, en sus temas y sobre todo en su tono. El arquetipo alcanzó la madurez en los 70 y los 80 del pasado siglo, y en los 90 se oscureció. Invencible vino a ser una historia actual, pero recuperando el espíritu más jovial de antaño. Era ver a un héroe con los problemas del Spider-Man de siempre, pero con la violencia de su era y en el marco de culebrón que tan bien le sentaba a los X-Men. En ese sentido, no se puede negar la habilidad de Kirkman para combinar distintos elementos, incluso para reírse de ellos cuando hacía falta, y crear a la vez una historia que, como el propio Invencible quiere ser dentro de ella, resultase icónica. Leer la serie en volúmenes integrales es todo un atracón de cómic espectáculo y permite degustar todo el desarrollo que hay en la serie de una manera distinta a la que tuvimos en su momento. Da gusto ver que, con las irregularidades que lógicamente puede tener una serie de cierta longevidad, el paso de los años no ha mermado todos sus méritos.
Si tenemos que destacar uno, está en lo bien que fluye, algo que se ve muy bien en este formato. Hay miles de universos que nacen con una historia potente, que en el caso de Invencible sería la de Omni-Man, y después flaquean porque no hay mucho más allá de eso, pero Kirkman maneja muchos elementos que le permiten avanzan, desde la relación que Mark Grayson tiene con Amber hasta la presencia de Atom Eve, pasando por la creación de nuevos villanos, algunos muy concretos, otros con vocación clara de ser recuperados más adelante y otros, como Armstrong Levy, pensado para tener relevancia pareja a la de Omni-Man, por no hablar de la vertiente cósmica que se abre casi como quien no quiere la cosa con Allen el Alien y que, según vamos viendo, se complica por momentos para potenciar la amenaza viltrumita. Kirkman no abandona, pese a todo lo dicho anteriormente, un tono marcado por tener los pies en la tierra, por dar a Mark problemas y dudas de corte muy realista, hablando de su día a día desde el principio, desde su trabajo basura a su vida en el instituto primero y en la universidad después. Todo resulta muy natural, lo que hace que los momentos en los que se desata la violencia que hay en el relato no choquen tanto, a pesar de que su intensidad crece. Invencible no es el superhéroe perfecto, pero sí es uno muy de carne y hueso.
Y eso también es mérito de los dos dibujantes que tiene la serie. Cory Walker sienta sus bases, mientras que Ryan Ottley se hace con ellas de una manera brillante a partir del octavo número. Por supuesto, hay diferencias entre ambos, pero una transición tan temprana siempre es una amenaza de desnaturalizar una serie, de cambiar su estilo, y en el paso entre ambos hay una notable naturalidad. Si hay que elegir, el esfuerzo de Ottley es tan importante que puede estar un peldaño por encima, no es fácil encontrarse una serie ya establecida y hacerse con ella de una manera tan absoluta y cuando ni siquiera había finalizado un primer gran arco argumental en la serie. En cualquier caso, tanto Walker como Ottley hacen un muy buen cómic de superhéroes en todos los sentidos, una muy buena interpretación de lo que Kirkman propone, que no deja de ser otra cosa que algo muy fresco dentro del género. Han pasado muchos años desde que nació, y es verdad que se sigue leyendo con el mismo gusto de entonces. La sorpresa, que en su momento fue cuantiosa, ya no está, y aun así Invencible sigue siendo una lectura gustosa, variada, imaginativa, dinámica y dramática, un cómic de superhéroes que tiene unas normas muy sencillas de seguir y unos objetivos loables, a caballo entre dos mundos.
Image publicó el primer volumen de The Complete Invincible Library en marzo de 2007. El contenido extra lo forman las portadas originales de Cory Walker, Ryan Ottley, Frank Cho, Mike Wieringo y Bill Crabtree, un portafolio comentado de ilustraciones, bocetos y diseños, el guion completo de dos números y la premisa original de Invencible.