Guion: Becky Cloonan, Tula Lotay.
Dibujo: Becky Cloonan, Tula LOtay.
Páginas: 200.
Precio: 35 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Febrero 2025.
Más allá de los méritos que podamos encontrar en un análisis detenido de lo que Becky Cloonan y Tula Lotay hacen en Somna, hay una forma muy sencilla de valorar el éxito de la obra. Si cuando la leemos lo hacemos con el corazón acelerado, si entendemos la excitación que produce y si nos movemos al son de lo que le sucede a la protagonista sin que ella sepa entenderlo muy bien, es que la historia nos ha llegado. Y si nos ha llegado, cumple con creces con su objetivo. Somna no es un tebeo, digamos, convencional. Está narrado a cuatro manos de una manera muy sugerentes, escribiendo las dos autoras y repartiéndose las páginas por razones que al principio parecen claras, aunque después puedan parecer algo más debatibles. Mezcla dos estilos visuales que casi parecen contrapuestos y que, sin embargo, son complementarios con una naturalidad fascinante y digna de todos los elogios. Y es un grito potente sobre la sexualidad femenina como hacía tiempo que no se veía uno con el envoltorio de una historia de brujería que le da, además, el toque de misterio que necesita y una actualidad social que aterra casi más que cualquier posesión demoniaca que podamos ver o intuir en el libro. Hay tanto que ver y, sobre todo, sentir en Somna que es hasta lógico pensar que es un libro que necesita más de una lectura.
A nadie sorprenderá, viendo la primera escena, que digamos que de lo que nos están hablando Cloonan y Lotay es de sexualidad. En nuestros tiempos hay una sobrecarga de información notable, pero en el marco en el que tiene lugar la obra es evidente que eso no existe. De ahí que sea tan sencilla la identificación entre el deseo sexual, más aún la autosatisfacción, y la brujería. No es, en todo caso, una reflexión trasnochada la que hacen las autoras del sexo para la mujer, al contrario, encaja de una manera brillante en nuestra sociedad actual, es valiente y decidida, es casi una bandera del derecho a disfrutar del cuerpo propio, diga lo que digan los demás. Somna tiene el acierto de revestir la historia de un cierto toque de thriller, pero también un escenario que se mueve a medio camino entre lo onírico, no olvidemos que estamos hablando de placer, y lo pesadillesco, por la vinculación que hay al pecado, a lo inmoral, a lo socialmente prohibido. Y moviéndonos en un mar sensorial tan potente, es inevitable entrar en el juego que proponen Cloonan y Lotay, y eso es algo que no depende de la orientación sexual o el género del lector, porque nos recuerda que el placer es algo universal, el sexo es parte de la vida de todos los seres humanos, incluso siendo aquí algo tan concreto y tan reivindicativo.
El experimento visual de Somna es muy atractivo también. Si hemos hablado de una obra tan sensorial, tan excitante, es más que lógico pensar que eso se debe al trabajo que hacen las autoras como ilustradoras. Es relativamente fácil escribir palabras como “placer” o “deseo” en un guion, pero plasmarlas en una página de una manera tan apabullante y, sobre todo, saber transmitirlas de esa manera a este otro lado de la página es lo que marca la diferencia. A Cloonan le corresponde que entendamos la realidad, a Lotay lo más onírico, y sin embargo con el paso de las páginas se van mezclando como parte del mensaje y de la narración que buscan. Es verdad que la frontera, los límites, las transiciones entre una y otra fase, pueden ser lo que más exigen a un lector cualquiera, sobre todo si ya nos hemos dejado llevar por las sensaciones, pero las razones están ahí para ser descubiertas, aunque sea más tarde. Lo que sí está claro es que ni la realidad es tan concreta, ni el sueño es tan difuso, y eso consiguen transmitirlo. Por separado, el dibujo de ambas es brillante, pero junto, relacionado, tocándose con los dedos, es de una delicada belleza que hay que apreciar con gusto. Somna es distinta, pero atractiva; es arriesgada, por tema y por ejecución, pero atronadoramente necesaria, y desde cualquier punto de vista es un deleite sobresaliente.
El volumen incluye los tres números de Somna, publicados originalmente por DSTLRY entre noviembre de 2023 y marzo de 2024. El único contenido extra es un dosier de bocetos e ilustraciones de Becky Cloonan y Tula Lotay.
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